¿Cómo reponer los zapatos de seguridad y elementos de protección personal?

Zapatos de Seguridad: Guía Completa de Uso y Cuidado

26/03/2024

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En cualquier entorno laboral donde la seguridad sea prioritaria, los zapatos de seguridad y otros Elementos de Protección Personal (EPP) no son un simple accesorio, sino una barrera fundamental entre el trabajador y los peligros. Sin embargo, su eficacia no depende solo de su calidad inicial, sino también de su correcta provisión, reposición y, crucialmente, de un mantenimiento adecuado. Este artículo profundiza en las normativas que rigen la entrega y el recambio de este equipamiento esencial, así como en las mejores prácticas para asegurar su óptima condición y, por ende, la integridad física de quienes los utilizan.

¿Cómo reponer los zapatos de seguridad y elementos de protección personal?
d) Reposición por rotura o deterioro: La empresa procederá a reponer los zapatos de seguridad y elementos de protección personal que sufran rotura o deterioro, por causas derivadas de su uso normal en el trabajo. En este caso, el personal deberá entregar el equipo que es motivo del cambio.
Índice de Contenido

El Marco Legal y la Provisión de EPP: Un Deber del Empleador

La provisión de ropa de trabajo y elementos de protección personal es una obligación ineludible del empleador, establecida para garantizar un ambiente laboral seguro y proteger la salud de sus trabajadores. Según diversas normativas laborales, como la Disposición N° 4/2006 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y los Convenios Colectivos de Trabajo, esta provisión debe ser sistemática y ajustada a las necesidades de cada puesto.

En particular, la ropa de trabajo suele entregarse en dos juegos anuales, uno para invierno y otro para verano, típicamente en los meses de abril y octubre. Esta vestimenta debe ser adecuada al tipo de tarea y cumplir con las normas de higiene y seguridad. La empresa puede incluir inscripciones o logos identificativos, pero el empleado tiene la responsabilidad de su cuidado, aseo y limpieza, siendo su uso obligatorio durante la jornada laboral y prohibido fuera de ella o el uso de indumentaria no autorizada.

Los zapatos de seguridad, por su parte, se proveen generalmente a razón de un par por año, con la condición de ser de uso obligatorio durante la jornada y bajo el cuidado y limpieza del empleado. Es importante destacar que, en muchos casos, estos elementos son propiedad de la empresa, y se entregan con un 'cargo de devolución', lo que significa que deben ser restituidos al finalizar su vida útil o la relación laboral.

Otros elementos de protección personal específicos, como cascos protectores para banderilleros o guardabarreras, también se entregan bajo esta modalidad, exigiendo un buen uso, conservación y cuidado por parte del trabajador. Su utilización es obligatoria en el momento y lugar adecuados, según las disposiciones internas de la empresa.

Reposición de Calzado y EPP: Cuándo y Cómo Solicitarla

Uno de los puntos más críticos en la gestión de los EPP es su reposición. Las normativas laborales establecen claramente las condiciones bajo las cuales la empresa debe reemplazar estos elementos:

  • Por rotura o deterioro debido al uso normal: La empresa está obligada a reponer los zapatos de seguridad y elementos de protección personal que sufran rotura o deterioro como consecuencia directa de su uso habitual en el trabajo. Para que se efectúe el recambio, el personal debe entregar el equipo dañado.
  • Ropa de trabajo: En el caso de la ropa de trabajo, la reposición se realiza contra entrega de la prenda dañada, siempre y cuando la rotura o el deterioro impidan su uso y pertenezcan a la última entrega anual. Esto subraya la importancia de un uso adecuado y de reportar cualquier daño a tiempo.

Es fundamental entender la diferencia entre el deterioro por uso normal y el daño causado por negligencia. La normativa especifica que la conservación de la ropa de trabajo, zapatos de seguridad y demás EPP, así como su reposición en caso de pérdida, extravío o destrucción por causas ajenas al trabajo, es responsabilidad exclusiva del trabajador. Esto implica que si un elemento se pierde o daña fuera del ámbito laboral o por un uso indebido, el costo de reposición recaerá en el empleado.

¿Cómo elegir el calzado de protección adecuado?
A la hora de elegir calzado, es necesario tener en cuenta que deben garantizar un nivel adecuado de protección y estar cómodos, evaluando si y en qué medida pueden molestar o limitar a la persona que trabaja de alguna manera. La elección del calzado de protección adecuado se basa principalmente en los riesgos previsibles y el lugar de uso.

