27/07/2022
Como especialista y apasionado del mundo del calzado, observo con atención no solo las últimas tendencias en zapatillas o la artesanía detrás de un buen par de zapatos, sino también el ecosistema que permite que estos productos lleguen a tus manos y, más importante aún, a tus pies. Los centros comerciales, esas moles de ocio y consumo que se convirtieron en el epicentro de nuestras compras, han vivido una auténtica montaña rusa en Galicia. Su historia es un reflejo de la evolución social, económica y, por supuesto, de cómo y dónde adquirimos nuestras preciadas piezas de calzado.
La configuración del comercio gallego ha experimentado transformaciones profundas. Lo que antes eran apuestas seguras, hoy son espacios que luchan por reinventarse, adaptándose a nuevos hábitos de consumo. Desde el apogeo de los grandes complejos hasta el cierre de históricos establecimientos, cada cambio en estos gigantes de ladrillo y cristal tiene un impacto directo en la variedad, disponibilidad y precio de ese par de botas, deportivas o sandalias que tanto anhelamos.
- Ferrol: El Pionero y su Nueva Vida
- A Coruña: De Gigantes a Espacios Fantasma
- Lugo: La Caída y el Renacer del Abella
- Santiago: Un Emblema Convertido en Outlet
- Vigo: Vialia y los Retos de Camelias
- Pontevedra: La Ciudad sin Grandes Centros Comerciales
- Ourense: Un Modelo Consolidado
- La Costa da Morte: Sobreviviendo y Expandiendo
- Deza: Un Cambio de Uso para Rebalsar
- El Impacto en la Elección de tu Calzado
Ferrol: El Pionero y su Nueva Vida
La pregunta que muchos se hacen en Ferrol es: ¿cuál fue el primer centro comercial en abrir sus puertas? La respuesta nos lleva a 1995, con la inauguración de Porta Nova. Ubicado en el barrio del Ensanche, este centro fue un referente en su momento, con 7.500 metros cuadrados que albergaban más de una veintena de comercios y negocios, incluyendo, por supuesto, tiendas de calzado que ofrecían las novedades de la época a los ferrolanos. Fue un verdadero foco de actividad que prometía modernidad y comodidad para las compras.
Sin embargo, casi dos décadas más tarde, la realidad de Porta Nova es desoladora. El espacio está prácticamente desierto, con más de una veintena de locales cerrados y sin actividad. Solo un supermercado y una óptica han logrado sobrevivir en este entorno que alguna vez fue vibrante. Incluso su aparcamiento se encuentra clausurado debido a un caso judicializado. Esta situación, lamentablemente común en otros puntos de la geografía gallega, ha llevado a que la oferta de zapatos y zapatillas en este espacio se redujera drásticamente, obligando a los consumidores a buscar alternativas en otros puntos de la ciudad o comarca.
Pero el futuro de Porta Nova podría deparar una sorprendente reconversión. Se baraja la posibilidad de que albergue la futura nueva oficina del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), un proyecto anunciado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Esta iniciativa, junto con la posible creación de un coworking provincial, busca revitalizar el espacio, aunque sea con un uso muy diferente al comercial original. Esta transformación, si bien no traerá de vuelta las tiendas de calzado, sí podría insuflar nueva vida a una estructura que se había quedado atrás.
Ferrol y su comarca han visto nacer otros centros con mejor suerte, como Parque Ferrol en la ciudad, o Odeón, Centro Comercial Narón y Comcor en Narón, que hoy concentran la mayor parte de la actividad comercial, incluyendo, claro está, una amplia oferta de calzado para todos los gustos y necesidades.
A Coruña: De Gigantes a Espacios Fantasma
La situación en A Coruña es un caso paradigmático de la evolución y los desafíos del comercio. Con Marineda City como buque insignia y la prometedora obra del futuro Breogán Park (el antiguo Dolce Vita) en marcha, otras instalaciones no han corrido la misma suerte. El reciente anuncio del cierre de El Corte Inglés en Marineda City, el próximo 31 de julio, es un duro golpe para el tejido comercial gallego, afectando a 241 trabajadores, aunque la empresa ha prometido su reubicación. Este hecho, a pesar de que Marineda sigue siendo un complejo en forma, subraya la volatilidad del sector.
