30/01/2026
La industria del calzado, históricamente una pilar económico en muchas naciones, se enfrenta hoy a desafíos que van más allá de la competencia de mercados globales. En el corazón de sus procesos productivos, donde la destreza manual y la repetitividad son la norma, se esconde una amenaza silenciosa para la salud de sus trabajadores: los trastornos musculoesqueléticos. Estos problemas, derivados de la ejecución constante de movimientos repetitivos y posturas forzadas, no solo afectan la calidad de vida de los operarios, sino que también impactan directamente en la productividad de las empresas. Comprender y mitigar estos riesgos es fundamental para asegurar un futuro sostenible tanto para la industria como para quienes la hacen posible.

- El Desafío de la Industria del Calzado en Chile
- Movimientos Repetitivos y la Amenaza Silenciosa: Trastornos Musculoesqueléticos
- La Herramienta Clave: El Check List OCRA
- Un Caso de Estudio en la Práctica: La Línea de Cementado
- Estrategias Integrales para Minimizar el Riesgo
- Propuestas de Rediseño: Un Paso Hacia la Seguridad
- Preguntas Frecuentes sobre Riesgos Ergonómicos en Calzado
El Desafío de la Industria del Calzado en Chile
Durante las últimas dos décadas, la industria del calzado en Chile ha experimentado una transformación radical, pasando de ser un actor exportador a un importador neto. Este cambio se ha visto impulsado por la intensa competencia global, especialmente de grandes productores como China y Brasil, que inundan el mercado con calzado a precios muy bajos. Esta situación ha mermado los resultados de la industria nacional, compuesta mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas con recursos limitados para invertir en tecnología de punta.
De Exportador a Importador: Una Transformación Dolorosa
La apertura económica de Chile en la década de los 70 expuso tempranamente a su industria del cuero y calzado a la competencia internacional. Las importaciones de calzado se dispararon de 3 millones de pares en 1992 a casi 34 millones en 2002, mientras que las exportaciones cayeron drásticamente. La producción nacional se redujo a la mitad en el mismo periodo, pasando de 34 a 16 millones de pares, lo que representa apenas el 0.1% de la oferta mundial. Este declive se atribuye a factores como la reducción del tipo de cambio a principios de los 90, la falta de una estrategia exportadora a largo plazo, la excesiva concentración en pocos productos y países, y la irrupción de nuevos competidores asiáticos con productos estandarizados y de bajo costo.
La disminución de la producción nacional llevó al cierre de numerosas empresas y a la pérdida de alrededor de 4,000 puestos de trabajo. Las empresas que lograron sobrevivir se vieron forzadas a reorganizarse, mejorar la calidad mediante la incorporación de nuevas tecnologías y diversificar su producción para abordar nichos de mercado específicos. Un ejemplo claro de esta estrategia de especialización es la fabricación de calzado de seguridad, un segmento donde la experiencia y el conocimiento local pueden competir con los gigantes globales. Sin embargo, incluso en estos nichos, los desafíos ergonómicos persisten.
Movimientos Repetitivos y la Amenaza Silenciosa: Trastornos Musculoesqueléticos
Las líneas de producción de calzado, inherentes a su naturaleza, combinan movimientos repetitivos con posturas estáticas o forzadas de los operarios y la mecanización de ciertas tareas. Esta combinación, si no se gestiona adecuadamente, provoca cansancio, fatiga y, a largo plazo, graves trastornos músculo esqueléticos (TME).
¿Qué son los Movimientos Repetitivos?
Una tarea se considera con repetitividad cuando implica acciones de las extremidades superiores en ciclos laborales de breve duración (pocos minutos) durante al menos una hora al día. Se define un movimiento repetitivo como un grupo de movimientos continuos, mantenidos durante un trabajo que implica el mismo conjunto osteomuscular, lo que puede provocar fatiga muscular, sobrecarga, dolor y, finalmente, una lesión. Existe una alta repetitividad cuando los ciclos duran menos de 30 segundos o cuando en el 50% del ciclo se ejecuta a menudo el mismo tipo de acción. Sin embargo, más allá de la duración del ciclo, lo crucial es el contenido de la tarea: las acciones técnicas, las posturas adoptadas y los esfuerzos realizados.
Para entender mejor estos conceptos, es útil definir:
- Acción Técnica: Cualquier acción que involucra actividad de las extremidades superiores, un conjunto de movimientos de uno o más segmentos corporales para efectuar la acción.
