10/07/2022
En el vasto y diverso panorama de la literatura colombiana, pocos nombres resuenan con la fuerza y el compromiso de Manuel Zapata Olivella. Proclamado por el Ministerio de Cultura de Colombia como figura central del año 2020, Zapata Olivella no solo fue un escritor prolífico, sino también un incansable investigador y defensor de la identidad afrodescendiente. Su obra cumbre, Changó, el gran putas, se alza como un monumento literario que trasciende fronteras y épocas, invitándonos a explorar la profunda raíz africana que late en el corazón de América.

Nacido en Santa Cruz de Lorica, un pintoresco municipio de Córdoba con rica arquitectura colonial, Manuel Zapata Olivella compartió cuna con su hermana Delia Zapata Olivella, la célebre folklorista que llevó la cumbia a los escenarios más prestigiosos del mundo. Desde temprana edad, Manuel y Delia se trasladaron con su padre, el profesor Antonio María Zapata Vásquez, a Cartagena de Indias, donde este fundó el Colegio “La Fraternidad”. Aunque Manuel se graduó como médico, su verdadera vocación lo condujo por senderos diferentes, impulsado por un profundo sentido de etnólogo y una inquebrantable alteridad con los más marginales e invisibilizados de Colombia.
- Manuel Zapata Olivella: Un Visionario del Ser Afrocolombiano
- Changó, el Gran Putas: La Epopeya de un Continente
- Un Código Africano en la Literatura
- La Vida y Obra de un Incansable Viajero y Escritor
- La Búsqueda de los Ancestros Africanos y sus Influencias
- El Legado de Manuel Zapata Olivella: Hacia una Obra Completa
- Tabla Comparativa: Changó, el gran putas vs. Otras Obras Emblemáticas
- Preguntas Frecuentes sobre Manuel Zapata Olivella y su Obra
Manuel Zapata Olivella: Un Visionario del Ser Afrocolombiano
Eleonora Melani, filóloga de la Universidad de Florencia, Italia, describe a Manuel Zapata Olivella como el primer novelista en exaltar “el ser afrocolombiano” en gran parte de su obra. Su interés se centró en la opresión de los negros y la riqueza de la cultura afrocolombiana, temas que también abordó en sus estudios demo-etno-antropológicos. En sus novelas, se entrelaza una denuncia social y realista de la marginación con una visión mitológica, casi onírica, que se remonta a la seductora magia de África. Sus personajes, a menudo indigentes y sin pudor al mostrar su “etiquetado social” y su raza, revelan aspectos personales que, cultivados, pueden generar un cambio profundo tanto a nivel individual como social.
La figura de Zapata Olivella, menuda pero imponente, con su afro moderado y sus inconfundibles patillas canosas, dejó una huella imborrable en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo, como lo recuerda su visita a la Biblioteca Pública Piloto hace un par de décadas. Su vida fue un constante peregrinaje, una búsqueda incansable de la verdad y la justicia para los pueblos afrodescendientes. Cuentan sus biógrafos que dedicó veinte años a recorrer poblados afrocolombianos y a viajar por África, observando, indagando y levantando testimonios. De esta inmersión profunda nació una literatura desnuda y franca sobre la condición de los pueblos afrocolombianos y afroamericanos.
Changó, el Gran Putas: La Epopeya de un Continente
“Changó, el gran putas” es, sin duda, la novela de mayores reconocimientos de Manuel Zapata Olivella. Su génesis es tan poderosa como la obra misma: la solución poética para esta epopeya de quinientos años de historia la encontró el autor tras pasar una noche desnudo en una de las oscuras y sofocantes bóvedas de la fortaleza de la isla de Gorée, en Senegal, una prisión donde eran recluidos los africanos cazados antes de su traslado forzado al Nuevo Mundo. Este acto de inmersión en el dolor ancestral le permitió canalizar la voz de un continente.
La novela se erige como un inmenso fresco que abarca quinientos años de historia afroamericana, para lo cual Zapata recurrió a lo que él mismo denominó “realismo mítico”. En sus páginas, se da cuenta de los dioses tutelares y de la cosmovisión de la religión yoruba, incorporando con maestría proverbios, trabalenguas, cuentos de hadas y canciones de la tradición africana. Recorre las hazañas de héroes negros en las revoluciones americanas, demostrando que los africanos y sus descendientes nunca impusieron nada a nadie, sino que, por el contrario, contagiaron su baile, su sensualidad, su comida y su lenguaje, enriqueciendo de manera incalculable las culturas del Nuevo Mundo.
