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Calzado de Protección: Normas Técnicas Esenciales

02/02/2024

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En el vasto universo de la seguridad laboral, el calzado de protección ocupa un lugar preponderante. No es simplemente un par de zapatos; es una barrera fundamental entre nuestros pies y una infinidad de peligros que acechan en diversos entornos de trabajo. Desde la caída de objetos pesados hasta sustancias químicas corrosivas o descargas eléctricas, los riesgos son variados y las consecuencias pueden ser devastadoras si no se utiliza el equipo adecuado. Pero, ¿cómo saber si un calzado realmente ofrece la protección necesaria? La respuesta reside en las normas técnicas, un conjunto de especificaciones rigurosas que garantizan la calidad y el rendimiento del calzado de seguridad, protección y ocupacional.

¿Cuáles son los requisitos de Protección eléctrica para el calzado de seguridad?
ASTM F2413: Define los requisitos de protección eléctrica para el calzado de seguridad. IEC 60325 y IEC 61340-4-3: Establecen directrices para la resistencia eléctrica y la disipación de cargas electrostáticas. EN 50321: Regulación europea específica para calzado aislante usado en instalaciones eléctricas.

Comprender estas normas no solo es vital para empleadores y fabricantes, sino también para los propios trabajadores, quienes son los usuarios finales y los beneficiarios directos de la protección que brindan. Elegir el calzado correcto, certificado bajo estándares reconocidos, no es una opción, sino una necesidad imperativa para salvaguardar la integridad física y cumplir con la legislación vigente en materia de prevención de riesgos laborales. Acompáñanos en este recorrido por las principales normas técnicas que regulan este tipo de calzado, desglosando sus requisitos y la importancia de su cumplimiento.

Índice de Contenido

La Trilogía de la Protección: ISO 20345, ISO 20346 e ISO 20347

Cuando hablamos de calzado de protección a nivel internacional, las normas ISO (Organización Internacional de Normalización) son el referente principal. Específicamente, tres normas se destacan por su relevancia:

  • ISO 20345: Calzado de Seguridad: Es la norma más estricta y reconocida. Establece los requisitos para el calzado diseñado para proteger al usuario de lesiones que podrían ocurrir en accidentes en el lugar de trabajo. Su característica distintiva es la puntera de seguridad, que debe resistir un impacto de 200 julios y una compresión de 15 kN (kilonewtons). Este nivel de protección es esencial en industrias como la construcción, la metalurgia, la logística pesada, entre otras.
  • ISO 20346: Calzado de Protección: Aunque similar a la ISO 20345, esta norma establece requisitos ligeramente menos rigurosos para la puntera. La puntera de protección debe resistir un impacto de 100 julios y una compresión de 10 kN. Es adecuado para entornos donde los riesgos de impacto son menores pero aún presentes, ofreciendo un nivel de protección intermedio.
  • ISO 20347: Calzado Ocupacional: A diferencia de las dos anteriores, el calzado ocupacional bajo esta norma NO incorpora una puntera de seguridad o protección. Sin embargo, sí debe cumplir con otros requisitos de seguridad para proteger al usuario de riesgos asociados con el entorno de trabajo, como la resistencia al deslizamiento, propiedades antiestáticas, absorción de energía en el talón, resistencia a la penetración de agua, entre otros. Es común en sectores como la hostelería, la sanidad, o almacenes ligeros donde la principal preocupación es el deslizamiento o la fatiga.

Es crucial entender estas diferencias, ya que la elección incorrecta del tipo de calzado puede dejar al trabajador desprotegido ante los peligros específicos de su puesto.

Requisitos Específicos y Marcados de Protección

Más allá de la clasificación general, cada norma ISO detalla una serie de requisitos adicionales que el calzado puede (o debe) cumplir, dependiendo de su designación. Estos requisitos se indican mediante letras y símbolos específicos que aparecen junto a la designación básica (SB, S1, S2, S3, S4, S5, O1, O2, O3, O4, O5).

