11/06/2025
El Locro Criollo no es solo una comida; es un emblema de la cultura y la tradición argentina, un plato que evoca reuniones familiares y celebraciones patrias. Con raíces profundas en las culturas Inca e Hispana, este guiso robusto y nutritivo ha trascendido el tiempo para convertirse en un infaltable, especialmente durante las fechas nacionales más significativas. Aunque es un plato que se disfruta ampliamente en el interior del país, su popularidad se extiende a cada rincón, uniendo a las familias alrededor de la mesa con su aroma inconfundible y su sabor reconfortante. Hoy, te guiamos a través de la preparación de este clásico, asegurando que cada paso te acerque a la perfección de un auténtico Locro Criollo del 9 de julio.

La elaboración del locro es un arte que combina paciencia y precisión, transformando ingredientes humildes en una obra maestra culinaria. Nuestra receta está diseñada para ser accesible, con una dificultad fácil, permitiéndote recrear en casa la magia de este plato ancestral. Prepárate para sumergirte en el proceso, desde el remojo de los granos hasta la creación de la indispensable “grasa colorada” que corona este manjar. Este guiso no solo alimenta el cuerpo, sino que también nutre el espíritu, conectándonos con nuestras raíces y celebrando la riqueza de nuestra herencia culinaria.
- El Corazón del Locro: Ingredientes Clave y su Preparación Inicial
- El Arte de Cocinar el Locro Criollo: Paso a Paso
- El Toque Final: La Grasita Colorada y su Irresistible Aroma
- Preguntas Frecuentes sobre el Locro y sus Componentes
- ¿Cómo se preparan los cueros y patas de cerdo para el locro?
- ¿Cuál es la diferencia entre cueritos y piel de cerdo?
- ¿Por qué se llaman cortezas de cerdo?
- ¿Cuál es el tamaño de la piel de cerdo utilizada en esta receta?
- ¿Es el locro un plato complejo de preparar?
- ¿Para cuántas personas rinde esta receta de locro?
- ¿Cuánto tiempo total se necesita para hacer el locro criollo?
El Corazón del Locro: Ingredientes Clave y su Preparación Inicial
La calidad de un buen locro reside en la preparación meticulosa de sus ingredientes, especialmente las carnes y los granos que forman su base sustanciosa. Para esta receta, que rinde generosamente para 6 porciones y con un tiempo total de preparación y cocción de aproximadamente 2 horas y 30 minutos, necesitarás una selección específica de componentes que le otorgan su textura y sabor característicos.
La Base Leguminosa: Maíz Blanco y Porotos
El día anterior a la cocción es crucial para el maíz blanco y los porotos. Ambos deben ser lavados a conciencia bajo el chorro de agua fría para asegurar su limpieza. Posteriormente, se ponen en remojo, pero es vital hacerlo por separado. Este paso no solo ayuda a ablandar los granos, reduciendo el tiempo de cocción, sino que también facilita su digestión. Es una buena práctica cambiar el agua de remojo al menos una vez antes de comenzar la cocción principal, garantizando la frescura y pureza de los ingredientes.
Los Elementos Cárnicos: Falda, Tripa Gorda, Cueros, Orejas y Patas de Cerdo
Estos componentes son esenciales para el sabor profundo y la consistencia gelatinosa que caracterizan al locro. Cada uno requiere una preparación específica:
- Falda: La falda, con su combinación de carne y grasa, aporta untuosidad y un sabor cárnico robusto. Se añade directamente al guiso en el momento adecuado.
- Tripa Gorda: Este ingrediente, aunque puede parecer intimidante, es fundamental para la autenticidad del locro. Debe lavarse meticulosamente para eliminar cualquier impureza y quitar los excesos de grasa externos. Luego, se le da un hervor liviano hasta que esté tierna, lo que facilita su posterior corte en rodajas de un centímetro.
- Cueros, Orejas y Patas de Cerdo: Estos elementos son los responsables de la textura melosa y el cuerpo del guiso. Su preparación es un paso decisivo: deben hervirse en agua con sal, añadiendo una hoja de laurel para aromatizar. Una vez tiernos, se reservan en su propio líquido de cocción. Este proceso no solo los ablanda, sino que también libera colágeno, que enriquecerá el caldo del locro.
El Dulzor Terroso: Zapallo Criollo
El zapallo criollo es el encargado de aportar el dulzor natural y la cremosidad al locro. Debe pelarse y cortarse en cubos de no más de tres centímetros. Una parte se añadirá al principio para que se desintegre y espese el guiso, y el resto hacia el final para mantener una textura más definida.