El profesor Darío Henao Restrepo, actual Decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle y uno de los más grandes estudiosos de la obra de Zapata Olivella, explica la concepción subyacente a esta obra monumental: “El principio filosófico del Muntu, que rige su elaboración poética, implica una connotación del hombre que incluye a los vivos y difuntos, así como animales, vegetales, minerales y cosas que le sirven. Se trata de una fuerza espiritual que une en un solo nudo al hombre con su ascendencia y descendencia, inmersos en el universo presente, pasado y futuro”. Este concepto es clave para entender la riqueza de “Changó, el gran putas”.
Un Código Africano en la Literatura
Una de las razones por las que “Changó, el gran putas” no tuvo un impacto inmediato y masivo entre los lectores colombianos, según Darío Henao Restrepo, es su particular estructura y lenguaje. La novela de Zapata Olivella está escrita en un “código africano”, muy distinto al código occidental y bíblico que caracteriza obras como “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez o la cultura greco-romana. Manuel Zapata Olivella, un iniciado en las religiones africanas y conocedor de la santería en Cuba, el vudú en Haití y el Candomblé en Brasil, confesó sentirse “hijo de Changó”. La novela, fruto de más de dos décadas de trabajo, narra la llegada de los africanos esclavizados y redescubre el espíritu de Changó que viaja dentro de esos barcos.
A diferencia de García Márquez, Zapata Olivella no contó con una agente literaria de la talla de Carmen Balcells. Sin embargo, con el tiempo, su obra ha crecido en admiración entre académicos y estudiosos de la literatura afroamericana a nivel global. La traducción al inglés de “Changó”, realizada por Jonathan Tittler y publicada con el nombre “La noche de los orishas”, abrió un camino fundamental en los Estados Unidos y otras latitudes.
Cuando Zapata emprendió la escritura de “Changó”, compartía la misma pretensión de Alex Haley, autor de la célebre novela “Raíces”: narrar la epopeya de los africanos en las Américas. Mientras Haley se centra en la travesía de los africanos que llegan a los Estados Unidos en un tiempo histórico, Zapata lo narra en un tiempo mítico, salvaguardando la dimensión religiosa y espiritual de los africanos. En su novela, Manuel rescata a figuras como Benkos Biohó, protegido de Changó, y va más allá de la caridad cristiana de Claver y Alonso de Sandoval, o la Compañía de Jesús, distanciándose incluso de las interpretaciones de Alejo Carpentier en “El siglo de las luces” sobre los haitianos.
La obra de Zapata Olivella ha abierto un camino para otros escritores, como Roberto Burgos Cantor en “La ceiba de la memoria”, que profundiza en la interpretación y recreación de este período histórico de Cartagena. “Changó, el gran putas” ha tenido una amplia acogida entre expertos en Nigeria, Benín, Senegal, Congo y Angola, evidenciando su universalidad y relevancia para la diáspora africana.
La Vida y Obra de un Incansable Viajero y Escritor
En la flor de su juventud, Zapata Olivella recorrió América Central y gran parte de los Estados Unidos, ejerciendo los más diversos oficios, desde boxeador hasta estibador, siempre en busca de experiencias y conocimiento. Durante un tiempo, fue director técnico del Ballet de Danzas Folclóricas de su hermana Delia. Realizó investigaciones de etnomusicología en Indiana (EE. UU.) y fue conferencista sobre música colombiana en la Biblioteca de las Naciones Unidas en Nueva York y varias universidades canadienses. Su faceta periodística lo llevó a colaborar con numerosas revistas y publicaciones colombianas y extranjeras, y fundó y dirigió la revista Letras Nacionales, una plataforma crucial que, después de la revista Mito, abrió las puertas a una nueva generación de autores regionales, incluyendo a Roberto Burgos Cantor. Su editorial era una verdadera “conciencia de nación”: “Esto somos. Esto defendemos.”
Como narrador, Zapata Olivella se caracterizó por un lenguaje vivo y un estilo directo, abordando temáticas sociales con una cruda honestidad. Su cuento “El galeón sumergido” fue laureado por la Extensión Cultural de Bolívar en 1962. Además de sus novelas, Manuel Zapata Olivella escribió dramas como “Los pasos del indio” (1960), “Caronte liberado” (1961), “Hotel de Vagabundos” (Premio Espiral, 1954), “El retorno de Caín” (laureado en el Festival de Arte en Cali, 1962), “Tres veces la libertad” y “Malonga el liberto”.
