28/05/2024
El movimiento de tierras es, sin lugar a dudas, la piedra angular de cualquier proyecto de construcción. Antes de que un edificio se eleve o una infraestructura tome forma, el terreno debe ser preparado meticulosamente. Este proceso, que puede ser ejecutado de forma manual o, más comúnmente, con la ayuda de maquinaria pesada, abarca un conjunto de actuaciones complejas y esenciales destinadas a adecuar el terreno para la obra. Desde la planificación inicial con los trabajos de replanteo hasta la creación de accesos para equipos y camiones, cada detalle cuenta para garantizar la seguridad y eficiencia del proyecto. A continuación, exploraremos en profundidad las diversas actuaciones inherentes al movimiento de tierras, desglosando cada fase y los factores clave a considerar.

- Excavaciones y Vaciados: La Transformación del Terreno
- Trabajos en Tierra y en Roca: Desafíos y Soluciones
- Vaciado entre Medianeras: Un Caso Particular
- Excavación en Zanjas y Pozos: La Base de la Estructura
- Entibaciones: La Seguridad Ante Todo
- Criterios de Medición: Valorando el Movimiento de Tierras
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Movimiento de Tierras
Excavaciones y Vaciados: La Transformación del Terreno
Antes de que la pala toque el suelo para la excavación principal, el terreno a menudo requiere una preparación preliminar. Esta etapa inicial se conoce como despeje y desbroce, y consiste en la eliminación de cualquier elemento superficial no deseado, como arbustos, plantas, árboles, broza, maleza o basura. Una vez que el terreno está limpio y libre de obstáculos, se procede con el replanteo preciso de la obra, marcando los límites y niveles, para dar inicio a la excavación propiamente dicha.
La excavación es el proceso fundamental de remover tierra a cielo abierto, ya sea mediante métodos manuales, utilizando herramientas como picos y palas, o de forma mecánica, con potentes excavadoras. El objetivo principal de esta operación es alcanzar el plano de arranque de la edificación, es decir, el nivel donde comenzarán a asentarse las cimentaciones. Dependiendo de la relación entre el nivel del terreno natural y el plano de arranque, las excavaciones pueden clasificarse en diferentes tipos:
- Desmonte: Se refiere al movimiento y la retirada de todas las tierras que se encuentran por encima de la rasante o nivel del plano de arranque de la edificación. Es común en terrenos con elevaciones que necesitan ser niveladas.
- Vaciado: Este tipo de excavación se realiza cuando el plano de arranque de la edificación se sitúa por debajo del nivel del terreno circundante. Implica la creación de un gran hueco para albergar sótanos o estructuras enterradas.
- Terraplenado: Contrario al vaciado, el terraplenado se lleva a cabo cuando el terreno existente se encuentra por debajo del plano de arranque deseado. En este caso, es necesario rellenar y compactar material hasta alcanzar el nivel requerido para la cimentación.
Comprender la distinción entre estas operaciones es crucial para la planificación y ejecución eficiente de cualquier proyecto de movimiento de tierras.
Trabajos en Tierra y en Roca: Desafíos y Soluciones
El movimiento de tierras no es una tarea homogénea; los desafíos y las técnicas varían significativamente según el tipo de material con el que se esté trabajando. Se distinguen principalmente los trabajos en tierra y los trabajos en roca.
Trabajos en Tierra
Los trabajos en tierra, aunque parecen sencillos, están influenciados por múltiples factores que deben ser cuidadosamente evaluados para optimizar el rendimiento de la maquinaria y la seguridad de la obra.
Entre los factores a considerar, se incluyen:
- Características del terreno: Propiedades como la cohesión (capacidad de las partículas para unirse), la densidad (masa por unidad de volumen) y la compacidad (grado de empaquetamiento de las partículas) inciden directamente en la facilidad o dificultad de excavación y en la elección de la maquinaria.
- Factores intrínsecos del terreno: Aspectos como la presencia de asentamientos (hundimientos del terreno), niveles freáticos (presencia de agua subterránea) o zonas plásticas (terrenos deformables) pueden complicar la excavación, aumentar la medición de material a mover y requerir soluciones adicionales como el achique de agua.
Además, existen factores externos que pueden afectar el desarrollo de los trabajos:
- Factores climáticos: Lluvias intensas o heladas pueden volver el terreno inestable o intransitable para la maquinaria, obligando a paralizar las operaciones.
- Infraestructuras existentes: La presencia de tendidos aéreos o subterráneos (cables eléctricos, tuberías de gas o agua) y la proximidad a edificaciones vecinas o el tráfico urbano pueden imponer restricciones significativas y requerir precauciones adicionales o desvíos.
La forma de ejecutar las excavaciones, considerando la profundidad, sección y altura, es determinante para seleccionar la maquinaria más adecuada. Por lo general, los trabajos en tierra se realizan con equipos mecánicos especializados.
Durante los Trabajos de Replanteo, es imperativo planificar la ubicación de rampas de entrada y salida para camiones y maquinaria, delimitar claramente el área de actuación y establecer puntos de referencia externos que sirvan para el control topográfico. Un aspecto crítico es asegurar que la cota final de la excavación sea precisa y que el terreno quede a nivel, ya que cualquier error implicaría costos adicionales de relleno y compactación.
