25/07/2022
En el vasto universo del léxico español, pocas palabras encierran una historia tan rica y una evolución tan peculiar como 'zapata' y 'zapato'. A menudo, estas dos palabras generan confusión, y no es para menos, pues sus caminos lingüísticos están entrelazados de manera fascinante. Más allá de su uso cotidiano, 'zapata' posee un pasado que nos transporta a la Edad Media, revelando un calzado que marcó una época y un término que ha perdurado, aunque con significados muy distintos en la actualidad. Prepárate para desentrañar el significado, el origen y la sorprendente trayectoria de estos términos, viajando desde la etimología más profunda hasta la moda que pisó los suelos de castillos y reinos.

¿Estás listo para descubrir por qué una 'zapata' no siempre fue lo que hoy entendemos como tal, y cómo el 'zapato' se consolidó como el rey del calzado? Acompáñanos en este recorrido histórico y lingüístico que te permitirá ver tus propios pies con otros ojos.
- ¿Zapata o Zapato? Desentrañando la Confusión Lingüística
- El Legado de la Palabra: Origen y Etimología de 'Zapato' y 'Zapata'
- Un Viaje a Través del Tiempo: La Evolución del Calzado Medieval
- La Fonética de 'Zapata': ¿Lleva Tilde?
- Preguntas Frecuentes sobre 'Zapata' y 'Zapato'
- ¿Cuál es la diferencia principal entre 'zapata' y 'zapato' en la actualidad?
- ¿Cuál es el origen etimológico de ambas palabras?
- ¿Por qué la palabra 'zapata' no lleva tilde?
- ¿Se utilizaba el término 'zapata' para el calzado masculino en la Edad Media?
- ¿Qué eran las 'polainas' en el contexto del calzado medieval?
¿Zapata o Zapato? Desentrañando la Confusión Lingüística
La primera pregunta que surge al abordar este tema es, sin duda, ¿cuál es la palabra correcta: 'zapata' o 'zapato'? La respuesta no es tan simple como un sí o un no, ya que ambas son correctas, pero con matices importantes en su uso y significado a lo largo del tiempo. En la actualidad, 'zapato' se refiere al calzado genérico que no cubre el tobillo, con suela y una parte superior de piel o tela, tal como lo define la Real Academia Española.
Por otro lado, 'zapata' ha evolucionado hacia significados más técnicos en el español moderno. Por ejemplo, en el ámbito de la mecánica y los vehículos, 'zapata' se refiere a la pieza que forma parte del freno, conocida en inglés como 'brake shoe'. También puede designar una arandela o, en construcción, la base de un cimiento. Curiosamente, el término 'zapata' fue, en sus orígenes, una forma de calzado, específicamente, un tipo de calzado femenino documentado hasta principios del siglo XVI. Esta es la clave de la confusión y el punto de partida de nuestro viaje histórico.
La 'Zapata' en el Lenguaje Moderno: Más Allá del Calzado
Para ilustrar la diversidad de significados que 'zapata' ha adquirido en el presente, podemos observar la siguiente tabla comparativa:
| Significado Moderno de 'Zapata' | Traducción al Inglés | Contexto de Uso |
|---|---|---|
| Pieza del freno | Brake shoe | Automoción, mecánica |
| Arandela | Washer | Fontanería, mecánica, ferretería |
| Base de cimiento | Footing | Ingeniería civil, construcción |
Es evidente que, en la contemporaneidad, la 'zapata' ya no se asocia primariamente con el acto de calzar. Sin embargo, su raíz etimológica nos conecta directamente con el mundo del calzado medieval, un vínculo que exploraremos a continuación.
El Legado de la Palabra: Origen y Etimología de 'Zapato' y 'Zapata'
Para comprender verdaderamente la relación entre 'zapata' y 'zapato', debemos viajar hasta sus raíces etimológicas. Parece que el término proviene de la palabra turca zabata, que hacía referencia al cuero de buey curtido o adobado que se utilizaba para fabricar calzado. Esta conexión oriental nos da una pista sobre la antigüedad y la difusión de la palabra.

El término 'zapata' se encuentra documentado en el siglo XI, y perduró hasta principios del siglo XVI, siendo el nombre de un calzado femenino. Textos antiguos como un documento de 1093 mencionan «I gonnellam et II paria caligarum et de zapatas». Esto sugiere que la 'zapata' era una prenda común y reconocida en la época. Por otro lado, el término 'zapato' aparece en varios escritos y pragmáticas del siglo XIII, como en el famoso «Cantar del Mío Cid» («sobr'ellas unos çapatos que a grant huebra son») o el «libro de Alexandre» de 1240-45 («Obispo semeiava/ en toda su fechura / en mitra y en çapatos»), indicando un calzado genérico, que en aquel entonces se refería principalmente al calzado masculino.