No obstante, sus novelas son las que mejor revelan su profunda sensibilidad y creatividad literaria. Entre ellas destacan: “Tierra mojada” (1947), “Pasión vagabunda” (1948), “La calle 10” (1960); “Detrás del rostro” (Premio Esso, 1962), “Chambacú, corral de negros” (laureada por la Casa de las Américas, 1963), y “En Chimá nace un santo” (segundo premio Esso, 1961 y primera mención Seix-Barral en Barcelona, 1962, llevada al cine con el título “Santo en Rebelión”). Sus libros de cuentos también son notables, incluyendo “China 6 a.m.” (1954), “Cuentos de muerte y libertad” (1961, laureado por la Casa de las Américas); “El cirujano de la selva” (1962) y “¿Quién dio el fusil a Oswald?” (1967).
La Búsqueda de los Ancestros Africanos y sus Influencias
Desde sus primeros viajes por Centroamérica, México y Estados Unidos, Manuel Zapata Olivella se embarcó en una búsqueda incansable de sus ancestros africanos. Su libro de memorias “He visto la noche” (1946) recoge estas experiencias, incluyendo sus interacciones con intelectuales de su tiempo en Chicago y Harlem, donde vivió un año en 1947 y conoció a figuras como el poeta afroamericano Langston Hughes y el músico de jazz Duke Ellington. Sus viajes lo llevaron a Cuba en 1955 y a China, donde conoció al sabio historiador y antropólogo senegalés Cheikh Anta Diop, al poeta, dramaturgo y defensor de los derechos de los afrobrasileños Abdias do Nascimento, al novelista Jorge Amado y al poeta senegalés Léopold Sédar Senghor, quien fue su anfitrión en África y lo guio a una cueva sagrada para “conversar con sus ancestros”. Zapata sintonizó con grandes pensadores como Aimé Cesaire, Fernando Ortiz, Alejo Carpentier, Lidia Cabrera y Nicolás Guillén, enriqueciendo su visión y su obra.
Aunque su primera novela, “Tierra mojada” (1947), narraba el conflicto entre campesinos arroceros del Sinú y terratenientes, y “Chambacú, corral de negros” ya planteaba la problemática de la comunidad afrodescendiente en Cartagena, desde su primer viaje, Zapata tenía claro el rumbo de su escritura y su búsqueda personal: los ancestros africanos.
Las influencias literarias de Zapata Olivella fueron vastas y diversas. Admiraba a João Guimarães Rosa y su “Gran Sertón: veredas”, al colombiano Tomás Carrasquilla con “La marquesa de Yolombó” y “A la diestra de Dios Padre”, a José María Arguedas, y leía con devoción a Juan Rulfo, especialmente “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”. Por supuesto, admiraba a García Márquez y su “Cien años de soledad”. De hecho, Zapata escribió un ensayo revelador, “La negredumbre en García Márquez”, analizando el aporte y la influencia africana en la obra del nobel. Señaló cómo “Macondo” es una palabra africana que designa una tribu y un tipo de plátano, cómo las relaciones incestuosas se asemejan a las de los dioses africanos, y cómo el animismo, aunque el autor no fuera plenamente consciente, es profundamente africano, así como las alusiones a personajes como el Negro Adán, la Negra Eufemia, el haitiano refugiado y La Nigromanta.
Para descifrar el universo de Zapata Olivella, Darío Henao Restrepo recomienda obras como “Los jacobinos negros” de C.L.R. James y “El barco de esclavos: una historia humana” de Marcus Rediker, pero sobre todo, la propia obra narrativa e investigativa del autor, contenida en libros como “El árbol brujo de la libertad”, “La rebelión de los genes: el mestizaje americano en la sociedad futura”, “El hombre colombiano”, “Las claves mágicas de América”, y, por supuesto, la novela mítica y monumental “Changó, el gran putas”.
El Legado de Manuel Zapata Olivella: Hacia una Obra Completa
El legado de Manuel Zapata Olivella, el más importante representante de la literatura afrocolombiana, está a punto de ser accesible para el mundo entero. La Universidad del Valle, en alianza con la Universidad de Cartagena, ha asumido la monumental tarea de editar y publicar su obra completa, con la autorización de sus herederos. Este ambicioso proyecto incluirá no solo sus obras ya publicadas, desde “Tierra mojada” (1947) hasta “Hemingway, el cazador de la muerte”, sino también una novela inédita de más de seiscientas páginas, “Itzao, el inmortal”, así como sus ensayos, cuentos, cartas y todas las ediciones de su revista Letras Nacionales. Además, se creará la plataforma digital de la Biblioteca de Manuel Zapata Olivella, para que su invaluable aporte sea conocido y valorado globalmente.