Es fundamental conocer el ángulo de talud natural del terreno, especialmente en suelos de baja cohesión, para excavar dejando paramentos ataluzados que garanticen la estabilidad de las paredes de la excavación y prevengan derrumbes. Este talud no solo se aplica al corte principal, sino a todos los frentes de excavación, incluyendo las rampas de acceso. En situaciones donde el espacio o la ocupación del edificio no permitan la ejecución de los taludes necesarios, se deberá recurrir a técnicas como la excavación por bataches, que implican excavar por secciones controladas.
Trabajos en Roca: La Fuerza de la Explosión
Cuando el terreno a excavar es roca sólida, las técnicas varían drásticamente. La excavación con explosivos es una opción común y eficiente para fragmentar grandes volúmenes de roca. Sin embargo, esta es una operación inherentemente peligrosa que debe ser confiada únicamente a personal altamente capacitado y especializado. Antes de cualquier detonación, es obligatorio establecer un riguroso plan de seguridad que contemple todas las eventualidades.
El proceso implica la perforación de taladros, conocidos como barrenos, en la masa rocosa. La longitud de estos barrenos dependerá del frente a abrir. Una vez limpios, se cargan con cartuchos explosivos, se retacan (se compacta material inerte sobre el explosivo para confinar la explosión) y se conectan los detonadores a la fuente de alimentación para su activación. Tras la detonación, es crucial verificar que todos los barrenos hayan explotado correctamente y que no existan cargas fallidas que representen un riesgo.
Para efectuar desmontes en roca, la excavación se realiza por bancos, es decir, en capas horizontales que no deben superar los 15 metros de altura para garantizar la estabilidad y seguridad.
En el caso del terraplenado, una vez alcanzada la cota final, el relleno se realiza por tongadas sucesivas, que son capas uniformes de material que se van apisonando hasta lograr la compactación necesaria. Se utilizan tierras naturales y limpias, que pueden provenir de la propia excavación (si cumplen los requisitos) o de préstamos, es decir, de canteras o zonas designadas, lo cual debe estar definido en la etapa de proyecto o autorizado por el Director de Obra.
Vaciado entre Medianeras: Un Caso Particular
El vaciado entre medianeras, o vaciados de profundidad considerable en entornos urbanos densos, presenta desafíos únicos. Antes de realizar el vaciado principal, es frecuente que se construyan previamente las cimentaciones de contención, comúnmente mediante pantallas 'in situ'. Estas pantallas, al ser estructuras esbeltas y estar sometidas a los empujes laterales del terreno vecino, requieren sistemas de anclaje y arriostramiento para asegurar su estabilidad.
Las tareas de anclaje y arriostramiento, a su vez, exigen actuaciones previas de movimiento de tierras, que consisten en la excavación del terreno hasta una cota establecida para formar una plataforma de trabajo. Desde esta plataforma, se instalan los anclajes que fijarán las pantallas al terreno. Una vez asegurada la contención, se procede con el vaciado propiamente dicho, excavando hasta otra posible plataforma inferior si el vaciado es muy profundo.
Dado que el vaciado en estos contextos se plantea a menudo en dos o más fases, es esencial considerar esta particularidad al momento de valorar y presupuestar esta unidad de obra, ya que implica una secuencia de trabajos más compleja y con mayores requerimientos de seguridad y precisión.
Excavación en Zanjas y Pozos: La Base de la Estructura
La excavación en zanjas y pozos es un tipo específico de movimiento de tierras, realizado tanto por medios mecánicos como manuales, cuyo propósito es alcanzar el firme, el estrato de terreno con la capacidad portante adecuada para ofrecer el apoyo necesario a las cimentaciones y a las instalaciones.
Durante su ejecución, se llevan a cabo tareas de apertura (la excavación inicial), refinado (ajuste fino de las paredes y el fondo) y la limpieza del fondo. Si las condiciones del terreno lo requieren, se incluyen trabajos de entibado (sistemas de contención para evitar derrumbes) y achique o agotamiento del terreno en caso de presencia de agua subterránea.
Según la NTE (Norma Tecnológica de la Edificación), una normativa vigente en España, se considera zanja a la excavación en el terreno con un ancho o diámetro que no supere los 2 metros y una profundidad no mayor de 7 metros.
Generalmente, los pozos y zanjas se realizan para la construcción de elementos estructurales clave como las zapatas (bases aisladas para pilares), las vigas riostras (vigas que unen zapatas para arriostrar la cimentación) y para la instalación de redes de saneamiento y otras infraestructuras enterradas.