- Tarea Laboral: Actividad específica para obtener un resultado concreto (ej. armado de aparado). Se dividen en repetitivas (ciclos con acciones de extremidades) y no repetitivas (fases no cíclicas).
- Ciclo: Secuencia de acciones técnicas de corta duración que se repite de manera idéntica.
- Repetitividad: Presencia de eventos (ciclos, acciones, posturas) que se repiten idénticamente en el tiempo.
- Frecuencia: Número de acciones técnicas por unidad de tiempo (acciones por minuto).
- Fuerza: Esfuerzo físico requerido por el trabajador.
- Postura: Posiciones y movimientos de las articulaciones principales de las extremidades superiores.
- Períodos de Recuperación: Tiempo durante el turno laboral sin realizar acciones técnicas.
El Alarma de las Enfermedades Profesionales en Chile
Los movimientos repetitivos y los sobreesfuerzos de las extremidades superiores son factores clave que favorecen o agravan las patologías laborales musculoesqueléticas. Estas se definen como alteraciones de unidades músculo-tendinosas, nervios periféricos y el sistema vascular. A nivel nacional en Chile, el crecimiento de los casos declarados como enfermedades musculoesqueléticas ha sido alarmante, aumentando un 412% entre 2001 y 2006. Pasaron de representar el 16% del total de enfermedades profesionales en 2001 (275 casos) a un 55% en 2006 (1,410 casos).
| Diagnóstico | 2001 | 2002 | 2003 | 2004 | 2005 | 2006 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Asma y Otras respiratorias | 59 | 39 | 13 | 45 | 15 | 15 |
| Dermatitis | 339 | 229 | 116 | 257 | 322 | 297 |
| Enf. músculo esqueléticas | 275 | 450 | 193 | 512 | 867 | 1.410 |
| Hipoacusias | 179 | 357 | 179 | 281 | 199 | 139 |
| Intoxicaciones | 147 | 91 | 62 | 18 | 70 | 74 |
| Laringopatías | 476 | 326 | 312 | 532 | 330 | 331 |
| Neumoconiosis | 56 | 53 | 35 | 57 | 22 | 35 |
| Salud Mental | - | 31 | 39 | 52 | 56 | 126 |
| Otros | 140 | 18 | 16 | 96 | 71 | 119 |
| Total | 1.671 | 1.594 | 965 | 1.850 | 1.952 | 2.546 |
Esta tendencia subraya la urgencia de implementar metodologías y herramientas que permitan evaluar y cuantificar los riesgos por movimientos repetitivos y sobreesfuerzos biomecánicos en las extremidades superiores.
La Herramienta Clave: El Check List OCRA
Para abordar la creciente incidencia de TME, se han desarrollado herramientas como el Check List OCRA. Este instrumento es una metodología basada en una lista de chequeo, diseñada para realizar un diagnóstico rápido y sintético de los riesgos en un puesto de trabajo, línea o proceso. Aunque es una herramienta de exploración rápida y, por lo tanto, no tan precisa como análisis más profundos, es invaluable para obtener una visión global del nivel de riesgo y adoptar estrategias de intervención. El conocimiento de los movimientos (acciones técnicas), la frecuencia, las exigencias posturales y los esfuerzos involucrados, permite determinar el nivel de criticidad y riesgo de cada tarea.
Cómo se Clasifica el Riesgo con OCRA
El Check List OCRA clasifica el nivel de riesgo en función de un Índice Real de Exposición (IRE). Los criterios de clasificación son los siguientes:
| Índice Real de Exposición (Check List) | Color | Riesgo |
|---|---|---|
| Hasta 7,5 | Verde | Aceptable |
| 7,6 - 11 | Amarillo | Muy Leve |
| 11,1 - 14 | Rojo | Medio Leve |
| 14,1 - 22,5 | Rojo | Medio |
| >= 22,5 | Morado | Alto |
Esta clasificación visual permite identificar rápidamente las áreas que requieren atención prioritaria.
Un Caso de Estudio en la Práctica: La Línea de Cementado
Un estudio detallado se llevó a cabo en la línea de producción de cementado de una fábrica de calzado de seguridad. Esta empresa, con capital 100% chileno, se especializa en calzado de alta calidad desde 1989, enfocándose en diseño, seguridad y confort. La línea de cementado emplea a 18 operarios en un turno de lunes a viernes, con una edad promedio de 41 años y 14 años de experiencia en el sector. La observación directa de los operarios, la videofilmación de las tareas, entrevistas con el personal y el análisis de la capacidad de producción fueron cruciales para aplicar el Check List OCRA.
