¿Por qué meditar es poner la mente en blanco?

Meditar: Más Allá de la Mente en Blanco y Mitos

22/05/2022

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A pesar de que millones de personas en el mundo han adoptado la meditación como una herramienta esencial para el bienestar, en la cultura occidental persiste una percepción errónea y a menudo mística de esta práctica. Muchos la ven como una experiencia paranormal, algo a lo que temer o, peor aún, una fascinación que raya en lo absurdo. Esta visión distorsionada genera un sinfín de dudas y comentarios que, semana tras semana, demuestran la necesidad de desmitificar la meditación y presentarla por lo que realmente es: una disciplina psicológica con profundos beneficios científicamente probados.

¿Por qué meditar es poner la mente en blanco?
Si alguien te dice que meditar es poner la mente en blanco, es porque no sabe meditar. La mente humana evolucionó para producir pensamientos. Es la manera en la que aprendemos y nos relacionamos con el universo. ¡Jamás se detiene! Lo que buscamos con la meditación es mantener nuestra concentración en un sólo punto.

Es crucial entender que la meditación no tiene nada de sobrenatural o esotérico. Es una actividad puramente psicológica, respaldada y confirmada por innumerables estudios científicos. Sus efectos son verdaderamente maravillosos: mejora la concentración, promueve la salud física, ayuda a gestionar el dolor crónico, erradica el estrés, y fomenta cualidades como la comprensión, la generosidad y la compasión. Y quizás la afirmación más importante a recordar es esta: meditar no es poner la mente en blanco.

Antes de dejarse llevar por rumores o las palabras de desconocidos en internet, es fundamental recurrir a fuentes fidedignas: libros científicos y estudios serios sobre la meditación. Solo así podremos construir un criterio informado, no solo sobre esta práctica o el budismo, sino sobre todo lo que nos rodea. Es cuestión de soltar la pereza y comenzar a investigar. La información está ahí, esperando ser descubierta.

Además, la única manera de saber si la meditación funciona es a través de la práctica dedicada y disciplinada. El 100% de las personas que se comprometen y persisten en ella reportan resultados positivos y transformadores. Con esta base firmemente establecida, procedamos a responder las preguntas más frecuentes y a desmantelar los mitos que rodean a la meditación.

Índice de Contenido

El Gran Mito: ¿Cómo Poner la Mente en Blanco?

Si alguien te dice que meditar es poner la mente en blanco, es porque no comprende la esencia de la meditación. La mente humana, por su propia naturaleza evolutiva, está diseñada para producir pensamientos de manera constante. Es así como aprendemos, procesamos información y nos relacionamos con el universo. ¡Nunca se detiene por completo! Intentar detenerla sería como intentar detener el latido de tu corazón a voluntad. Es un proceso biológico y cognitivo inherente a nuestra existencia.

Lo que buscamos con la meditación no es la ausencia de pensamientos, sino aprender a relacionarnos con ellos de una manera diferente. El objetivo es mantener nuestra concentración en un solo punto, lo que se conoce como un ancla. Usualmente, este ancla es la respiración, observando cómo el aire entra y sale de nuestro cuerpo. Sin embargo, también puede ser un mantra (una palabra o frase que se repite), o incluso un punto visual en la pared o el suelo. Al mantener la atención en este ancla, permitimos que los pensamientos surjan y pasen, sin aferrarnos a ellos, sin juzgarlos ni seguirlos. Es como observar las nubes pasar en el cielo; no intentas detenerlas, solo las observas y las dejas ir. Esta práctica entrena a la mente para ser menos reactiva y más observadora, cultivando una mayor claridad y paz interior.

Sensaciones Físicas y Mentales al Meditar: ¿Un Signo de Algo Extraño?

Nuestro cuerpo y mente están en constante movimiento y actividad. Cuando nos sentamos inmóviles por más de diez minutos, el cerebro, acostumbrado a la estimulación constante, buscará cualquier pretexto para moverse o generar sensaciones. Esto se manifiesta de diversas maneras, a menudo desconcertantes para los principiantes:

  • Balanceo, sensación de caída o elevación: Estas son ilusiones de movimiento generadas por el cerebro que busca estimulación cuando el cuerpo está quieto.
  • Visión de luces (blancas, moradas, verdes, rojas, negras): Son fenómenos visuales entópticos, es decir, percibimos estructuras dentro de nuestros propios ojos, o son simplemente la mente creando estímulos visuales en ausencia de otros.
  • Sensación de un punto en la frente o entre los ojos: Esta es una percepción de la propia energía o la concentración de la atención en esa área, completamente normal y no mística.
  • Picazón, vibraciones, tensión, piernas dormidas: Son respuestas naturales del cuerpo a la inmovilidad y la falta de estímulo, o simplemente el cuerpo ajustándose.