El ancho de la zanja debe ser suficiente para permitir a los operarios realizar los trabajos con comodidad y seguridad. A continuación, se muestra una tabla de anchos mínimos recomendados en función de la profundidad:
| Profundidad | Ancho Mínimo Recomendado |
|---|---|
| hasta 1,5 m | 0,65 m |
| hasta 2 m | 0,75 m |
| hasta 3 m | 0,80 m |
| hasta 4 m | 0,90 m |
| más de 4 m | 1,00 m |
Una vez finalizado el vaciado, se procede con los Trabajos de Replanteo específicos de la cimentación y del saneamiento del edificio. Se marcan con precisión las ubicaciones de las zapatas y las vigas riostras, manteniendo siempre puntos fijos externos como referencia para asegurar la exactitud. Tras la excavación, se realiza el refino manual de los paramentos (paredes de la zanja o pozo) y una limpieza exhaustiva del fondo para garantizar una superficie adecuada para el hormigonado de la cimentación.
Es imperativo prestar especial atención al ejecutar zanjas y pozos en los bordes del vaciado principal, especialmente cuando se trata de la cimentación de muros, para evitar socavones o inestabilidades en el terreno adyacente.
Entibaciones: La Seguridad Ante Todo
En terrenos de poca cohesión, donde existe un alto riesgo de desprendimientos o derrumbes de las paredes de la excavación, es absolutamente preciso emplear sistemas de entibaciones. Estos sistemas son estructuras temporales de soporte que se instalan para contener el terreno y proteger a los trabajadores.
Dado que las entibaciones no siempre están contempladas en los proyectos iniciales, recae en el contratista la responsabilidad y la decisión de proponer su realización al director de obra, basándose en la evaluación de las condiciones del terreno durante la excavación.
La NTE clasifica las entibaciones según el grado de revestimiento de la pared:
- Ligeras: Se utilizan cuando no se dispone de tableros continuos, a menudo con elementos puntuales o discontinuos.
- Semicuajada: Implica el revestimiento de aproximadamente el 50% de la superficie de la pared excavada.
- Cuajada: Cuando se reviste el 100% de la superficie de la pared, proporcionando un soporte continuo y completo.
Durante todo el tiempo que las entibaciones estén en uso, deben revisarse a diario antes de comenzar cualquier trabajo para asegurar su integridad y funcionalidad. El retiro de las entibaciones es una tarea tan crítica como su instalación. Se realizan cuando ya no son necesarias y siempre por franjas horizontales, comenzando desde la parte inferior del corte y ascendiendo progresivamente. Es crucial tomar todos los recaudos pertinentes, ya que tanto el entibado como el desentibado son tareas que conllevan riesgos significativos y requieren personal experimentado y procedimientos de seguridad estrictos.
Si durante la excavación aparece agua en las zanjas o pozos, se debe proceder a su eliminación de inmediato. Esto se logra mediante sistemas de bombeo o achique, utilizando los medios y maquinarias convenientes para mantener el área de trabajo seca y segura.
Criterios de Medición: Valorando el Movimiento de Tierras
Para la correcta valoración y presupuesto de los trabajos de movimiento de tierras, se establecen criterios de medición específicos:
- Para pozos y zanjas, la unidad de medición estándar es el metro cúbico (m³), medido sobre el perfil real del terreno antes de la excavación.
- Para las entibaciones, la unidad de medición es el metro cuadrado (m²), calculando la superficie de entibado, o en algunos casos concretos, por unidad si se trata de elementos específicos y prefabricados.
Un conocimiento preciso de estos criterios es fundamental para la gestión económica y contractual de cualquier proyecto de construcción.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Movimiento de Tierras
- ¿Qué es el movimiento de tierras en construcción?
- Es el conjunto de operaciones que se realizan en un terreno para modificar su configuración natural, excavar, rellenar y nivelar, con el fin de prepararlo para la ejecución de una obra o infraestructura.
- ¿Cuál es la diferencia entre desmonte y vaciado?
- El desmonte se realiza cuando el plano de arranque de la edificación está por debajo del terreno y se retiran tierras que están por encima de ese nivel. El vaciado se hace cuando el plano de arranque está por debajo del terreno natural y se crea un hueco profundo para una estructura (como un sótano).
- ¿Por qué es importante el despeje y desbroce?
- Es la primera fase de limpieza del terreno. Elimina vegetación, escombros y basura, preparando la superficie para el replanteo y las excavaciones principales, lo que garantiza un trabajo más limpio y seguro.
- ¿Cuándo se utilizan explosivos en el movimiento de tierras?
- Los explosivos se utilizan principalmente en trabajos en roca, cuando el material es demasiado duro para ser removido eficientemente con maquinaria convencional. Requiere personal especializado y un estricto plan de seguridad.
- ¿Qué son las entibaciones y cuándo son necesarias?
- Las entibaciones son estructuras de soporte temporales que se instalan en las paredes de las excavaciones, especialmente en terrenos con poca cohesión, para prevenir derrumbes y garantizar la seguridad de los trabajadores.
- ¿Qué factores influyen en el costo de un movimiento de tierras?
- Factores como el tipo de terreno (tierra, roca), la profundidad y volumen de la excavación, la presencia de agua (niveles freáticos), la necesidad de entibaciones, la proximidad a edificaciones o servicios, y las condiciones climáticas pueden aumentar significativamente el costo y la complejidad del proyecto.
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