El proceso de cementado involucra una secuencia de 18 operaciones, desde el abastecimiento de aparados hasta el encajado del producto final. A partir del puesto 9, el movimiento de las unidades se realiza a través de cintas transportadoras, lo que impone una mayor rapidez y presión sobre el operario. Entre los puestos, existen 'pulmones' de productos en proceso que permiten cierta continuidad ante imprevistos, aunque no eliminan la presión de la línea.
Análisis Puesto por Puesto: Revelando los Riesgos
La aplicación del Check List OCRA a los 18 puestos de la línea de cementado reveló un panorama de riesgo significativo. De los 18 puestos, 13 (72%) se clasificaron con riesgo medio (color rojo), 3 (17%) con riesgo alto (color morado), 1 con riesgo muy leve (amarillo) y solo 1 con riesgo aceptable (verde). Esto indica que la mayoría de los operarios están expuestos a niveles de riesgo que requieren intervención inmediata o a corto plazo.
Los factores que más influyen en el nivel de riesgo son consistentemente la frecuencia de movimientos y la postura, seguidos por la fuerza aplicada y factores complementarios como vibraciones o compresiones. Un tiempo de ciclo pequeño por sí solo no determina el riesgo; lo más importante es el contenido de las tareas, es decir, el número de acciones técnicas realizadas, la postura, la fuerza, la distribución del trabajo en el turno y los factores adicionales.
- Puesto de Cambrado (Muy Leve): El factor postural fue el más influyente, específicamente posiciones inadecuadas de las manos para la preparación y forma del aparado. El ritmo de trabajo está determinado por el puesto siguiente, lo que genera baja carga mental.
- Puesto de Emplantillado (Medio Leve): Alta frecuencia y posturas inadecuadas (hombros, muñecas, movimientos estereotipados) son los principales contribuyentes al riesgo. El tiempo de ciclo real es muy inferior al teórico, sugiriendo tiempos inactivos o problemas de planificación.
- Puesto de Armado (Medio): Frecuencia y postura (codos y manos) son los factores críticos. Aquí también se observa una diferencia entre el tiempo de ciclo real y teórico, indicando posibles ineficiencias o tareas no declaradas.
- Puesto de Cerradora de Costado (Alto): Este puesto presenta un riesgo elevado debido a la alta fuerza requerida para el pegado del zapato, la cantidad de posiciones inadecuadas de codos, muñecas y manos, y la presencia de compresiones en las manos. Requiere intervenciones urgentes.
- Puesto de Raspado Fondo y Escatola (Alto): Similar al anterior, este puesto tiene un riesgo alto por la fuerza para el raspado, el elevado número de acciones técnicas y las posturas inadecuadas de hombro, muñecas y manos. También necesita intervención prioritaria.
- Puesto de Retiro de Horma (Alto): La combinación de frecuencia, fuerza y postura inadecuada (hombro, muñecas, manos) para el retiro de la horma lo clasifica como de alto riesgo. La alimentación por correa transportadora genera mayor carga mental y presión.
Es importante destacar que los puestos alimentados por cintas transportadoras (del 12 al 18) tienden a tener un mayor nivel de riesgo debido a que el ritmo de trabajo es dictado por la velocidad de la línea productiva, lo que reduce los tiempos de recuperación y aumenta la presión sobre el operario. Los puestos con 'pulmones' (inventario en proceso) ofrecen una menor presión y posibles espacios de recuperación.
Estrategias Integrales para Minimizar el Riesgo
Ante la evidencia de los riesgos musculoesqueléticos, la salud ocupacional debe ser una prioridad. Las intervenciones deben orientarse a reducir y controlar los riesgos, cuyas causas principales son la alta frecuencia de movimientos, la fuerza, la postura, los factores complementarios y la falta de pausas de recuperación adecuadas. Se identifican cinco factores críticos:
- Alta frecuencia de movimientos en algunas articulaciones.
- Fuerza aplicada y posiciones adoptadas en las acciones técnicas.
- Posturas inadecuadas de las extremidades superiores.
- Factores complementarios (vibraciones, impactos, herramientas inadecuadas).
- Pausas de recuperación insuficientes.
Las acciones de mejora se agrupan en tres tipologías principales:
Intervenciones Estructurales: Rediseñando el Entorno de Trabajo
Estas intervenciones buscan mejorar los factores relacionados con la fuerza, posturas forzadas, acciones bruscas y compresiones. Se centran en:
- Disposición óptima del puesto de trabajo, incluyendo dispositivos, equipos y sistemas de alimentación/recepción.
