26/02/2023
Como entusiasta del calzado, mi interés suele centrarse en las huellas que dejamos en el mundo, en cada paso y cada camino recorrido. Sin embargo, hay lugares cuya historia y belleza son tan profundas que trascienden cualquier sendero físico, convirtiéndose en musas eternas. Cartagena de Indias, la inigualable joya del Caribe colombiano, es uno de esos destinos. Es una ciudad que no solo ha sido testigo de innumerables historias, batallas y el ir y venir de los tiempos, sino que también ha saqueado, con su encanto irresistible, los corazones de tantos poetas, al igual que ella misma fue saqueada por los piratas que venían de los mares a robarse su riqueza. Hoy, nos embarcaremos en un viaje diferente, uno medido no en kilómetros, sino en versos, para explorar los poemas a Cartagena, esas composiciones que capturan la esencia de una ciudad forjada entre murallas y el mar.

“Ciudad nativa triste, ayer reina de la mar”. Así la definió el poeta cubano José María de Heredia, una frase que encapsula la majestuosidad y melancolía de una urbe que destila poesía en cada atardecer. Desde las evocadoras palabras de Gabriel García Márquez, quien sitió varias de sus novelas en la ciudad y dedicó largas líneas a la Heroica, hasta los versos de poetas que sufrieron y amaron Cartagena como Roberto Burgos Cantor, la inspiración ha fluído incesantemente. Estos hermosos poemas, algunos cortos y sencillos de entender, otros fragmentos de novelas tan hermosamente escritos que sin duda son poemas en prosa, nos ofrecen una panorámica rica y variada de la ciudad amurallada.
La Ciudad Amurallada: Un Lienzo para la la Poesía
Cartagena de Indias es más que un conjunto de calles empedradas y arquitectura colonial; es un personaje vivo, con una historia vibrante que se siente en cada brisa marina y en cada rayo de sol que ilumina sus baluartes. Su pasado de ciudad portuaria vital, de mercado de esclavos (un capítulo oscuro pero ineludible de su historia), y de fortaleza inexpugnable ante los ataques de piratas y corsarios, la ha dotado de una identidad única. Esta riqueza histórica y cultural la convierte en un lienzo perfecto para la expresión poética. Los poetas no solo la describen, sino que la sienten, la viven, y la interpretan a través de sus versos, transformando sus paisajes en metáforas de la condición humana, del amor, la pérdida y la resistencia. Cada rincón, cada balcón florido, cada atardecer sobre el Caribe, es una invitación a la contemplación y a la creación.
El Eco de los Poetas: ¿Por Qué Escribirle a Cartagena?
La pregunta de por qué Cartagena inspira tanta poesía tiene múltiples respuestas. Quizás sea su resiliencia, su capacidad de permanecer bella y altiva a pesar de los asedios y el paso del tiempo. Tal vez sea la mezcla de culturas que la han moldeado: indígena, africana y española, creando un crisol de tradiciones y ritmos. O quizás sea simplemente su luz, su calor, la forma en que el mar Caribe acaricia sus costas y el sol se sumerge en el horizonte, pintando el cielo con tonos que solo un poeta podría intentar describir. Los poemas a Cartagena no son solo un tributo a su belleza física, sino también a su espíritu indomable, a la vida que bulle en sus calles y a las historias que susurran sus muros centenarios. Son un reflejo del alma misma de la ciudad, de sus alegrías y sus tristezas, de su pasado glorioso y su presente vibrante.

Cinco Joyas Poéticas que Cantan a la Heroica
A continuación, exploraremos algunos de los textos más representativos que le han rendido homenaje a Cartagena, obras que nos permiten ver la ciudad a través de los ojos de quienes la amaron profundamente.