Todas estas sensaciones físicas, especialmente durante el primer año de práctica, son reflejos de tu cerebro y cuerpo rebelándose ante la quietud. Pero es precisamente para eso que entrenamos la meditación: para que estas sensaciones disminuyan con el tiempo y permitan que emerja una profunda sensación de calma y serenidad.

Alucinaciones y Distracciones Mentales: Cuando la Mente se Rebela

Otro conjunto de experiencias que a menudo asustan a los nuevos meditadores son las alucinaciones o las distracciones mentales extremas:

  • Escuchar voces: Pueden ser fragmentos de pensamientos, recuerdos o la mente creando sonidos internos.
  • Ver criaturas imaginarias (ancianos, ángeles, dioses, duendes, Batman, Pac-Man): La mente, al no tener estímulos externos, recurre a su vasto archivo de imágenes y fantasías.
  • Ver el cuerpo desde arriba o cómo se doblan las cosas (estilo Dalí): Estas son experiencias disociativas leves, donde la percepción del espacio y el cuerpo se altera momentáneamente debido a la relajación profunda y la falta de referencia externa.
  • Ver espirales o figuras fractales/geométricas: Patrones visuales internos que el cerebro genera cuando está en un estado alterado de conciencia, similar a lo que ocurre antes de conciliar el sueño.

Todo tipo de alucinaciones durante la meditación son un acto de rebeldía de la mente. A la mente no le gusta estar concentrada y usará todo tipo de artimañas para distraerte. El remedio es simple y efectivo: abre los ojos un par de minutos. Esto ancla tu mente en la realidad externa y suele disipar estas visiones.

Mitos Religiosos y Desinformación: La Meditación No es del Diablo

La meditación y el yoga, así como todas las filosofías asiáticas, han sido objeto de ataques constantes por parte de algunas religiones abrahámicas (catolicismo, islam, judaísmo). Esta desinformación a menudo se basa en la ignorancia y, lamentablemente, en el miedo a perder "clientes" o seguidores. Afirmaciones como que meditar "es del diablo", que "hará que un demonio/espíritu te posea", o que "dejarás tu cuerpo para siempre" carecen de cualquier fundamento real.

Cuando te encuentres con alguien que difunde tales afirmaciones sobre la meditación, la mejor respuesta es recomendar la lectura de libros o reportes de la neurociencia de la meditación. La ciencia ha demostrado repetidamente que la meditación es una práctica secular que afecta positivamente el cerebro, reduce la actividad de la amígdala (relacionada con el miedo) y fortalece la corteza prefrontal (relacionada con la toma de decisiones y la atención). Es una herramienta para el crecimiento personal y el bienestar, no una puerta a lo demoníaco.

Sensaciones de Calor, Frío o Presión en el Cuerpo

Al meditar, concentramos nuestra atención en un punto, lo que hace que la mente esté más alerta del presente. Esto incluye una mayor conciencia de tu propio cuerpo. Muchas de las sensaciones que experimentas al meditar (calor, frío, presión en la espalda, abdomen, manos, pies, coronilla) son sensaciones que tu cuerpo ha tenido toda la vida, pero que por primera vez les estás prestando atención consciente. Es como si encendieras una luz en una habitación oscura y de repente notaras todos los objetos que siempre estuvieron allí.

Todo tipo de efecto físico al meditar es completamente normal. Es simplemente tu cuerpo comunicándose. Cuanto más practiques, menos atención prestarás a estas sensaciones, ya que tu mente se volverá más hábil en mantener el enfoque en el ancla de tu meditación, y la quietud y la claridad predominarán.

Cuando Sientes que Fluye la Energía o el Chi

Esta es una experiencia común y muy cierta. El ser humano es, en esencia, un generador de energía eléctrica que fluye por todo el cuerpo a través de su sistema nervioso. Al meditar, al estar tan serenos y concentrados, nos volvemos más sensibles a esta energía sutil y es posible notar su paso por el cuerpo, a menudo descrito como un hormigueo, calor o una sensación de flujo. No tiene nada de paranormal; es simplemente una mayor conciencia de los procesos internos de tu propio organismo.

La Concentración y el Ruido Exterior

Una de las mayores quejas de los principiantes es la dificultad para concentrarse debido al ruido exterior. Sin embargo, la realidad es que nunca habrá un momento o lugar ideal para meditar. La vida está llena de ruido, distracciones y circunstancias cambiantes. La meditación nos enseña a trabajar con lo que hay.

