07/11/2025
En el vasto universo de la seguridad y salud en el trabajo (SST), existen elementos que, por su uso diario y su aparente sencillez, podrían pasar desapercibidos en su importancia vital. Sin embargo, cuando hablamos de protección en entornos de alto riesgo, como el sector de la construcción, el calzado de seguridad emerge como una pieza insustituible del rompecabezas preventivo. No se trata de un simple accesorio, sino de una barrera crítica que salvaguarda la integridad física de los trabajadores y, por extensión, la estabilidad de las empresas. Su relevancia ha sido recientemente subrayada por nuevas normativas y protocolos de fiscalización, evidenciando un compromiso creciente con la vida y el bienestar en el ámbito laboral.

La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) en Perú, consciente de los peligros inherentes a la construcción civil, ha publicado un nuevo "Protocolo para la Fiscalización en materia de seguridad y salud en el trabajo en el sector construcción". Esta medida no solo busca estandarizar las inspecciones para dotar de seguridad jurídica a inspectores y empresas, sino que pone un énfasis particular en el cumplimiento del deber de prevención, donde los Equipos de Protección Personal (EPP) juegan un rol protagonista. La comprensión y aplicación de estas directrices son cruciales para todos los actores involucrados.
- La Importancia Vital del Calzado de Seguridad: Más Allá de la Comodidad
- EPP: Una Barrera Esencial contra los Riesgos Laborales
- El Protocolo de Fiscalización de SUNAFIL: Un Estándar para la Seguridad
- La Obligación del Empleador: Proporcionar y Verificar el Uso de EPP
- Consecuencias de la Omisión: Cuando la Seguridad es un Riesgo
- El Rol de la Empresa Principal en la Cadena de Suministro
- Preguntas Frecuentes sobre EPP y Calzado de Seguridad
- Conclusión
La Importancia Vital del Calzado de Seguridad: Más Allá de la Comodidad
El calzado de seguridad es mucho más que un zapato resistente. Está diseñado específicamente para proteger los pies de una amplia gama de peligros presentes en el lugar de trabajo. En la construcción, los riesgos son constantes y variados: desde la caída de objetos pesados, el impacto con maquinaria, la perforación por clavos o escombros punzantes, hasta deslizamientos en superficies resbaladizas o la exposición a riesgos eléctricos. Un par de zapatos de seguridad adecuados puede ser la diferencia entre una jornada laboral sin incidentes y una lesión grave, una discapacidad permanente o, en el peor de los casos, la pérdida de una vida. La inversión en este tipo de EPP es, por tanto, una inversión en la vida y el bienestar del trabajador, y en la productividad y reputación de la empresa.
Existen diversos tipos de calzado de seguridad, cada uno diseñado para enfrentar riesgos específicos: aquellos con puntera de acero o composite para protección contra impactos y compresión, suelas anti-perforación, resistencia al deslizamiento, aislamiento eléctrico, o propiedades antiestáticas. La selección del calzado adecuado debe basarse en una evaluación exhaustiva de los riesgos del puesto de trabajo, asegurando que el tipo de protección ofrecida se alinee perfectamente con las necesidades del entorno y las características del trabajador.
EPP: Una Barrera Esencial contra los Riesgos Laborales
Los Equipos de Protección Personal (EPP) son definidos como dispositivos, materiales e indumentaria personal destinados a proteger a cada trabajador de uno o varios riesgos presentes en el trabajo que puedan amenazar su seguridad y salud. Su propósito es actuar como una barrera final cuando los riesgos no pueden ser eliminados en su origen o controlados por medidas preventivas de carácter colectivo. Esta jerarquía de control es fundamental: primero, eliminar el riesgo; si no es posible, sustituirlo; luego, implementar controles de ingeniería; después, controles administrativos; y finalmente, como última línea de defensa, los EPP.
La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Ley No. 29783) y su reglamento (Decreto Supremo No. 005-2012-TR) en Perú, establecen claramente que el empleador tiene el deber de proporcionar EPP adecuados, considerando el tipo de trabajo y los riesgos específicos. Esto incluye el calzado de seguridad, cascos, lentes, chalecos, entre otros. La entrega de estos equipos debe ser bajo cargo, lo que puede realizarse de forma electrónica para mayor eficiencia. Además, es crucial que los EPP se ajusten a las medidas antropométricas del trabajador, garantizando comodidad y eficacia en su uso. La adecuación de las tallas, por ejemplo en el calzado, es vital para evitar incomodidades que puedan llevar a que el trabajador no los use correctamente, anulando su propósito de protección.