1. Ombligo de la luna – Raúl Gómez Jattín
Raúl Gómez Jattín, poeta cartagenero de nacimiento pero cordobés de crianza, nos regala en "Ombligo de la luna" una visión de Cartagena íntima y onírica. Este fragmento, tomado de su obra "Del amor (1982-1987)", es una explosión de imágenes sensoriales y emociones profundas. El poeta dibuja el perfil de la ciudad desde el faro hasta las murallas, personificándola como un ser amado. La luz de alucinaciones en sus ojos de hierro, el mar que salta en las piedras, y el sol que se hunde en el agua para convertirse en fuego, son metáforas de una belleza casi irreal, casi de sueño. La ciudad se convierte en un arquetipo amoroso, un refugio que calma las lágrimas y desboca el cuerpo enloquecido, como un potro en una llanura incendiada. La poesía de Gómez Jattín es una oda a la Cartagena sensual, misteriosa y sanadora, un veneno que cura la ausencia y un vuelo que ilumina y asombra. La tormenta que trae el mar, la luna pálida que recuerda un ombligo y las nubes que beben sedientas, todo se entrelaza en un poema que es un acto de amor y de muerte sobre la boca de la ciudad. Es una pieza que nos invita a sentir Cartagena con todos nuestros sentidos, a percibir su pulso vital y su capacidad de ser consuelo y pasión a la vez.
2. A mi ciudad nativa – Luis Carlos López
Luis Carlos López, conocido como "El Tuerto López", es uno de los poetas más emblemáticos de Cartagena, famoso por su poesía irónica y su capacidad para retratar la cotidianidad y la historia de su ciudad con una mezcla de cariño y crítica. En "A mi ciudad nativa", López cita a José María de Heredia, estableciendo un diálogo con el pasado. El poema es una evocación nostálgica de los tiempos coloniales, de la "cruz y de la espada", del "ahumado candil y las pajuelas". Pero rápidamente, el poeta nos confronta con la realidad de una Cartagena que ha superado su "edad de folletín". Las carabelas se fueron, el aceite ya no viene en botijuelas, y la ciudad, aunque heroica en su pasado, hoy se muestra "plena de rancio desaliño". Es en esta línea donde el poeta, y un servidor, encuentran una conexión especial: “bien puedes inspirar ese cariño que uno les tiene a sus zapatos viejos…” Esta metáfora, tan sencilla como profunda, habla de un amor incondicional por lo familiar, lo que ha resistido el paso del tiempo y lleva consigo la marca de innumerables experiencias. Así como un par de zapatos viejos, aunque gastados, ofrecen la comodidad y la historia de un sinfín de pasos, Cartagena, con su "rancio desaliño", inspira un cariño que va más allá de la perfección, un amor por su autenticidad y su legado imperecedero. Es una reflexión sobre la belleza que reside en la imperfección y en la historia vivida, un sentimiento compartido por quienes apreciamos la durabilidad y la historia que cada objeto, o en este caso, cada ciudad, puede contar.
3. El amor en los tiempos del cólera – Gabriel García Márquez
Aunque no es un poema en verso tradicional, el fragmento de "El amor en los tiempos del cólera" de Gabriel García Márquez es una prosa tan evocadora y rítmica que se eleva a la categoría de poesía. Gabo, Premio Nobel de Literatura y maestro del realismo mágico, sitúa gran parte de sus obras en escenarios inspirados en la costa caribeña, y Cartagena ocupa un lugar central. En este pasaje, se nos ofrece una descripción magistral de la ciudad colonial, idealizada por Juvenal Urbino desde París. García Márquez no oculta el pasado complejo de Cartagena, su prosperidad en el siglo XVIII ligada al "privilegio ingrato de ser el más grande mercado de esclavos africanos en las Américas". Describe la llegada de las flotas de galeones cargados con los caudales del Potosí, de Quito, de Veracruz, y los "años de gloria" que la ciudad vivió entonces. La mención del galeón San José, hundido con su tesoro frente al puerto, y su fortuna yacente en fondos de corales, se convierte en un emblema poderoso de una "ciudad ahogada en los recuerdos". Esta prosa es un poema que entrelaza la historia, la economía y la leyenda, mostrando cómo el pasado, tanto el glorioso como el doloroso, sigue flotando en la memoria colectiva de Cartagena. Es un testamento de cómo la ciudad es una enciclopedia viviente de épocas pasadas, cada calle y cada muro un capítulo en su larga y fascinante narrativa.