Propiedades Básicas (Comunes a Calzado de Seguridad y Protección):

  • Resistencia al impacto y compresión de la puntera: (Solo ISO 20345 y 20346)
  • Altura de la pala
  • Resistencia a la abrasión del forro y la pala
  • Resistencia a la flexión de la pala
  • Resistencia a la tracción de la pala y el forro
  • Resistencia al desgarro de la pala
  • Resistencia al deslizamiento: Una de las propiedades más críticas, evaluada en diferentes superficies (cerámica con detergente, acero con glicerina). Se marca con SRA (cerámica), SRB (acero) o SRC (ambas, la más alta).
  • Absorción de energía en la zona del talón (E): Para reducir el impacto en las articulaciones.

Propiedades Adicionales y Marcados Específicos:

  • P (Resistencia a la penetración): Suela resistente a la perforación por objetos afilados. Esencial en entornos con clavos, virutas metálicas, etc.
  • C (Antiestático): Reduce la acumulación de cargas electrostáticas. Crucial en entornos con riesgo de explosión o donde se manipulan componentes electrónicos sensibles.
  • A (Conductivo): Permite la disipación de cargas electrostáticas de forma controlada.
  • HI (Aislamiento contra el calor): Protege los pies de altas temperaturas.
  • CI (Aislamiento contra el frío): Protege los pies de bajas temperaturas.
  • WR (Resistencia al agua): Resistencia del conjunto del calzado a la penetración y absorción de agua. No confundir con calzado impermeable.
  • WRU (Resistencia a la penetración y absorción de agua en la pala): Específico para la parte superior del calzado.
  • HRO (Resistencia de la suela al calor por contacto): La suela resiste altas temperaturas al contacto (hasta 300°C por un minuto).
  • FO (Resistencia de la suela a los hidrocarburos): La suela no se degrada por el contacto con aceites y combustibles.
  • AN (Protección del tobillo): Protección adicional en la zona del tobillo contra impactos.
  • M (Protección metatarsiana): Protege la parte superior del pie (metatarso) contra impactos.
  • CR (Resistencia al corte): Protección contra cortes por motosierra o herramientas similares.

La combinación de estas propiedades da lugar a las categorías de seguridad que vemos en el marcado del calzado:

CategoríaRequisitos Básicos (ISO 20345)Requisitos Adicionales
SBPuntera de seguridad (200J)Ninguno adicional obligatorio.
S1SB + Absorción de energía en el talón (E) + Antiestático (A)Resistencia a hidrocarburos (FO) opcional.
S1PS1 + Resistencia a la penetración (P)
S2S1 + Resistencia a la penetración y absorción de agua en la pala (WRU)
S3S2 + Resistencia a la penetración (P) + Suela con relieve
S4Calzado de seguridad tipo bota (totalmente moldeado de polímero/caucho) + SB + Antiestático (A) + Absorción de energía en el talón (E)Resistencia a hidrocarburos (FO) opcional.
S5S4 + Resistencia a la penetración (P) + Suela con relieve

Para el calzado ocupacional (ISO 20347), las categorías son O1, O2, O3, O4, O5, siguiendo una lógica similar pero sin puntera de seguridad. Por ejemplo, O1 incluye antiestático y absorción de energía en el talón; O2 añade resistencia a la penetración de agua en la pala; y O3 añade resistencia a la penetración y suela con relieve.

La Importancia de la Certificación y el Marcado CE

Para que un calzado de protección pueda ser comercializado en la Unión Europea y otros mercados que adoptan sus estándares, debe contar con el marcado CE. Este marcado no es solo un logotipo, sino una declaración del fabricante de que el producto cumple con todos los requisitos esenciales de salud y seguridad de las directivas europeas pertinentes, incluida la Directiva sobre Equipos de Protección Individual (EPI). La certificación implica que el calzado ha sido sometido a pruebas rigurosas por un organismo notificado independiente, garantizando que sus propiedades cumplen con las normas técnicas declaradas.

El marcado CE, junto con la norma ISO específica y las categorías de protección (ej., EN ISO 20345:2011 S3 SRC), deben ser visibles en el calzado o en su etiquetado. Esta información es crucial para que el usuario pueda verificar que el calzado es adecuado para los riesgos de su entorno laboral.