También existió el término 'zapatón' en el siglo XIII, que según algunas investigaciones, podría aludir a su forma tosca, a un zapato de armadura o a un calzado tipo bota. La evolución de estos términos nos muestra cómo el lenguaje se adapta y especializa, dejando a 'zapato' como el vocablo principal para el calzado en general, mientras que 'zapata' tomó otros derroteros.
Un Viaje a Través del Tiempo: La Evolución del Calzado Medieval
El zapato medieval es un capítulo fascinante en la historia de la indumentaria. Aunque el término 'zapato' solo se refería al calzado masculino hasta finales del siglo XV, la evolución del calzado en general, incluidas las 'zapatas' femeninas, es una crónica de adaptación, moda y funcionalidad.
El Calzado en la Alta Edad Media (Siglos VI-IX)
La iconografía de la época visigoda es escasa, pero lo poco que se conserva, como frescos en Santa María de Tarrasa (Barcelona), muestra un tipo de calzado bien ajustado al pie, con una puntera ahusada y cubriendo el tobillo. Posiblemente, era similar al calceus romano, un mocasín que se ataba al tobillo y la pierna con tiras de cuero. En esta etapa, los nombres específicos de estas prendas de cuero son difusos, pero sentaron las bases para lo que vendría.
El Calzado de los Siglos X y XI: Lujo y Distinción
Durante los siglos X y XI, el calzado continuó siendo de aspecto abotinado. Sin embargo, comenzó a incorporar elementos de lujo y distinción. Se documentan zapatos de cuero cubiertos con seda bordada, adornados con piedras preciosas y perlas, e incluso teñidos. El cordobán, un tipo de cuero de cabra o de caballo, podía ser blanco o negro, reflejando una incipiente sofisticación. En los Beatos o Códices de la época, se observan imágenes de calzado a la moda cordobesa, caracterizado por sus puntas que se curvaban hacia arriba, añadiendo un toque exótico y elegante.
El Románico (Siglo XII): Elegancia y Decoración
En el siglo XII, la calidad del calzado mejoró aún más. Los zapatos más costosos se elaboraban con piel fina y de alta calidad, como el guadamecí y la badana curtida, y a menudo iban repujados, mostrando intrincados diseños en relieve. Se complementaban con telas delicadas como el cendal y se decoraban con tiras de cuero. Los colores variaban desde el tono natural del curtido hasta el negro, blanco, rojo, bermejo y marfil. A finales de este siglo, la iconografía revela zapatos con 'orejas' o 'farpados' (con flecos o tiras), y adornos en el empeine o los laterales, que podían ser viras, tiras de piel o pasamanería bordada en oro. Los estilos eran variados, desde los cerrados y abotinados hasta los que incorporaban lazadas.

El Siglo XIII: Diversidad y Excentricidad
El siglo XIII marcó un punto de inflexión en la variedad del calzado medieval. Los materiales se diversificaron; además del cuero de carnero, cabra, vaca, caballo o perro, se fabricaban zapatos de terciopelo, seda, e incluso se forraba el cuero con tela. La creatividad en el diseño floreció, dando lugar a estilos muy distintos:
- Escotados en pico: Con una escotadura en la cara interna que podía cerrarse con cordones.
- Fenestrados: Abiertos en el empeine, se cerraban con una tira mediante una hebilla o un botón.
- Calados: Diseños a modo de rejilla que dejaban ver las calzas a través de los agujeros.
- Punta prolongada y torcida hacia arriba: Ya en el siglo XI existían noticias de este zapato con forma de escorpión, conocido como 'pigacias', que se volvió más popular.
Ejemplos de esta época se encuentran en las Cantigas de Santa María y en el Libro de los juegos de Alfonso X el Sabio. Además, el Museo Arqueológico Nacional de Madrid conserva una 'zapata' de doña Inés Téllez Girón (1274), con punta redondeada, dientes de crestería en el talón y restos de decoración en el empeine, lo que nos da una idea tangible de cómo lucían.