Mantenimiento y Cuidado Esencial del Calzado Protector

La vida útil de las botas industriales y el calzado de seguridad no solo depende de la calidad de su fabricación, sino también del mantenimiento preventivo que se les brinde. Un calzado descuidado no solo se deteriora más rápido, sino que puede perder sus características de seguridad, exponiendo al trabajador a riesgos innecesarios. Si la suela, la puntera de acero o poliamida, o cualquier otro componente de seguridad presenta fallas, es crucial dejar de usar el calzado de inmediato y proceder a su reparación o sustitución.

A continuación, detallamos 9 puntos clave para prolongar la vida útil de tu calzado de seguridad y mantener sus propiedades protectoras:

  1. Almacenamiento adecuado: Mantén el calzado limpio y seco cuando no lo uses. Evita colocarlo cerca de fuentes de calor, ya que un cambio brusco de temperatura puede deteriorar el cuero o los materiales sintéticos.
  2. Uso individual: El calzado de cuero se adapta a la forma del pie del primer usuario. Por razones de higiene y comodidad, debe evitarse su reutilización por otras personas.
  3. Limpieza y desinfección frecuente para calzado de plástico/goma: Las botas de goma o plástico pueden reutilizarse, pero siempre previa limpieza y desinfección rigurosa. Si son compartidas, la desinfección sistemática entre usos es vital para prevenir infecciones fúngicas.
  4. Ligereza y comodidad como prioridad: Un buen calzado protector debe ser ligero (idealmente menos de 2 kg el par) y, sobre todo, cómodo. La comodidad es irrenunciable, ya que influye directamente en la aceptabilidad y el uso constante por parte del trabajador.
  5. Probar diferentes modelos: Las hormas varían entre fabricantes. Probar distintos modelos y anchos es recomendable para encontrar el ajuste perfecto, incluso si implica cambiar el número o el ancho para que la puntera de seguridad sea cómoda.
  6. Incrementar la comodidad: Busca calzado con almohadillado en la zona maleolar (tobillo), relleno en la lengüeta y, si es posible, con tratamiento antimicrobiano de fábrica.
  7. Alternar pares de calzado: La transpiración es normal. Se recomienda tener y alternar dos pares de calzado de seguridad. Esto permite que el sudor absorbido se evapore completamente durante el tiempo de descanso, mejorando la higiene y prolongando la vida del calzado. Lava tus pies y cambia de calcetines diariamente.
  8. Tratamiento antimicrobiano: El sudor del pie puede generar olores desagradables y contribuir al deterioro interno del calzado. Si bien algunos vienen con tratamiento antimicrobiano, aplicar productos específicos regularmente durante la vida útil del calzado ayudará a prevenir bacterias y hongos.
  9. Uso de productos de limpieza específicos: Utiliza productos de limpieza y mantenimiento adecuados para el tipo de material de tu calzado. Para el cuero, especialmente en ambientes húmedos, los productos con acción hidrófuga son muy deseables para mantener sus cualidades protectoras.

La Elección del Calzado de Protección Adecuado: Más Allá de la Obligación

Elegir el calzado de seguridad correcto es una decisión crítica que recae en el empleador, quien debe suministrar productos adecuados y cubrir los costos. Esta elección debe basarse principalmente en los riesgos previsibles presentes en el lugar de trabajo y en las condiciones específicas de uso. No todos los zapatos de seguridad son iguales, y lo que es adecuado para un entorno puede no serlo para otro.

Identificación de Peligros

El primer paso es identificar los peligros a los que el trabajador estará expuesto. Estos pueden incluir:

  • Peligros mecánicos: Caída o rodadura de objetos pesados, objetos afilados o punzantes en el suelo (clavos, virutas, fragmentos), riesgos asociados a maquinaria o herramientas.
  • Peligros térmicos: Exposición a frío extremo, calor, chispas, metal fundido, vapores, etc.
  • Peligros químicos: Contacto con ácidos, soluciones alcalinas, disolventes, combustibles, detergentes, refrigerantes.
  • Peligros eléctricos: Riesgo de contacto con equipos energizados o descargas electrostáticas.
  • Otros peligros: Resbalones, tropiezos, torceduras, etc.

Tipos de Calzado de Protección

Existen tres categorías principales de calzado con diferentes niveles de protección, definidas por normativas como la EN ISO 20345, 20346 y 20347:

Tipo de CalzadoLetraPuntera de SeguridadResistencia al ImpactoResistencia a la Compresión
Calzado de SeguridadSAl menos 200 JAl menos 15 kN (1500 kg)
Calzado de ProtecciónPAl menos 100 JAl menos 10 kN (1000 kg)
Zapatos de TrabajoONo (o no requerida)No requeridaNo requerida

Los Zapatos de Trabajo (O) pueden tener otros componentes protectores, como una plantilla resistente a perforaciones, pero no necesariamente una puntera de seguridad con los mismos niveles de resistencia.