El Arte de Cocinar el Locro Criollo: Paso a Paso
Con todos los ingredientes listos, es hora de dar vida a este tradicional guiso. La paciencia y la atención son clave para lograr un locro perfecto.
En una olla bien grande, idealmente de no menos de 20 litros de capacidad, coloca unos tres litros de agua a hervir. Una vez que el agua esté burbujeando, incorpora el maíz blanco junto con el agua de su último remojo. Cocina a fuego fuerte durante una hora. Este primer hervor es crucial para que el maíz comience a ablandarse y a liberar su almidón.
Transcurrida la primera hora, es momento de añadir los porotos (también con su agua de remojo), todas las carnes preparadas (la falda, la tripa gorda cortada, y los cueros, orejas y patas de cerdo) y tres cuartas partes del zapallo cortado en cubos. Deja cocinar por una hora más, removiendo ocasionalmente. La acción de remover es fundamental, ya que ayuda a que el zapallo se desintegre progresivamente, espesando el locro de forma natural y aportándole una textura más homogénea y cremosa.
Durante esta fase de cocción, es el momento de sazonar. Agrega sal y comino al gusto, y controla el punto de cocción del maíz. Cuando el maíz haya empezado a tiernizarse, incorpora el resto del zapallo. Este zapallo de última adición mantendrá una forma más definida, aportando contraste de textura al guiso.
El locro estará listo cuando los cubos de zapallo estén tiernos y el maíz haya alcanzado la consistencia deseada. Una vez que el guiso haya llegado a su punto óptimo, retíralo del fuego y déjalo reposar por unos 20 minutos antes de servir. Este tiempo de reposo permite que los sabores se asienten y que el guiso adquiera una consistencia aún más perfecta.

El Toque Final: La Grasita Colorada y su Irresistible Aroma
Ningún locro está completo sin su característica “grasita colorada” o sofrito, el toque final que eleva el sabor y la presentación del plato. En una sartén, derrite las seis cucharadas de grasa de pella. Una vez derretida, retírala del fuego por un instante para que baje un poco la temperatura y añade el pimentón y el ají molido picante. Este paso es delicado, ya que el pimentón puede quemarse fácilmente si la grasa está demasiado caliente, volviéndose amargo. Agrega un par de cucharadas de agua fría a la mezcla para ayudar a que los condimentos se integren y no se quemen.
Vuelve a poner la sartén al fuego. Cuando la grasa comience a burbujear nuevamente, añade las hojas de cebolla de verdeo cortadas en juliana gruesa. Cocina por unos minutos hasta que el verdeo se ablande ligeramente y libere su aroma. Este sofrito vibrante no solo aporta color, sino una explosión de sabor picante y aromático que complementa a la perfección la riqueza del locro.
Para servir, rocía generosamente cada porción de locro con este sofrito antes de comer. Sirve el locro bien caliente en cazuelas de barro, lo que no solo mantiene la temperatura del guiso, sino que también añade un toque rústico y auténtico a la experiencia culinaria. ¡A disfrutar de este manjar!
Preguntas Frecuentes sobre el Locro y sus Componentes
¿Cómo se preparan los cueros y patas de cerdo para el locro?
Para esta receta de locro criollo, los cueros y patas de cerdo se preparan hirviéndolos en agua con sal y una hoja de laurel hasta que estén tiernos. Una vez cocidos, se reservan en el mismo líquido de cocción para mantener su humedad y sabor antes de incorporarlos al guiso principal.
¿Cuál es la diferencia entre cueritos y piel de cerdo?
En el contexto culinario, la piel de cerdo es el término general para la capa externa del cerdo. Los “cueritos” suelen referirse a la piel de cerdo que ha sido procesada de alguna manera, como hervida y luego frita u horneada hasta volverse crujiente, o simplemente cocida hasta estar muy tierna y gelatinosa, como en el caso del locro. Aunque la distinción puede ser sutil en el ámbito culinario, ambos provienen de la misma materia prima y su uso varía según la preparación. La información proporcionada se enfoca en la preparación de “cueros” para el locro, sin profundizar en otras diferencias.
¿Por qué se llaman cortezas de cerdo?
La información proporcionada no detalla la etimología específica del término “cortezas de cerdo”. Sin embargo, el nombre probablemente alude a la textura crujiente y “de corteza” que adquiere la piel de cerdo cuando es frita o horneada, similar a una corteza de pan o de un árbol. Se refiere a un producto específico derivado de la piel de cerdo, a menudo popular como snack.

¿Cuál es el tamaño de la piel de cerdo utilizada en esta receta?
La receta no especifica el tamaño exacto de los cueros de cerdo. Se refiere a una cantidad en peso (1/2 hg de cueros), asumiendo que ya están cortados o se cortarán en trozos manejables para el guiso.
¿Es el locro un plato complejo de preparar?
No, según la receta proporcionada, la dificultad de preparar el Locro Criollo es “Fácil”. Aunque el tiempo de preparación y cocción es extenso, los pasos individuales son sencillos y no requieren técnicas culinarias avanzadas.
¿Para cuántas personas rinde esta receta de locro?
Esta receta de Locro Criollo está diseñada para rendir 6 porciones generosas.
¿Cuánto tiempo total se necesita para hacer el locro criollo?
El tiempo total estimado para la preparación y cocción de este locro criollo es de 40 minutos de preparación y 110 minutos de cocción, lo que suma un total de 2 horas y 30 minutos.
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