Zapata Olivella fue un arquitecto cultural, artífice del Congreso de las Culturas Negras en las Américas en 1977, un evento que trajo a Colombia a figuras de la talla de Wole Soyinka y Abdias do Nascimento. Su visión y su incansable trabajo sentaron las bases para una comprensión más profunda de la identidad afrodescendiente en América y su conexión ineludible con África.
Tabla Comparativa: Changó, el gran putas vs. Otras Obras Emblemáticas
| Característica Principal | Changó, el gran putas (Manuel Zapata Olivella) | Cien años de soledad (Gabriel García Márquez) | Raíces (Alex Haley) |
|---|---|---|---|
| Enfoque Principal | Epopeya mítica y religiosa afroamericana. Exaltación del "ser afrocolombiano". | Saga familiar con realismo mágico, historia de Macondo. | Epopeya histórica de la esclavitud africana en EE.UU. |
| Tiempo Narrativo | Tiempo mítico, salvaguarda dimensión religiosa y ancestral. | Tiempo histórico y cíclico, con elementos fantásticos. | Tiempo histórico lineal y documental. |
| Código Literario | Código africano (religiones, cosmovisión, oralidad). | Código occidental y bíblico (Greco-romano, folclore local). | Narrativa histórica y periodística. |
| Influencia Africana | Explícita, central (dioses Yoruba, ritos, Benkos Biohó, Gorée). | Subyacente, implícita (Macondo, personajes, animismo, incestos). | Explícita, foco en la travesía, herencia y genealogía. |
| Reconocimiento Inicial | Lento en Colombia, crece entre académicos y a nivel global. | Inmediato y masivo a nivel mundial. | Amplio y popular, especialmente en EE.UU. |
Preguntas Frecuentes sobre Manuel Zapata Olivella y su Obra
¿Quién fue Manuel Zapata Olivella?
Manuel Zapata Olivella (1920-2004) fue un médico, etnólogo y escritor colombiano, considerado el más importante representante de la literatura afrocolombiana. Dedicó su vida a investigar y exaltar la cultura, historia y luchas de los pueblos afrodescendientes en Colombia y América.
¿Por qué es importante la novela “Changó, el gran putas”?
Es importante porque es una epopeya monumental que abarca quinientos años de historia afroamericana, utilizando el “realismo mítico” para narrar la llegada de los africanos esclavizados y la persistencia de su espíritu y cultura. Es una obra pionera en la exaltación del “ser afrocolombiano” y la cosmovisión africana en la literatura.
¿Qué es el “realismo mítico” en la obra de Zapata Olivella?
Es una corriente literaria desarrollada por Zapata Olivella que fusiona la realidad social y la denuncia de la marginación con una visión mitológica y espiritual inspirada en las tradiciones africanas, especialmente las yorubas. Permite narrar la historia desde una perspectiva que integra lo ancestral y lo sobrenatural.
¿Cuál es el significado de “Muntu” en la novela?
“Muntu” es un principio filosófico africano que rige la elaboración poética de “Changó, el gran putas”. Implica una concepción del hombre que incluye a los vivos y difuntos, así como a animales, vegetales, minerales y cosas que le sirven. Es una fuerza espiritual que une al hombre con su ascendencia y descendencia, inmersos en el universo presente, pasado y futuro.
¿Por qué la obra de Zapata Olivella no fue tan reconocida inicialmente en Colombia?
Según expertos como Darío Henao Restrepo, una de las razones es que “Changó, el gran putas” está escrita en un “código africano”, distinto al código occidental y bíblico más familiar para los lectores colombianos. Además, Zapata Olivella no contó con una promoción literaria masiva como otros autores de su época.
¿Qué otras obras importantes escribió Manuel Zapata Olivella?
Entre sus novelas destacadas se encuentran “Chambacú, corral de negros” y “En Chimá nace un santo”. También escribió cuentos como “El galeón sumergido” y “Cuentos de muerte y libertad”, y dramas como “Hotel de Vagabundos”. Fue fundador y director de la revista Letras Nacionales.
¿Cómo se está preservando y difundiendo el legado de Zapata Olivella?
Actualmente, la Universidad del Valle y la Universidad de Cartagena están trabajando en la edición de su obra completa, que incluirá novelas inéditas, ensayos, cuentos y correspondencia. Además, se creará una plataforma digital, la Biblioteca de Manuel Zapata Olivella, para que su obra sea accesible a nivel mundial y continúe siendo estudiada y valorada.
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