Criterios Adicionales para la Elección

Además de los peligros, otros criterios importantes para una protección eficaz y la comodidad del pie incluyen:

  • Suela antideslizante y resistente al desgaste: Fundamental para superficies resbaladizas. El material de la suela y su perfilado deben ser adecuados para las condiciones del entorno de trabajo.
  • Ajuste y ergonomía: La relación entre la longitud y el ancho del pie, así como la altura del empeine, son cruciales. El calzado no debe molestar ni limitar el movimiento. Involucrar a los empleados en la elección de modelos puede aumentar su aceptación y uso.
  • Sistema de amortiguación: Una suela con buen sistema de amortiguación reduce las tensiones en las articulaciones y el sistema musculoesquelético, especialmente en jornadas largas o sobre superficies duras.
  • Acabado interior de alta calidad: Materiales como cuero o tela en el interior contribuyen a un clima interno agradable y minimizan la sudoración. El uso de calcetines funcionales también es recomendable.
  • Facilidad de mantenimiento: Un calzado fácil de limpiar y mantener fomentará su cuidado regular.

Finalmente, para motivar a los empleados a usar el calzado de seguridad, es fundamental que se sientan parte del proceso de elección. Un calzado que se ajusta bien y es cómodo será utilizado de manera más consistente, garantizando así la protección deseada.

Preguntas Frecuentes sobre Calzado de Seguridad y EPP

¿Con qué frecuencia deben reponerse los zapatos de seguridad?

Generalmente, los zapatos de seguridad se reponen una vez al año, o antes si sufren roturas o deterioro por el uso normal en el trabajo. La normativa establece que la empresa debe reponerlos si el daño impide su uso y es consecuencia directa de la actividad laboral.

¿Cómo poner crep Protect en los zapatos?
Esto ayudará a crear una capa sólida de Crep Protect en los zapatos. En el futuro, solo tendrás que aplicar una capa para retocar el revestimiento de protección. Permite que la segunda capa se seque por dos horas antes de usar el calzado. Aplica el producto al aire libre en una superficie que no se manche.

¿Quién es responsable del mantenimiento del calzado de seguridad?

La responsabilidad del cuidado, aseo y limpieza del calzado de seguridad recae en el empleado. Si el calzado se pierde, extravía o destruye por causas ajenas al trabajo o por negligencia, la reposición será a cargo exclusivo del trabajador.

¿Se pueden reutilizar los zapatos de seguridad usados por otra persona?

No es recomendable reutilizar calzado de cuero, ya que se adapta a la forma del pie del primer usuario y por razones de higiene. Las botas de goma o plástico sí pueden reutilizarse, pero siempre tras una limpieza y desinfección rigurosa.

¿Cuál es la diferencia entre calzado de seguridad, protección y trabajo?

La diferencia principal radica en el nivel de resistencia de la puntera de seguridad. El calzado de seguridad (S) ofrece la máxima protección (200 J de impacto), seguido por el de protección (P) con menor resistencia (100 J). Los zapatos de trabajo (O) no requieren puntera de seguridad, aunque pueden tener otros elementos protectores.

¿Por qué es tan importante la comodidad en el calzado de seguridad?

La comodidad es crucial para la aceptación y el uso constante del calzado por parte del trabajador. Un calzado incómodo puede generar fatiga, ampollas o incluso ser abandonado, anulando su propósito protector. Un buen ajuste y características ergonómicas contribuyen directamente a la seguridad y bienestar del empleado.

Conclusión

La correcta gestión de los zapatos de seguridad y elementos de protección personal es un pilar fundamental de la seguridad y salud en el trabajo. Desde la obligación del empleador de proveerlos y reponerlos bajo las condiciones estipuladas, hasta la responsabilidad del trabajador en su uso y mantenimiento, cada eslabón de esta cadena es vital. Entender las normativas, aplicar las mejores prácticas de cuidado y seleccionar el calzado adecuado a los riesgos previsibles no solo prolonga la vida útil del equipamiento, sino que, lo más importante, salvaguarda la integridad de los trabajadores. Invertir en la educación sobre el uso y mantenimiento de los EPP es invertir en la seguridad de todos.

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