4. La tejedora de coronas – Germán Espinoza
Germán Espinoza, otro escritor profundamente ligado a Cartagena, nos sumerge en la atmósfera de un asedio en este fragmento de "La tejedora de coronas". La prosa aquí es densa, rica en detalles y cargada de tensión, pintando un cuadro vívido de la ciudad ante la inminente amenaza. La descripción de la flota enemiga con sus banderas engañosas, los barcos inmóviles en el mar como "fantasmas de sal", y la ciudad "inerme" ahogada en los primeros resoles de abril, crea una sensación de calma tensa antes de la tormenta. Espinoza detalla el entorno natural de Cartagena, con sus tremedales, esteros y manglares cuyas raíces se elevan por el aire, añadiendo una capa de belleza salvaje al drama humano. El silencio de los baluartes y baterías, el mutismo glacial del enemigo, y el pánico que atenaza a la población, el llanto de las mujeres y el alboroto de los negros que ven una oportunidad de escape, todo contribuye a una imagen de la ciudad en un momento crítico de su historia. Este pasaje, con su ritmo pausado pero implacable, es un poema de la vulnerabilidad y la resistencia, de cómo la naturaleza y la historia se entrelazan en el destino de un lugar. Es una muestra de cómo Cartagena ha sido siempre un punto focal de conflictos y esperanzas, un escenario donde la humanidad se enfrenta a sus mayores desafíos.
5. Lo amador – Roberto Burgos Cantor
Roberto Burgos Cantor, escritor cartagenero, nos ofrece en "Lo amador" un fragmento cargado de humanidad y realismo, centrado en la figura de José Raquel, un trabajador del muelle. Aunque se presenta como prosa, la cadencia y la fuerza de las imágenes lo elevan a la categoría de poema en prosa, un canto a la dignidad y la resistencia de la gente común de Cartagena. La descripción de José Raquel, con su piel escamosa y sus ojos color café, y su encierro en la cárcel de San Diego, nos conecta con una realidad más cruda de la ciudad, lejos de la postal turística. La espera de los trabajadores del muelle, el pito de los barcos, los labios salados por el rocío, los gritos de los sueños de los presos, todo construye una atmósfera de vida y lucha. La escena en la que José Raquel, al salir, toma su saxofón y "sin sentarse, caminando de un lado a otro... inventó una canción más larga que el silbato de vapor de los barcos", es un momento de pura magia y resiliencia. La música se convierte en un acto de liberación y denuncia, un puente entre el sufrimiento personal y la lucha sindical. Burgos Cantor nos muestra una Cartagena de trabajadores, de voces silenciadas que encuentran su expresión en el arte y en la resistencia colectiva. Es un recordatorio de que la poesía de la ciudad no solo reside en sus paisajes idílicos, sino también en la fuerza y el espíritu de su gente, en su capacidad de transformar el dolor en canción y la injusticia en lucha. Es un himno a la perseverancia, una cualidad que, al igual que un buen par de zapatos, nos permite seguir adelante a pesar de las adversidades.
Cartagena en Versos: Una Tabla Comparativa
Para apreciar mejor la diversidad de enfoques y estilos que los poetas han utilizado para inmortalizar a Cartagena, presentamos una tabla comparativa de los textos analizados:
| Poeta/Autor | Título (o Fuente) | Estilo Predominante | Época/Contexto | Enfoque Principal | Sentimiento Dominante |
|---|---|---|---|---|---|
| Raúl Gómez Jattín | Ombligo de la luna (Del amor) | Poesía en verso libre | Contemporáneo (1980s) | Cartagena como ser amado, sensualidad, misticismo | Amor, intimidad, ensoñación |
| Luis Carlos López | A mi ciudad nativa | Poesía en verso, soneto | Principios S. XX | Nostalgia histórica, crítica social, amor por lo auténtico | Melancolía, ironía, cariño arraigado |
| Gabriel García Márquez | El amor en los tiempos del cólera | Prosa poética, narrativa | Colonial y post-colonial | Historia, mitos, realidad social, tesoros ocultos | Épica, realismo, memoria |
| Germán Espinoza | La tejedora de coronas | Prosa descriptiva, narrativa | Época de asedios (ficción histórica) | Vulnerabilidad ante la invasión, naturaleza, tensión | Tensión, dramatismo, observación |
| Roberto Burgos Cantor | Lo amador | Prosa poética, social | Mediados S. XX | Vida de los trabajadores, lucha social, música, resiliencia | Solidaridad, fuerza, denuncia, esperanza |
Preguntas Frecuentes sobre la Poesía Cartagenera
- ¿Qué hace a Cartagena tan inspiradora para los poetas?