Si hay ruido, nos sentamos con el ruido y prestamos atención a él, sin juzgarlo ni intentar eliminarlo. Si hay calor, nos sentamos con el calor. Si hay frío, con el frío. Con esta práctica, entrenamos la mente a aceptar la vida tal como es, desarrollando una mayor resiliencia y afinando nuestra capacidad de concentración en medio de cualquier circunstancia. Es una poderosa herramienta para el día a día.

¿Es Normal Quedarse Dormido?

Sí, es completamente normal. De hecho, una siesta breve mientras se medita puede ser muy reparadora y placentera. Sin embargo, en la medida de lo posible, el objetivo de la meditación es mantener la conciencia y la alerta, no dormir. Si te encuentras durmiéndote con frecuencia, considera meditar en una postura más erguida, o quizás en un momento del día en que no estés tan fatigado.

¿Cuál es el mejor puesto de mente en blanco?
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¿Se Puede Meditar Acostado?

Sí, por supuesto. Meditar acostado es una postura ideal cuando estamos enfermos, tenemos alguna imposibilidad de movimiento o simplemente buscamos una relajación más profunda. Es recomendable colocar una almohada debajo de las rodillas para mantener la espalda recta y evitar tensiones. Lo importante es que el cuerpo esté cómodo y relajado para que la mente pueda concentrarse.

¿Cuál es la Mejor Hora para Meditar?

No existe una "mejor" hora universal. Depende de cada persona, de su horario y ritmo biológico. Algunas personas prefieren la mañana para empezar el día con claridad, otras la tarde para desestresarse, y otras antes de dormir para un descanso reparador. Experimenta con diferentes horas del día y quédate con la que te resulte más cómoda y sostenible para tu práctica diaria.

¿Puedo Meditar con Música, Meditaciones Guiadas o Incienso?

Sí, puedes utilizar estas ayudas, especialmente al principio. Las meditaciones guiadas son excelentes para aprender la técnica. La música suave o los mantras pueden ayudar a la concentración. El incienso es particularmente útil porque facilita concentrarse en la fragancia al respirar, lo que puede ser un ancla muy efectiva. Sin embargo, a medida que avanzas, es beneficioso poder concentrarse solo en la respiración o en un punto simple como la pared o el suelo. Esta práctica más "desnuda" es ecológica, muy barata y entrena la mente para encontrar la calma en cualquier situación, sin depender de estímulos externos.

Llorar y Recordar el Pasado al Meditar

Si después de meditar terminas llorando y te llegan recuerdos o imágenes del pasado, esto es una señal muy positiva. Tu mente está procesando información y emociones que necesitan ser enfrentadas y liberadas. La meditación crea un espacio seguro para que estas viejas heridas y recuerdos reprimidos salgan a la superficie. Cuando esto pase, medita con aún más dedicación y compasión hacia ti mismo. Al permitir que estas emociones se expresen, el dolor del pasado se irá disolviendo y dará paso a una profunda calma y liberación.

¿Es Normal Querer Ir al Baño Mientras Medito?

Sí, por supuesto. Eres humano. Cuando esto pase, suspende la meditación y ve al baño. ¡No queremos accidentes! Aunque es preferible ir al baño antes de tu sesión de meditación para evitar interrupciones.

Fenómenos Inexplicables: Cuando se Mueven Cosas

Si durante o después de meditar sientes que se movieron cosas, esto es pura casualidad. Meditar no tiene el poder de mover muebles, cuadros o libros. Lo único que realmente mueve la meditación es tu ego, tus percepciones y tu capacidad de auto-observación. No busques explicaciones paranormales donde no las hay.

Alimentación y Meditación: Sentido Común

Respecto a la alimentación, no hay comidas mágicas para una mejor experiencia meditativa. Sin embargo, de ser posible, comer alimentos naturales cocinados por ti es siempre lo mejor. Esto no es magia, es sentido común y ciencia básica: la comida procesada y de fábrica te enferma, mientras que la comida real, nutritiva y fresca, te nutre y te cura. Un cuerpo sano facilita una mente clara y concentrada.

¿Lo Estoy Haciendo Mal? La Única Manera de Fallar

Esta es la pregunta más común y la respuesta es siempre la misma: la única manera de meditar mal es no meditando. Cualquier esfuerzo que hagas por meditar, aunque sea por un solo minuto, es infinitamente mejor que cero. La intención y la disciplina son lo que verdaderamente importan, no la perfección de la postura o la ausencia total de pensamientos. Cada vez que te sientas a meditar, estás dando un paso positivo hacia tu bienestar.

¿Cuánto Tiempo Debo Meditar?

