22/02/2025
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) irrumpió en la escena pública mexicana el 1 de enero de 1994, marcando un antes y un después en la historia contemporánea del país. Su alzamiento armado en Chiapas no solo puso en el centro del debate nacional e internacional la situación de los pueblos indígenas, sino que también desafió la narrativa oficial sobre el desarrollo y la justicia social. Sin embargo, a pesar de su origen como un grupo armado, una de las preguntas más recurrentes hoy es: ¿por qué el EZLN no combate activamente? ¿Cuál es su estrategia actual y qué ha sido de sus demandas iniciales? Este artículo explorará estas cuestiones, basándose en análisis críticos como el del ex guerrillero y escritor Salvador Castañeda, y profundizará en un aspecto fundamental y a menudo subestimado de su movimiento: el Empoderamiento Femenino en el zapatismo, un pilar esencial en su búsqueda de la Justicia Social y la Autonomía Indígena.

- El EZLN: ¿Un Ejército en Pausa? La Perspectiva de Salvador Castañeda
- Más Allá de las Armas: Las Verdaderas Demandas del Zapatismo
- La Revolución Silenciosa: El Poder de las Mujeres Zapatistas
- Roles y Resistencia: La Estructura de Participación Femenina en el EZLN
- Voces de Lucha: La Ley Revolucionaria de Mujeres
- Preguntas Frecuentes sobre el EZLN
- Conclusión
El EZLN: ¿Un Ejército en Pausa? La Perspectiva de Salvador Castañeda
Salvador Castañeda, en su libro "La negación del número. La guerrilla en México, 1965-1996: una aproximación crítica", ofrece una perspectiva reveladora sobre la evolución de los movimientos armados en México y América Latina, y en particular, sobre la situación actual del EZLN. Castañeda señala que la estructura de un ejército que permanece inactivo por un largo tiempo, como es el caso del EZLN, puede comenzar a "desatornillarse" o "aflojarse", enfrentando desafíos internos debido a la falta de acción bélica.
Para Castañeda, las "zonas liberadas" zapatistas son más defensivas que ofensivas. A pesar de contar con una base social sólida que las protege y alienta —a diferencia de las guerrillas de los años 70 que se "resquebrajaron por falta de base social"—, el EZLN se encuentra bajo un cerco militar constante, con decenas de miles de soldados desplegados. Esta situación, según el autor, significa que el EZLN no representa un "peligro real para el Estado" en términos militares. Su propuesta de politización, además, no logra trascender significativamente sus zonas de influencia.
La crítica de Castañeda también se extiende a la postura del EZLN frente a procesos políticos, como las elecciones, donde percibe una falta de diferencia entre la retórica de Marcos y la de la derecha. Esta inactividad militar y la Resistencia Civil actual, aunque no sea una elección activa de "no combatir" sino una consecuencia de su situación y evolución, contrasta fuertemente con su irrupción armada inicial. El movimiento ha transitado de una fase de confrontación bélica a una de construcción autónoma y resistencia civil, buscando resolver las demandas sociales a través de la organización comunitaria y la autonomía.
Comparativa: Guerrillas de los 70 vs. EZLN (Según Salvador Castañeda)
| Característica | Guerrillas de los Años 70 (Según Castañeda) | EZLN (Actualidad, Según Castañeda) |
|---|---|---|
| Base Social | Frágil o inexistente; se resquebrajaron por su ausencia. | Sólida; protege y alienta al movimiento. |
| Planteamiento Teórico | Muy endeble; no asimilación de la experiencia cubana. | No directamente abordado en el análisis, pero énfasis en politización y autonomía local. |
| Acción Principal | Confrontación armada directa; "subir a la montaña románticamente". | Resistencia pasiva; construcción autónoma; más defensiva que ofensiva. |
| Capacidad Organizativa | Falta de capacidad organizativa; división en grupos pequeños. | Estructura existente, pero la inacción prolongada puede "aflojarla". |
| Peligro para el Estado | Subjetivamente creían arrinconar al Estado; Estado no necesitó emplear toda su fuerza. | No constituye un peligro real militarmente para el Estado; bajo cerco militar. |
| Objetivo final (percibido) | Detonar un cambio social mediante la lucha armada. | Politización y construcción de autonomía local; su propuesta no sale de su zona. |
Más Allá de las Armas: Las Verdaderas Demandas del Zapatismo
Las demandas originales del EZLN, que impulsaron su alzamiento en 1994, eran amplias y profundas, buscando transformar la realidad de pobreza y marginación que sufrían los pueblos indígenas de Chiapas y, por extensión, de todo México. Entre ellas destacaban la exigencia de tierra, libertad, democracia, justicia y paz. La tierra, en particular, era una demanda central, como lo atestigua la Mayor Ana María: "Pedimos tierra y el gobierno no la daba, entonces empezaron las tomas y la respuesta era la represión." Este clamor por el acceso y control de los recursos productivos era compartido por hombres y mujeres, pero adquiría una dimensión particular para estas últimas, dada su histórica situación de doble discriminación.