- Elección de herramientas y equipos ergonómicos que reduzcan el esfuerzo y eviten posturas inadecuadas.
Los criterios clave incluyen evitar movimientos o posiciones forzadas más allá del 50% de la amplitud máxima de movimiento, definir alturas de planos de trabajo ajustables a la altura codo-suelo de los operarios, seleccionar áreas de trabajo adecuadas, evitar esfuerzos musculares excesivos y reducir la exigencia de fuerza mediante automatización o uso de equipos neumáticos/eléctricos. Es crucial también evitar tirones, golpes, compresiones localizadas y la generación/transmisión de vibraciones mecánicas (como en el puesto de costura).
Intervenciones en la Organización del Trabajo: Ritmos y Pausas
Estas medidas se enfocan en el diseño ergonómico de la organización del trabajo, incluyendo ritmos, pausas y rotaciones. Se orientan a mejorar aspectos ligados a la alta frecuencia (más de 40 acciones técnicas por minuto) y la falta de períodos de recuperación adecuados. Un criterio fundamental es redistribuir las pausas informales en pausas bien distribuidas durante la jornada, evitando que se acumulen. Se recomienda una relación de 5:1 entre periodos de trabajo y descanso; es decir, por cada 50 minutos de trabajo repetitivo, descansar 10 minutos. Es preferible reducir los tiempos de pausa y aumentar su frecuencia. Un cambio propuesto en el caso de estudio es pasar de 3 pausas a 4, respetando el tiempo de colación, lo que reduciría el nivel de riesgo en un punto en muchos puestos. Otras medidas incluyen reducir el número de acciones técnicas identificando movimientos inútiles, repartir las acciones entre ambas extremidades, e incluso aumentar el personal para distribuir la carga de trabajo. La rotación de operadores entre puestos con diferente nivel de riesgo es una opción, pero solo efectiva si los puestos de destino tienen riesgos significativamente menores, lo cual no siempre es el caso.
Intervenciones de Capacitación y Entrenamiento: La Importancia del Conocimiento
Estas intervenciones son complementarias y cruciales. Deben dirigirse a trabajadores, jefes de línea y gerencia. Su objetivo es:
- Informar sobre los riesgos y daños específicos del trabajo repetitivo.
- Establecer que el control de los factores de riesgo es un proceso continuo.
- Fomentar la participación en acciones de formación continua para una visión global de los factores de riesgo.
La capacitación permite a los operarios entender la importancia de las posturas correctas y el uso adecuado de las herramientas, mientras que a la gerencia le permite establecer estrategias de intervención a largo plazo y formular planes de acción apropiados.
Propuestas de Rediseño: Un Paso Hacia la Seguridad
Para ilustrar las intervenciones estructurales, se propuso el rediseño de puestos de trabajo específicos en la línea de cementado, concretamente el de Emplantillado (Nº 2) y el de Armado (Nº 3), ambos con un nivel de riesgo medio. Aunque existían puestos con riesgo alto, su rediseño implicaría una mayor inversión y complejidad técnica.
El Puesto de Emplantillado (Nº 2): De Riesgo Medio a Aceptable
Situación Actual: En este puesto se realizan tres tareas repetitivas: timbrado manual de plantillas, llenado manual de bandejas con hormas (aproximadamente 65 kg en total) desde repisas a diferentes alturas, y la unión de la plantilla a la horma con una corcheteadora neumática manual. Los resultados del Check List OCRA mostraron un riesgo leve para la extremidad derecha y medio para la izquierda, con la frecuencia y las posturas como factores de mayor impacto.
Situación Propuesta: El rediseño busca reducir movimientos, posturas y frecuencia para llevar el puesto a un nivel de riesgo aceptable. Las mejoras incluyen:
- Timbrado: Uso de una timbradora eléctrica para reducir posturas, frecuencia y factores complementarios.
- Manejo de Hormas: Clasificación previa de hormas y uso de una pluma pescante para el almacenamiento y traslado a una cinta transportadora de rodillos (por gravedad). Esto eliminaría movimientos repetitivos y reduciría posturas al mínimo.
- Emplantillado: Unión de plantilla a horma con una máquina corcheteadora neumática tipo pedestal, accionada por pedal. Esto reduce acciones técnicas, frecuencia y posturas inadecuadas.
Con estas modificaciones, el índice global del puesto pasaría de un nivel de riesgo leve y medio a un nivel aceptable para ambas extremidades, lo que representa una mejora significativa en la seguridad y el bienestar del operario.