La ciudad sufrió hace unos meses el preocupante cierre del centro comercial Los Rosales, un histórico que vio cómo sus negocios iban decayendo casi por goteo hasta la partida definitiva de Yelmo Cines el 26 de enero. Los Rosales, que en su día albergó diversas tiendas de calzado, es ahora un ejemplo de las dificultades que enfrentan los centros que no logran adaptarse. Espacio Coruña es otro caso de un "centro comercial fantasma" que se mantiene a flote en gran medida gracias a un gran supermercado, con una oferta comercial muy reducida, lo que impacta directamente en la diversidad de tiendas de zapatos y otros artículos disponibles para el consumidor.
A pesar de la dispersión del público en función de los perfiles y la localización, centros como Cuatro Caminos y el propio El Corte Inglés de la ciudad siguen incombustibles. Son "los de toda la vida", que han sabido mantener su clientela gracias a su arraigo y su oferta consolidada, que incluye, por supuesto, una amplia sección dedicada al calzado, desde marcas de lujo hasta opciones más asequibles.
Lugo: La Caída y el Renacer del Abella
Lugo también tiene su propia historia de altibajos comerciales. El centro comercial Abella, inaugurado en 2015 con una inversión de 89 millones de euros y la ambición de movilizar a tres millones de clientes anuales, se convirtió en un ejemplo de aspiraciones desfasadas. Un conflicto de licencias y la falta de clientela provocaron el cierre masivo de sus comercios, locales de hostelería y cines. Para 2017, la mayoría ya había bajado la persiana, dejando un espacio casi desierto. Este declive afectó gravemente a las pocas tiendas de calzado que intentaron establecerse allí, demostrando que incluso las inversiones millonarias no garantizan el éxito sin una base sólida de consumidores.
Tras años cerrado y sin pretendientes, el grupo valenciano Family Cash adquirió el complejo en enero del año pasado. Su plan es gestionar el supermercado y reflotar el resto del centro, ahora rebautizado como Family Park. Aunque el supermercado ya funciona, el resto del complejo sigue inactiva, sin que se hayan puesto en marcha nuevos negocios. La esperanza de ver una renovada oferta de zapatos y zapatillas en este espacio aún pende de un hilo.
Santiago: Un Emblema Convertido en Outlet
Santiago de Compostela, capital gallega y punto de referencia para compras y ocio, cuenta con tres superficies comerciales destacadas. El centro comercial Compostela (que integra El Corte Inglés e Hipercor) y As Cancelas mantienen un buen ritmo de actividad. Sin embargo, el más antiguo de los tres, y el primero en la ciudad, Área Central, ha pasado por dificultades.
Inaugurado en 1995, Área Central se encuentra ahora en plena fase de reactivación gracias a su decidida apuesta por el modelo "outlet". Desde la apertura en 1995 del primer comercio especializado en este segmento, el de Purificación García, el centro ha incorporado doce tiendas más y un gimnasio. Esta estrategia está funcionando, atrayendo a un público que busca artículos a precios rebajados, incluyendo, muy a menudo, calzado de marca. Esta reinvención demuestra cómo la adaptación es clave para la supervivencia en el competitivo mundo del retail.
Vigo: Vialia y los Retos de Camelias
Vigo es un claro ejemplo de contrastes. Mientras el centro comercial Vialia (con fecha de apertura ya confirmada para tiendas como Cortefiel, Women's Secret o Springfield) irrumpe con fuerza, el centro comercial Camelias sigue a medio gas. El cierre de Zara, uno de sus principales atractivos, fue un duro golpe, sumado a la partida de otras tiendas de Inditex como Bershka, Massimo Dutti o Pull and Bear. Esta pérdida de anclas comerciales afecta a todo el ecosistema del centro, incluyendo, por supuesto, a las tiendas de calzado que dependían del flujo de clientes generado por estas grandes marcas.