La Revolución Silenciosa: El Poder de las Mujeres Zapatistas
Uno de los pilares más distintivos y progresistas del movimiento zapatista es el papel central y transformador de las mujeres indígenas. Su participación no fue una mera adición, sino un elemento intrínseco que redefinió la lucha y sus objetivos. El surgimiento de este movimiento de mujeres dentro del EZLN se enmarca en un contexto histórico complejo, influenciado por varios procesos clave.
Un Vistazo Profundo: Los Procesos que Moldearon a las Mujeres Indígenas
El movimiento de mujeres indígenas zapatistas se gestó sobre un telón de fondo de tres procesos históricos fundamentales que influyeron en la reivindicación de sus derechos:
- La colonización: El hecho de que las mujeres tuvieran que compartir los trabajos con los hombres, aunque bajo condiciones de opresión, sentó algunas bases para una reevaluación de sus roles.
- La incorporación a cooperativas agrícolas y programas de salud/ONGs: Estos espacios les brindaron nuevas oportunidades de interacción, organización y toma de conciencia fuera del ámbito doméstico tradicional.
- La creación del EZLN: Fue el catalizador definitivo, al incluir explícitamente demandas de género a través de la Ley Revolucionaria de Mujeres, un hecho sin precedentes en muchos movimientos armados latinoamericanos.
Este proceso de empoderamiento, al que las propias mujeres se refieren como "el despertar de mujeres", ha sido incluso denominado "feminismo indígena" por algunas autoras, subrayando la singularidad de su integración no solo en el EZLN, sino también en alianzas como el Congreso Nacional Indígena. La experiencia zapatista se ha convertido en un espacio educativo fundamental, no solo en habilidades básicas como la lectoescritura o una segunda lengua, sino en la conformación de sujetos políticos capaces de proponer formas novedosas de actuación política. El Artículo 6 de la Ley Revolucionaria de las Mujeres, que establece "Las mujeres tienen el derecho a la educación", es un claro reflejo de esta visión.

La realidad de las mujeres indígenas antes del zapatismo estaba marcada por profundas desigualdades. La antropóloga Aída Hernández Castillo destaca que, a diferencia de otras guerrillas latinoamericanas, el zapatismo incluyó demandas de género en su plataforma de lucha. La vida reproductiva era extensa y sin control natal, impactando negativamente su salud. Las relaciones sexuales eran vistas a menudo como un servicio al esposo o un pecado cuya penitencia se pagaba "teniendo los hijos que Dios mande". La falta de conocimiento sobre métodos anticonceptivos era alarmante (un estudio reveló que el 28% de mujeres tseltales y el 52% de tsotsiles no conocían ningún método). La menopausia, paradójicamente, era vista por algunas como una liberación del peso reproductivo, otorgando mayor autonomía para la acción.
En cuanto a las oportunidades laborales, las costumbres limitaban a las mujeres a sus comunidades, forzándolas a buscar trabajo fuera solo por necesidad económica, a menudo en la venta de artesanías o, lamentablemente, en la prostitución. La Primera Ley de Mujeres, aunque el texto no detalla explícitamente su formulación en este aspecto, se alza contra esta precariedad, buscando la dignidad y el reconocimiento de su trabajo.