El Puesto de Armado (Nº 3): Optimizando Movimientos
Situación Actual: Este puesto une el aparado (cuero) con la horma y la plantilla en una máquina armadora. La extremidad derecha es la más sobrecargada debido a la cantidad de movimientos en sus articulaciones, especialmente codo y mano, con un nivel de riesgo medio. Las actividades incluyen tomar aparado, traspasar a la mano izquierda, tomar horma, preparar horma, ajustar en aparado, sacar unidad armada de máquina, revisar y transportar a repisa, y finalmente, ubicar y ajustar nueva unidad en máquina.
Situación Propuesta: La propuesta se basa en un reordenamiento del layout del puesto de trabajo, sin necesidad de una inversión económica significativa. Se propone trasladar la repisa con aparados a una nueva posición junto a la repisa con hormas. Este cambio simple busca reducir la cantidad de movimientos y desplazamientos para el armado de la unidad. Las nuevas actividades repetitivas simplificadas son:
- Tomar un aparado con la mano derecha y una horma emplantillada con la mano izquierda al mismo tiempo.
- Colocar el aparado sobre la horma sostenida con la mano derecha.
- Sostener la unidad (horma + aparado) en la mano izquierda, alcanzar y tomar la unidad armada del ciclo anterior.
- Retirar y revisar el lado plantar de la unidad armada.
- Dejar la unidad armada en la repisa para la siguiente etapa.
- Con ambas manos, ubicar y centrar la unidad en la máquina armadora.
Con esta reconfiguración, el nivel de riesgo para la extremidad derecha se reduciría de 19.5 (riesgo medio) a 10.5 (riesgo muy leve), y para la extremidad izquierda, se mantendría en un nivel aceptable. La inversión total para estas mejoras propuestas, principalmente para el puesto de Emplantillado, asciende a un total de 5,300 USD (pluma pescante, cinta transportadora e instalación).
Preguntas Frecuentes sobre Riesgos Ergonómicos en Calzado
¿Qué son los trastornos musculoesqueléticos (TME) y cómo se relacionan con el calzado?
Los TME son afecciones que afectan los músculos, huesos, tendones, ligamentos y nervios. En la industria del calzado, se relacionan con movimientos repetitivos, posturas forzadas y esfuerzos físicos prolongados, comunes en tareas como el armado, pegado o costura, que pueden llevar a lesiones crónicas en manos, muñecas, codos y hombros.
¿Por qué la industria del calzado es particularmente susceptible a estos riesgos?
La fabricación de calzado implica un alto grado de trabajo manual detallado y repetitivo, con ciclos de trabajo cortos y la necesidad de aplicar fuerza en muchas operaciones. La presión de la producción y la velocidad de las líneas también pueden exacerbar estos riesgos, limitando los tiempos de recuperación.
¿Qué es el Check List OCRA y cómo ayuda a evaluar el riesgo?
El Check List OCRA es una herramienta ergonómica que permite evaluar y cuantificar el riesgo de trastornos musculoesqueléticos asociados a movimientos repetitivos de las extremidades superiores. Utiliza una puntuación basada en factores como la frecuencia de las acciones, la fuerza, las posturas y los tiempos de recuperación para clasificar el nivel de riesgo (aceptable, muy leve, medio leve, medio, alto) y priorizar intervenciones.
¿Cuáles son las principales estrategias para reducir los riesgos ergonómicos en una fábrica de calzado?
Las estrategias se dividen en tres tipos: estructurales (rediseño de puestos, uso de herramientas ergonómicas, automatización parcial), organizacionales (gestión de pausas, rotación de tareas, reducción de ciclos de trabajo) y de capacitación (formación sobre riesgos, posturas correctas y control continuo). Una combinación de estas es lo más efectivo.
¿La automatización total es la única solución para eliminar estos riesgos?
No, si bien la automatización puede reducir drásticamente los movimientos repetitivos y los esfuerzos manuales, no siempre es factible o económicamente viable para todas las empresas, especialmente las Pymes. El rediseño de puestos de trabajo, la optimización de procesos, la gestión de pausas y la capacitación son alternativas y complementos vitales que pueden reducir significativamente los riesgos sin requerir una automatización completa.
En síntesis, la prevención de los trastornos musculoesqueléticos en la industria del calzado no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino una inversión en la productividad y el bienestar de los trabajadores. La implementación de metodologías como el Check List OCRA y la adopción de medidas integrales –estructurales, organizacionales y de formación– son pasos esenciales para transformar los entornos de trabajo, garantizando que la producción de calzado sea tan segura como los productos que ofrece.
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