El Protocolo de Fiscalización de SUNAFIL: Un Estándar para la Seguridad
El nuevo protocolo de SUNAFIL, centrado en la fiscalización del sector construcción, es un paso significativo hacia la previsibilidad y la seguridad jurídica en las inspecciones. Al estandarizar los procedimientos, tanto inspectores como empresas saben qué esperar, lo que fomenta un cumplimiento más proactivo de las normativas de SST. Durante las inspecciones en obras de construcción civil, el inspector debe indagar la etapa de la obra, recurriendo a diversas fuentes de información como la ficha RUC, registros municipales o incluso internet.
Un aspecto clave en estas inspecciones es el énfasis en el deber de vigilancia de la empresa principal sobre el cumplimiento de la normativa de SST por parte de sus contratistas y subcontratistas. Esta responsabilidad solidaria busca asegurar que toda la cadena de valor en la construcción mantenga los más altos estándares de seguridad. La omisión de este deber puede acarrear multas significativas para la empresa principal, además de posibles responsabilidades por indemnizaciones en caso de daños a los trabajadores.
La Controversia de los EPP para Inspectores
Un punto de debate en el protocolo se refiere a la provisión de EPP para los propios inspectores de SUNAFIL. El protocolo señala que el inspector debe usar EPP (zapatos, casco, lentes de seguridad, chaleco, entre otros) durante el recorrido de las instalaciones y puede solicitar al sujeto inspeccionado que facilite EPP específicos en áreas de riesgo. Sin embargo, expertos como el laboralista César Puntriano, sugieren que esta disposición debería modificarse. Argumentan que, si bien los inspectores deben estar protegidos, la obligación de proporcionar sus EPP adecuados corresponde a su empleador, la propia SUNAFIL, y no a las empresas inspeccionadas. Debería entenderse, según Puntriano, que las empresas inspeccionadas solo proporcionarían EPP específicos que no estén cubiertos por el equipo estándar que todo inspector de obras de construcción debe llevar (casco, lentes, zapatos de seguridad, chaleco).
La Obligación del Empleador: Proporcionar y Verificar el Uso de EPP
El deber del empleador no se limita a la mera entrega de los EPP. Va mucho más allá e implica una gestión integral. Primero, está la identificación de riesgos para determinar qué EPP son necesarios. Luego, la selección adecuada de los equipos, asegurándose de que cumplan con las normativas técnicas y se ajusten a las medidas antropométricas de cada trabajador. La provisión oportuna y gratuita es un requisito ineludible. Pero quizás uno de los aspectos más importantes y a menudo subestimados es la capacitación sobre el uso correcto, el mantenimiento y la limpieza de los EPP.
Además, el empleador debe verificar el uso efectivo de los EPP. Esto implica supervisión constante, recordatorios y, si es necesario, la aplicación de medidas disciplinarias en caso de incumplimiento por parte del trabajador. Es una responsabilidad compartida: el empleador provee y supervisa, el trabajador usa y cuida. La falta de entrega de EPP adecuados a las tallas requeridas, como el calzado de seguridad, no solo dificulta el trabajo, sino que puede llevar a que los trabajadores no los usen, exponiéndose a riesgos innecesarios. Esto puede derivar en enfermedades profesionales o accidentes, con consecuencias devastadoras no solo para el trabajador, sino también para la reputación y las finanzas de la institución.
Consecuencias de la Omisión: Cuando la Seguridad es un Riesgo
Las consecuencias de no entregar o no verificar el uso de EPP son severas y de múltiples dimensiones. Para la empresa, el incumplimiento de esta obligación constituye una falta grave en materia de seguridad y salud en el trabajo. SUNAFIL puede imponer multas elevadas, que varían según la gravedad de la infracción y el número de trabajadores afectados. Estas sanciones económicas pueden impactar significativamente la viabilidad financiera de una empresa.
Más allá de las multas, la omisión del deber de prevención puede tener repercusiones legales aún más graves. La empresa principal, por ejemplo, puede ser multada y enfrentar responsabilidades por el pago de indemnizaciones por los daños generados a los trabajadores, incluso si la omisión fue de un contratista o subcontratista sobre el que tenía deber de vigilancia. La reputación de la empresa también se ve seriamente afectada, lo que puede dificultar la obtención de nuevos contratos y la retención de talento.
Pero las consecuencias más trágicas recaen sobre los trabajadores. La falta de EPP, o su uso inadecuado, puede resultar en lesiones graves, mutilaciones o incluso la muerte. Esto no solo representa un costo humano incalculable para el trabajador y su familia, sino también un impacto emocional y moral profundo para la organización. Un accidente laboral por falta de protección puede generar un ambiente de desconfianza y miedo, afectando la moral y la productividad de todo el equipo de trabajo.