Inaugurado en 1994, Camelias dispone de 12.000 metros cuadrados y está en un proceso de reflote. El pasado mes de marzo llegaron buenas noticias con la instalación de nuevos negocios regentados por mujeres, que han aportado una nueva vida al espacio. En solo seis meses, han abierto cinco tiendas de diferentes estilos, desde manga japonés hasta moda vintage o cosmética artesanal. Si bien la oferta de calzado quizás no sea tan amplia como antes, la diversificación podría ser la clave para su supervivencia.
Pontevedra: La Ciudad sin Grandes Centros Comerciales
Pontevedra se distingue en el panorama gallego por ser, en gran medida, la ciudad sin grandes centros comerciales. Esta peculiaridad es fruto de una decisión política del Gobierno local, que frenó su implantación para no perjudicar al comercio local. Esta medida, aunque proteccionista, significa que los pontevedreses tienen una experiencia de compra de calzado más dispersa, apoyando en mayor medida a las tiendas de calle.
En el término municipal, solo existe una gran superficie: el centro comercial Pontevedra, conocido como Carrefour de Salcedo, donde reina el hipermercado y los pocos locales que comparten espacio están completos. Al otro lado del Lérez, en Poio, se encuentra el centro comercial A Barca, de mayor tamaño pero aún modesto, también con un gran supermercado. En ambos casos, la oferta de calzado es limitada en comparación con las grandes superficies de otras ciudades.
Ourense: Un Modelo Consolidado
La oferta de centros comerciales en Ourense se limita a Ponte Vella, un espacio que abrió en 2001 y que ha logrado consolidar una oferta robusta de restauración, moda y ocio, albergando los únicos cines de la ciudad. Su éxito se refleja en que roza el cartel de completo, con recientes incorporaciones como la cadena KFC. Este modelo de centro, que combina una oferta diversificada y de calidad, asegura que las tiendas de calzado presentes en sus instalaciones se beneficien de un flujo constante de clientes.
Otras intentonas en Ourense, como el desembarco de Hipercor o Eroski, no llegaron a cristalizar. Más recientemente, el proyecto Way Ourense en San Cibrao das Viñas no acaba de arrancar, a pesar de que ya se había apalabrado gran parte de su superficie comercial. La consolidación de Ponte Vella demuestra que, a veces, una única oferta bien gestionada es más efectiva que múltiples proyectos fallidos.
La Costa da Morte: Sobreviviendo y Expandiendo
La Costa da Morte también tiene sus referencias comerciales. El centro comercial Bergantiños, en Carballo, es un área comercial de referencia desde 2002. Aunque ha vivido momentos mejores y cuenta con locales cerrados, mantiene sus cines, un gran supermercado muy activo, y varias tiendas, incluyendo algunas de ropa y calzado que han permanecido abiertas desde su inauguración. Esto demuestra la resiliencia de ciertos negocios y la lealtad de la clientela local.
Carballo sumará en los próximos meses otro complejo, el parque comercial y de ocio de A Revolta, con la confirmación de grandes nombres como McDonald's o Mercadona. Este nuevo desarrollo, que busca generar 200 empleos, sin duda impulsará la oferta comercial de la zona, abriendo nuevas oportunidades para tiendas de calzado y otros segmentos.
En 2003, se inauguró en Cee el centro comercial Finisterrae. Aunque el piso superior tiene varias tiendas cerradas, especialmente tras el cierre de la tienda de ropa infantil de Inditex, la planta baja mantiene su actividad, con establecimientos de hostelería y un gran supermercado. El Finisterrae llevó la primera multisala de cine a la Costa da Morte, que sigue en funcionamiento. La oferta de calzado en este centro se ha visto afectada por los cierres, pero aún se mantiene en la planta baja.
Deza: Un Cambio de Uso para Rebalsar
En la comarca de Deza, el centro comercial más relevante es Pontiñas, en Lalín. Cuenta con grandes motores como un hipermercado, una tienda outlet, y algunas de confección, hogar, decoración, calzado y complementos. Sin embargo, también presenta locales vacíos, especialmente en la zona de ocio tras el cierre del cine Filmax.