- Cartagena es una ciudad con una profunda carga histórica, una belleza arquitectónica innegable, y una ubicación geográfica privilegiada junto al mar Caribe. Su pasado de resistencia ante los piratas, su mezcla cultural (indígena, africana, española) y la vibrante vida de sus calles y gentes, ofrecen un sinfín de temas y emociones que resuenan con la sensibilidad poética. Es un lugar donde la historia, la leyenda y la vida cotidiana se entrelazan de manera única.
- ¿Se pueden considerar los fragmentos de novelas como "poemas en prosa"?
- Absolutamente. Aunque no sigan una estructura métrica o rítmica tradicional de verso, muchos fragmentos de novelas, especialmente de autores como Gabriel García Márquez o Germán Espinoza, poseen una calidad lírica, un uso magistral del lenguaje, imágenes potentes y una cadencia que los eleva por encima de la prosa convencional. Transmiten emociones y atmósferas con la misma intensidad que un poema, y por eso son a menudo llamados "poemas en prosa".
- ¿Existe algún libro que recopile poemas dedicados a Cartagena?
- Sí, el texto menciona un ejemplo: "Poemas que cantan la gloria y el heroísmo de Cartagena de Indias", recogidos por Joce G. Daniels G. Es muy probable que existan otras antologías y colecciones dedicadas a la vasta producción poética inspirada en la ciudad, dada su importancia cultural y literaria.
- ¿Hay poemas a Cartagena adecuados para niños?
- Sí, el texto original señala que algunos de estos poemas (o fragmentos) son "cortos y sencillos de entender", y que "hay de todo así que son perfectos para niños y adultos". La belleza de la poesía es que puede ser apreciada en diferentes niveles, y la riqueza de las imágenes y las historias de Cartagena pueden capturar la imaginación de los más jóvenes.
- ¿Cómo ha influido la historia de Cartagena en su poesía?
- La historia de Cartagena es inseparable de su poesía. Los asedios piratas, el comercio de esclavos, la época colonial, la lucha por la independencia y la vida de sus habitantes a lo largo de los siglos, han proporcionado un rico tapiz de temas. Los poetas han explorado la resiliencia de la ciudad, sus heridas, sus glorias, sus contradicciones, y la forma en que el tiempo y los eventos han moldeado su identidad. La poesía se convierte así en una crónica emocional de su pasado.
El Legado Poético de Cartagena: Un Paseo Inolvidable
Al final de este recorrido por los versos y prosas que celebran a Cartagena, queda claro que la ciudad amurallada es mucho más que un destino turístico; es un fenómeno cultural y literario. Cada poema es una ventana a una faceta diferente de su alma, desde su belleza melancólica hasta su espíritu indomable, pasando por las vidas de sus habitantes y la magnitud de su historia. Así como un par de zapatos nos acompañan en cada paso de nuestras vidas, acumulando historias y recuerdos, estos poemas son los compañeros perfectos para quienes desean caminar por las calles de Cartagena no solo con los pies, sino también con el alma, descubriendo las capas de significado que se esconden tras sus muros. La poesía de Cartagena no solo es para leerla, sino para sentirla, para dejar que sus palabras nos transporten a sus atardeceres dorados, a sus noches llenas de magia y a la profunda resonancia de su pasado. Es un legado que continúa enriqueciendo la literatura y el espíritu de todos aquellos que se atreven a escuchar los ecos de sus versos.
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