El Rol de la Empresa Principal en la Cadena de Suministro
La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo es clara en su artículo 68: el empleador en cuyas instalaciones sus trabajadores desarrollen actividades conjuntamente con personal de contratistas, subcontratistas, empresas especiales de servicios y cooperativas, o quien asuma el contrato principal, debe vigilar el cumplimiento de la normativa de SST por parte de estas empresas. Esto es especialmente relevante en el sector construcción, donde la subcontratación es común.
El Tribunal de Fiscalización Laboral (TFL) de SUNAFIL ha enfatizado este punto, señalando que en escenarios con múltiples empresas en un mismo centro de trabajo, el titular o contratista principal debe coordinar con las demás empresas para determinar a quién corresponde cada obligación de SST. En caso de no hacerlo, la empresa principal, en virtud de su deber de garantía, deberá asumir el cumplimiento de dichas obligaciones, incluso aquellas que por disposición legal se atribuyen al empleador directo del trabajador. Esto significa que la empresa principal debe verificar que sus contratistas entreguen los EPP, incluyendo el calzado de seguridad, a su personal y, en general, cumplan con todas las obligaciones de SST. La omisión de esta verificación es una infracción grave que puede ser sancionada con multas.
Preguntas Frecuentes sobre EPP y Calzado de Seguridad
¿Qué son los EPP y por qué son importantes?
Los EPP (Equipos de Protección Personal) son dispositivos, materiales e indumentaria que protegen al trabajador de uno o varios riesgos en el trabajo. Son importantes porque constituyen la última línea de defensa cuando otras medidas de control de riesgos no son suficientes para eliminar o reducir el peligro. Un ejemplo clave es el calzado de seguridad, que protege los pies de impactos, perforaciones, resbalones y otros peligros.
¿Quién es el responsable de proporcionar los EPP, incluido el calzado de seguridad?
La responsabilidad principal recae en el empleador. Es su deber legal y moral proporcionar a sus trabajadores los EPP adecuados para los riesgos de su puesto de trabajo, sin costo alguno para el trabajador. Además, debe asegurarse de que los equipos se ajusten correctamente (por ejemplo, la talla del calzado) y verificar su uso efectivo.
¿Qué tipo de calzado se considera EPP?
Se considera EPP el calzado de seguridad, que está diseñado con características específicas para proteger los pies de riesgos laborales. Esto incluye, pero no se limita a, zapatos con puntera de acero o composite, suelas anti-perforación, propiedades antideslizantes, aislamiento eléctrico, o resistencia a químicos. Las zapatillas o zapatos comunes no se consideran EPP, a menos que cumplan con las normas de seguridad específicas para el entorno laboral.
¿Qué ocurre si un trabajador no usa sus EPP?
Si un trabajador no usa los EPP proporcionados y requeridos, está incumpliendo con sus obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo. Esto puede dar lugar a sanciones disciplinarias por parte del empleador, que pueden ir desde amonestaciones hasta suspensiones o incluso el despido por falta grave. Más importante aún, el trabajador se expone directamente a los riesgos laborales, pudiendo sufrir lesiones graves o fatales.
¿La empresa principal tiene responsabilidad sobre los EPP de sus contratistas?
Sí. La empresa principal tiene un deber de vigilancia sobre el cumplimiento de la normativa de SST por parte de sus contratistas y subcontratistas que operan en sus instalaciones. Esto incluye la verificación de que estas empresas proporcionen y aseguren el uso de EPP adecuados a su personal. La omisión de esta verificación puede acarrear multas y responsabilidades para la empresa principal.
¿Cuáles son las consecuencias de no entregar EPP o no verificar su uso?
Para la empresa, las consecuencias incluyen multas por parte de la autoridad fiscalizadora (como SUNAFIL), responsabilidades por el pago de indemnizaciones en caso de accidentes o enfermedades laborales, y un daño significativo a su reputación. Para los trabajadores, la consecuencia más grave es el aumento del riesgo de sufrir lesiones, mutilaciones o incluso la muerte debido a la exposición a peligros no controlados.
Conclusión
El calzado de seguridad, en su rol como un EPP fundamental, es un componente crítico de la estrategia de prevención de riesgos laborales. Su correcta provisión, selección y uso, junto con una supervisión efectiva por parte del empleador y la observancia de los protocolos de fiscalización como los de SUNAFIL, son esenciales para garantizar entornos de trabajo seguros. La inversión en EPP, y en particular en calzado de seguridad de calidad y adecuado, no es un gasto, sino una inversión estratégica en la protección de vidas, la sostenibilidad de las operaciones y el cumplimiento de la ley. La seguridad en el trabajo es un derecho y una responsabilidad compartida, y cada paso, protegido por el calzado adecuado, nos acerca a un futuro laboral más seguro y productivo.
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