Lo ideal, para obtener beneficios significativos, son 15 o 20 minutos diarios. Sin embargo, si no hay tiempo o si estás empezando, 1 minuto es mejor que cero. La clave es la consistencia. Es mejor meditar 5 minutos todos los días que 30 minutos una vez a la semana. La disciplina de presentarse a la práctica, sin importar la duración, construye el hábito y los beneficios a largo plazo.

Experiencias de Meditación Profunda: Más Allá de lo Ordinario

Para algunos meditadores avanzados, o incluso para principiantes en momentos esporádicos, pueden surgir experiencias más profundas y a menudo inusuales:

  • Sentir los chakras o el tercer ojo: Conciencia de los centros energéticos del cuerpo, a menudo descritos en tradiciones orientales.
  • Sentirse fundido al universo, ver luz dorada, sentir que el cuerpo se expande o flota: Son sensaciones de unidad y disolución del ego, donde los límites entre el yo y el entorno se difuminan.
  • No reconocer letras o números, hablar lenguas que no se conocen: Son fenómenos que indican un estado de meditación muy profunda, donde el hemisferio derecho del cerebro, asociado con la creatividad, la intuición y la percepción holística, está funcionando a toda velocidad. En este estado, el ego y la "lluvia de basura mental" se detienen.

Aquí, la mente es libre para procesar información a un nivel más profundo y entender conceptos abstractos como el tiempo, la relatividad, la gratitud, las conexiones con la vida, la compasión y un sinfín de otras percepciones. Es el punto al que se llega luego de años de disciplina, aunque, como se mencionó, hay quienes lo experimentan por breves instantes durante las primeras semanas de práctica. En este nivel de práctica, la vida del meditador cambia y se vuelve un lugar más cómodo, lleno de comprensión y sabiduría.

Preguntas Frecuentes de Nuestros Lectores

Hemos recopilado algunas de las preguntas más comunes que nos han llegado, junto con sus respuestas:

Tania Rosas: Muy seguido se me duermen los pies y me duele la espalda, ¿pasará con el tiempo?

Sí, absolutamente. Entre más medites y más tiempo pases en inmovilidad, tu umbral de inmovilidad se irá haciendo mayor. Tu cuerpo se acostumbrará a la postura y las sensaciones incómodas disminuirán significativamente. ¡Por eso es tan importante practicar a diario!

Tania Rosas: ¿Ojos abiertos o cerrados?

Para principiantes, generalmente se recomienda meditar con los ojos cerrados. Esto ayuda a reducir las distracciones visuales externas y a concentrarse mejor en las sensaciones internas o la respiración. Para practicantes más avanzados o en ciertas tradiciones como el zazen, los ojos se mantienen entrecerrados, mirando un punto fijo en el suelo a unos 45 grados. Esto permite dejar pasar un poco de luz, lo que ayuda a evitar el sueño y a mantener la mente alerta, previniendo también la aparición de fantasías o alucinaciones visuales que pueden surgir con los ojos completamente cerrados.

Tania Rosas: ¿Cuál es la meditación de zazen? ¿En qué se diferencia de las demás?

La meditación zen se llama zazen, que significa literalmente "meditación sentada". Se diferencia de muchas otras formas de meditación por su enfoque y su minimalismo. En zazen, no hay guías, no se busca producir imágenes o visualizaciones, y el objetivo principal es simplemente observar los pensamientos pasar, sin juzgarlos ni comentarlos, y regresar la atención a la postura y la respiración. Es una práctica de pura presencia y observación sin apego. Pronto escribiré más al respecto y vendrán un par de sorpresas.

Citlalli Zavala: Quisiera saber, ¿qué es lo que piensas sobre la relación que tiene la física cuántica con la meditación?

Actualmente, no tengo una opinión formada al respecto. No he leído lo suficiente ni me he documentado a fondo sobre la relación entre la física cuántica y la meditación. Es un campo fascinante y prometedor, y me comprometo a investigar más y documentarme para poder ofrecer una perspectiva informada en el futuro.

Todo mundo: ¿Lo estoy haciendo bien?

¡Sí! Como hemos dicho antes, la única manera de meditar mal es no meditando. Cualquier esfuerzo que hagas, cualquier minuto que dediques a sentarte en silencio y observar tu mente, es un paso en la dirección correcta. La perfección no es el objetivo, la consistencia y la intención sí lo son.

La meditación es un viaje personal de autodescubrimiento y bienestar. No hay atajos ni soluciones mágicas, solo la disciplina y la paciencia de una práctica constante. Si tienes alguna pregunta no cubierta en esta lista, ¡no dudes en escribirla en los comentarios! Estamos aquí para ayudarte a desmitificar la meditación y a descubrir su verdadero poder transformador.

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