Para reinventarse, Pontiñas está apostando por cambios de uso. Cada domingo, uno de sus locales más grandes acoge sesiones de baile con música en directo para mayores, en colaboración con el Concello. Esta iniciativa busca revitalizar la zona y ofrecer una alternativa de ocio, atrayendo a un gran número de personas cada fin de semana. Aunque no sea directamente una estrategia para atraer tiendas de zapatos, el aumento del flujo de visitantes podría, a la larga, beneficiar a los comercios existentes.
La otra gran área en la zona es el centro comercial Deza, con un hipermercado como protagonista y algunos espacios comerciales. La realidad es que los locales nunca llegaron a estar completamente llenos, y hoy en día, un bazar chino y una gran tienda de ropa china copan gran parte del espacio, reflejando una adaptación a nuevas dinámicas comerciales.
El Impacto en la Elección de tu Calzado
Como amante de los zapatos y zapatillas, es evidente que el estado de estos centros comerciales afecta directamente nuestra experiencia de compra. La desaparición de grandes superficies o la reconversión a modelos outlet pueden significar una menor variedad de marcas y estilos, pero también la oportunidad de encontrar ofertas inigualables. La resiliencia de algunos centros y la reinvención de otros nos muestran que el comercio físico está lejos de morir, pero debe adaptarse constantemente.
La búsqueda de ese par de zapatillas perfecto o de unos zapatos elegantes se ha transformado. Ya no se trata solo de ir a un centro, sino de saber qué centro ofrece qué, y de estar al tanto de las novedades y los cambios. La capacidad de estos espacios para conjugar alimentación, textil, ocio y, por supuesto, calzado, en un mismo lugar, sigue siendo su mayor fortaleza, siempre y cuando encuentren la fórmula para conectar con el consumidor actual. El futuro del retail gallego, y con él, el de nuestras compras de calzado, está en constante movimiento, buscando el equilibrio entre la tradición y la innovación.
Preguntas Frecuentes sobre Centros Comerciales en Galicia
¿Cuál fue el primer centro comercial de Ferrol?
El primer centro comercial de Ferrol fue Porta Nova, que abrió sus puertas en 1995.
¿Qué centros comerciales han cerrado o están en declive en Galicia?
En A Coruña, el centro comercial Los Rosales ha cerrado sus puertas casi por completo, y Espacio Coruña se mantiene a flote gracias a un supermercado. En Lugo, el centro comercial Abella (ahora Family Park) experimentó un gran declive. En Ferrol, Porta Nova está prácticamente desierto. En Vigo, Camelias ha perdido grandes atractivos.
¿Cómo se están reinventando los centros comerciales gallegos?
Algunos centros están apostando por la reconversión a modelos "outlet", como Área Central en Santiago. Otros buscan nuevos usos, como Porta Nova en Ferrol que podría albergar una oficina del SEPE y un coworking. También se observa una diversificación de negocios más allá de la moda tradicional, incluyendo experiencias de ocio o restauración, y en algunos casos, la incorporación de grandes supermercados como ancla.
¿Por qué Pontevedra no tiene grandes centros comerciales?
La ausencia de grandes centros comerciales en Pontevedra se debe a una decisión política del Gobierno local, que frenó su implantación para evitar perjudicar al comercio tradicional y local de la ciudad.
¿Qué impacto tiene el estado de los centros comerciales en la oferta de calzado?
El éxito o declive de un centro comercial impacta directamente en la oferta de calzado disponible para el consumidor. Los centros consolidados y activos suelen ofrecer una mayor variedad de tiendas de zapatos y zapatillas, desde grandes marcas hasta opciones más especializadas. Por el contrario, los centros en declive o con cierres masivos ven reducida drásticamente su oferta de calzado, limitando las opciones de compra para los consumidores y obligándolos a buscar alternativas en otros puntos de venta o en el comercio online.
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