El Siglo XIV: La Era de las Polainas y las Suelas Reforzadas
En el siglo XIV, los zapatos calados continuaron siendo populares, y se introdujeron escotaduras a ambos lados. Hacia finales de siglo, la moda internacional trajo consigo los zapatos terminados en puntas muy largas y ligeramente cóncavas, las famosas polainas. Aunque en España no alcanzaron las exageraciones vistas en otros países como Francia, estuvieron de moda hasta principios del siglo XV. También se popularizaron los zapatos cerrados y abrochados con una trabilla en un lado, un estilo que perduró hasta mediados del siglo siguiente. Se cree que fue en este siglo cuando se comenzó a coser suelas extra, una práctica que mejoraba la durabilidad y la comodidad del calzado, como se menciona en el «Libro del Buen Amor» del Arcipreste de Hita: «Los çapatos redondos e bien sobresolados».
El Siglo XV: Puntas, Lengüetas y Nuevas Formas
El siglo XV nos presenta una gran variedad de zapatos medievales. Los textos de la época citan zapatos cerrados, abiertos y abotinados (muy ajustados y que cubrían el tobillo). Aparecen los zapatos con 'lengüezuela' o lengüeta, una abertura en el empeine con dos piezas laterales para abrir o cerrar con cuerdas. También se mencionan adornos como borlas, cayreles de oro o seda, y lazos.
Hacia los años 50 de este siglo, el calzado puntiagudo regresó con fuerza, alcanzando su máxima exageración en los años 70. Sin embargo, a finales de esta década, la punta se volvió roma, y en los años 90, la moda de la punta cuadrada, de origen centroeuropeo, se hizo popular. Esta constante evolución en las formas y los detalles demuestra la importancia del calzado como un elemento de moda y estatus a lo largo de la Edad Media.
La Fonética de 'Zapata': ¿Lleva Tilde?
Una pregunta frecuente que surge al escribir la palabra 'zapata' es si lleva tilde. La respuesta es no. La palabra 'zapata' no lleva tilde porque es una palabra llana (o grave) cuya sílaba tónica recae en la penúltima sílaba, es decir, en la segunda 'a' (za-PA-ta). Según las reglas de acentuación del español, las palabras llanas que terminan en 'n', 's' o vocal no llevan tilde. Dado que 'zapata' termina en 'a' (una vocal), no se acentúa ortográficamente.
Este es un ejemplo claro de cómo las reglas gramaticales nos ayudan a comprender la correcta escritura de las palabras, incluso aquellas con una historia tan rica y compleja como 'zapata'.

Preguntas Frecuentes sobre 'Zapata' y 'Zapato'
¿Cuál es la diferencia principal entre 'zapata' y 'zapato' en la actualidad?
En la actualidad, 'zapato' se refiere al calzado genérico que no cubre el tobillo. 'Zapata', por otro lado, se utiliza para designar piezas mecánicas (como la zapata de freno) o elementos de construcción (como la zapata de un cimiento), habiendo perdido su significado original de calzado.
¿Cuál es el origen etimológico de ambas palabras?
Ambas palabras tienen su origen en la palabra turca 'zabata', que significaba el cuero de buey curtido utilizado para hacer calzado. 'Zapata' fue el término original documentado en el siglo XI para un tipo de calzado femenino, mientras que 'zapato' surgió en el siglo XIII como un término más genérico.
¿Por qué la palabra 'zapata' no lleva tilde?
'Zapata' no lleva tilde porque es una palabra llana (grave) que termina en vocal ('a'). Las palabras llanas solo llevan tilde si no terminan en 'n', 's' o vocal. Al terminar en vocal, no cumple con el requisito para llevar acento ortográfico.
¿Se utilizaba el término 'zapata' para el calzado masculino en la Edad Media?
No, según la documentación histórica, el término 'zapata' se usaba específicamente para referirse al calzado femenino hasta principios del siglo XVI. El calzado masculino genérico se denominaba 'zapato' a partir del siglo XIII, o se utilizaban otros términos más específicos para ciertos tipos de botas o mocasines.
¿Qué eran las 'polainas' en el contexto del calzado medieval?
Las 'polainas' eran un estilo de zapatos que se popularizó a finales del siglo XIV. Se caracterizaban por tener puntas muy largas y ligeramente cóncavas, aunque en España no alcanzaron la exageración que se veía en otros países europeos como Francia. Estuvieron de moda hasta principios del siglo XV.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Zapata y Zapato: Un Viaje Histórico al Calzado puedes visitar la categoría Calzado.