¿Por Qué es Crucial Cumplir con Estas Normas?

El cumplimiento de las normas técnicas para el calzado de protección no es un mero formalismo; tiene implicaciones directas y profundas en varios niveles:

  • Seguridad del Trabajador: Es el objetivo principal. Un calzado certificado ofrece la protección necesaria para prevenir lesiones graves, discapacidades e incluso fatalidades. Protege contra impactos, perforaciones, deslizamientos, quemaduras, descargas eléctricas y otros peligros específicos del lugar de trabajo.
  • Cumplimiento Legal: En muchos países, la legislación de seguridad y salud en el trabajo exige el uso de EPIs que cumplan con normas específicas. El incumplimiento puede acarrear sanciones legales para la empresa, además de posibles litigios en caso de accidentes.
  • Productividad y Bienestar: Un calzado adecuado y cómodo, que cumple con las normas, reduce la fatiga del trabajador, previene molestias y contribuye a un ambiente de trabajo más seguro y productivo. Los accidentes laborales no solo causan sufrimiento humano, sino también interrupciones en la producción y pérdidas económicas.
  • Confianza y Reputación: Las empresas que priorizan la seguridad de sus empleados, invirtiendo en EPIs certificados, construyen una sólida reputación y fomentan un ambiente de confianza y compromiso.

La inversión en calzado de protección que cumple con las normas técnicas es, por tanto, una inversión en el bienestar de las personas y en la sostenibilidad de la actividad empresarial.

Preguntas Frecuentes sobre el Calzado de Protección

¿Cuál es la diferencia principal entre calzado de seguridad, protección y ocupacional?

La diferencia clave radica en la presencia y el nivel de protección de la puntera. El calzado de seguridad (ISO 20345) tiene una puntera que resiste 200 julios de impacto. El calzado de protección (ISO 20346) tiene una puntera que resiste 100 julios. El calzado ocupacional (ISO 20347) no tiene puntera de seguridad, pero sí otras características de protección como resistencia al deslizamiento o propiedades antiestáticas.

¿Cómo puedo saber si mi calzado cumple con las normas?

Debes buscar la etiqueta o grabado en el propio calzado (generalmente en la lengüeta o en el interior) que indique la norma ISO (ej., EN ISO 20345:2011) y la categoría de protección (ej., S3 SRC). Además, debe llevar el marcado CE, lo que indica que ha sido certificado por un organismo notificado.

¿Puedo usar calzado deportivo o casual en lugar de calzado de protección?

Definitivamente no. El calzado deportivo o casual no está diseñado para resistir los impactos, perforaciones, deslizamientos o exposiciones a sustancias químicas que son comunes en muchos entornos laborales. Usarlos en un puesto que requiere calzado de protección te expondría a riesgos graves y no cumplirías con la normativa de seguridad.

¿Con qué frecuencia debo reemplazar mi calzado de protección?

La vida útil del calzado de protección varía según el tipo de trabajo, la intensidad de uso, el entorno y el mantenimiento. No hay una regla fija, pero se debe reemplazar cuando muestre signos de desgaste significativo (suela gastada, puntera expuesta, roturas en la pala) o después de haber sufrido un impacto importante, ya que su capacidad protectora podría haberse comprometido. Se recomienda inspeccionarlo regularmente y seguir las indicaciones del fabricante.

¿Qué significa el marcado SRC en la suela del calzado?

SRC es la designación más alta para la resistencia al deslizamiento. Significa que la suela ha sido probada y cumple los requisitos de resistencia al deslizamiento tanto en suelos de baldosa cerámica con detergente (SRA) como en suelos de acero con glicerina (SRB). Es un indicador clave de seguridad en entornos resbaladizos.

En conclusión, el conocimiento y la aplicación de las normas técnicas para el calzado de protección son pilares fundamentales de la seguridad laboral. No se trata solo de cumplir con la ley, sino de proteger la vida y la salud de los trabajadores. Elegir el calzado adecuado, certificado y con las propiedades específicas para cada riesgo, es una decisión que marca la diferencia entre un día de trabajo seguro y la posibilidad de un accidente lamentable. Invierte en protección; invierte en vida.

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