La Segunda Ley Revolucionaria de las Mujeres aborda una demanda crucial: el derecho a la tierra. Tradicionalmente, la tierra se transfería a los hombres, dejándolas vulnerables y dependientes. El Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas (CDMCH) resalta que las mujeres indígenas y campesinas sufren una discriminación interseccional basada en género y posición socioeconómica, lo que les impide participar en espacios públicos y acceder a recursos productivos. La Ley Zapatista busca revertir esta injusticia histórica, garantizando la equidad en el acceso a recursos vitales para su subsistencia y autonomía.
Roles y Resistencia: La Estructura de Participación Femenina en el EZLN
La participación de las mujeres en el EZLN ha crecido exponencialmente. Si bien al inicio eran minoría, para 2004 constituían un tercio de las fuerzas armadas y la mitad de las "bases de apoyo". Esta participación se estructura en dos grandes categorías:
- Mujeres militares: Jóvenes, muchas se unieron en la adolescencia o después de los veinte años. Formaban parte de la estructura militar activa y se dedicaban a tiempo completo a la lucha.
- Bases de apoyo: Subordinadas a la estructura piramidal, su rol principal era sostener la vida comunitaria y alimentar a los combatientes diseminados en la Selva Lacandona, reproduciendo en muchos casos roles tradicionales, pero con una conciencia política y un compromiso revolucionario.
El testimonio de la Mayor Ana María es elocuente. Ingresó a los 14 años, aprendió a leer, escribir, tácticas de combate y política. Su historia refleja la de muchas: salir huyendo de casa, unirse a la lucha sin el conocimiento de la familia, y encontrar en el EZLN un espacio de aprendizaje y transformación personal. En el ejército, la relación entre hombres y mujeres se rige por la democracia y la justicia, con trabajos y responsabilidades compartidas, rompiendo con la tradicional imposición masculina. La Capitana Elisa lo confirma: "en el ejército zapatista los hombres y las mujeres nos llevamos bien. Allí hay democracia, allí hay justicia, allí hay todo... Se reparte igual los trabajos, y allí pues no puedes hacer lo que tú quieres, siempre el hombre manda. Es por eso, ya estaba yo cansada pues de hacer esas cosas, pero ya cuando llegué en el ejército pues se cambió, se cambió la cosa... También las mujeres pueden hacer los trabajos, también puede tener cargo, también puede dirigir igual que el hombre, por eso nosotros estamos luchando para que las mujeres también tengan esa oportunidad de hacer esos trabajos."
Sarri Vuorisalo detalla las subdivisiones de las mujeres militares, mostrando la diversidad de sus roles:
- Milicianas: Podían acudir por temporadas a los campamentos zapatistas, pero no abandonaban a sus familias y podían tener hijos.
- Insurgentes: Se dedicaban a tiempo completo a la lucha, aceptaban no tener hijos y eran capacitadas en todos los terrenos educativos. Hablaban con gente de fuera mediante la comunicación del EZLN.
- Capitanas y Tenientes: Comandaban tanto a grupos de hombres como de mujeres. Podían dar órdenes y muchas tuvieron un papel de liderazgo el primero de enero de 1994.
- Mayoras: Mujeres excepcionales capaces de dirigir tanto a hombres como a mujeres de diferentes pueblos y de toda la región.
- Comandantas: Su papel era fundamental. Formaban parte del CCRI (Comité Clandestino Revolucionario Indígena), decidían consultando con sus pueblos cómo avanzar con el movimiento. Tenían un conocimiento profundo de cómo se dirigía y se movilizaba a la gente y se convirtieron en los portavoces de la voluntad popular.
Las bases de apoyo, por su parte, demostraban su compromiso a través de la creación de colectivos comunitarios (tiendas cooperativas, producción animal, artesanías), abasteciendo a los combatientes y participando en asambleas, rechazando la ayuda gubernamental que pudiera comprometer sus ideales. Su lucha era desde la comunidad, una resistencia cotidiana y silenciosa.
Voces de Lucha: La Ley Revolucionaria de Mujeres
El culmen de la lucha de las mujeres zapatistas se materializa en las Ley Revolucionaria de Mujeres, dos documentos fundamentales que articulan sus demandas y aspiraciones. La Primera Ley fue publicada el 1 de enero de 1994 en *El Despertador Mexicano*, el órgano informativo del EZLN, formando parte de un conjunto más amplio de Leyes Revolucionarias destinadas a establecer las bases de una "Patria nueva" en los territorios liberados. La Segunda Ley vio la luz en un suplemento del periódico *La Jornada* el 6 de mayo de 1996.
Un aspecto crucial de estas leyes es su proceso de elaboración. Fueron el resultado de un esfuerzo colectivo y democrático. Las Comandantas Ramona y Susana dedicaron meses a recorrer las comunidades zapatistas, dialogando y obteniendo el consenso de las bases sobre el contenido de la Primera Ley. Este proceso aseguró que las leyes fueran un reflejo auténtico de las necesidades y deseos de las mujeres indígenas, creando un espacio material y simbólico para su participación y transformación social.

El contenido general de ambas leyes es un testimonio de la profunda lucha de las mujeres indígenas, no solo por su condición de indígenas y pobres, sino también por sus derechos como mujeres. El ingreso al movimiento zapatista les ha brindado la oportunidad de adquirir conocimientos y habilidades (hablar español, ser promotoras de salud, educativas, dirigentes, incluso choferas) que de otra manera les serían negados. Les ha permitido escapar de estructuras familiares rígidas, como matrimonios forzados o maternidades tempranas impuestas, y buscar una vida con autonomía y dignidad.
Preguntas Frecuentes sobre el EZLN
¿Por qué el EZLN no combate activamente?
El EZLN, según análisis como el de Salvador Castañeda, ha pasado de una fase de levantamiento armado a una de resistencia civil y construcción autónoma. Se encuentra bajo un fuerte cerco militar que limita su capacidad ofensiva, y sus "zonas liberadas" son más defensivas que de confrontación. Su estrategia actual se centra en la politización, la organización comunitaria y la implementación de sus propias formas de gobierno y desarrollo, en lugar de la lucha armada directa.
¿Cuáles son las principales demandas del EZLN?
Las demandas originales del EZLN giran en torno a tierra, libertad, democracia, justicia y paz para los pueblos indígenas de México. Con el tiempo, y especialmente con la creciente participación de las mujeres, estas demandas se han ampliado para incluir derechos específicos de género, como el acceso a la educación, la salud reproductiva, el derecho a la tierra para las mujeres, y la equidad en roles y oportunidades dentro y fuera de la comunidad.
¿Qué papel juegan las mujeres en el movimiento zapatista?
Las mujeres son un pilar fundamental y transformador del EZLN. Han pasado de ser una minoría a conformar un tercio de las fuerzas armadas y la mitad de las bases de apoyo. Su participación abarca desde roles militares (milicianas, insurgentes, capitanas, mayoras, comandantas) hasta la organización comunitaria en las bases de apoyo. Han impulsado la creación de las Leyes Revolucionarias de Mujeres, que abordan sus derechos específicos y buscan erradicar la discriminación de género dentro del movimiento y las comunidades.
¿Qué son las Leyes Revolucionarias de Mujeres?
Son dos documentos cruciales (publicados en 1994 y 1996) que articulan las demandas y derechos de las mujeres indígenas dentro del movimiento zapatista. Fueron elaboradas de forma colectiva y consensuada con las comunidades. Estas leyes buscan garantizar la igualdad de género en aspectos como la educación, la salud, el acceso a la tierra, la participación política y el fin de la discriminación y la violencia contra las mujeres, representando un avance significativo en la lucha por la autonomía y la dignidad femenina.
Conclusión
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional, más allá de la imagen de un grupo armado, se revela como un movimiento complejo y en constante evolución. La perspectiva de Salvador Castañeda nos ayuda a entender el porqué de su actual inactividad bélica, enfocada en una Resistencia Civil y la construcción de la Autonomía Indígena. Sin embargo, es en el Empoderamiento Femenino donde el zapatismo muestra una de sus facetas más revolucionarias y esperanzadoras. A través de la Ley Revolucionaria de Mujeres y la activa participación femenina en todos los niveles, el EZLN no solo combate la pobreza y la marginación, sino que también redefine el concepto de Justicia Social, demostrando que la verdadera transformación puede surgir desde las bases, con la dignidad como bandera y la equidad como horizonte.
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