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Suela de Trekking: Tu Guía Esencial para la Aventura

14/07/2025

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Emprender una aventura en la naturaleza, ya sea una caminata ligera por senderos marcados o una exigente travesía de varios días en la montaña, requiere de una preparación minuciosa. Como bien señala Pablo Rebolledo, montañista y director de la carrera de Administración en Ecoturismo de la Universidad Andrés Bello, para una buena salida a la intemperie, se necesitan tres elementos fundamentales: una buena mochila, un saco de dormir adecuado y, crucialmente, un buen calzado. La elección de este último es tan vital como el aire que respiramos en la cima, pues de él dependerá no solo nuestra comodidad, sino nuestra seguridad y capacidad para superar los desafíos del terreno.

¿Qué suela se recomienda para el trekking?
“El pie sufre más y están hechos para otros objetivos, desafíos que al comienzo uno no va a realizar”. Pensando en el trekking, Pablo Rebolledo propone elegir una suela semi-rígida, que permita cierta flexibilidad pero que también dé suficiente protección y estabilidad, ya que una suela muy blanda, en suelos duros o escarpados, hará doler los pies.

El primer paso para elegir el calzado de trekking ideal es comprender el tipo de actividad que realizaremos. No es lo mismo un paseo por un parque cercano a la ciudad, que una expedición de varios días con una mochila pesada y condiciones climáticas impredecibles. Cada escenario exige un equipamiento específico, y el calzado no es la excepción. Identificar estas diferencias y prestar atención a los detalles del zapato, investigar reseñas y, sobre todo, probarlos antes de comprarlos, son pasos ineludibles para cualquier aventurero.

Índice de Contenido

Tipos de Calzado de Trekking: La Base de tu Elección

Aunque la vasta naturaleza nos ofrece innumerables formas de explorarla, el calzado de trekking se puede clasificar, a grandes rasgos, en dos categorías principales, cada una diseñada para un nivel de exigencia distinto:

1. Zapatillas de Senderismo: Ligeras y Ágiles

A primera vista, las zapatillas de senderismo pueden parecerse a un calzado deportivo común. Son notablemente livianas, flexibles y, por ende, muy cómodas. Su diseño está pensado para el senderismo ligero, es decir, para rutas con pocas dificultades técnicas, escaso desnivel y senderos bien marcados y estables. Son perfectas para paseos de un día en parques naturales o zonas recreativas cercanas a la ciudad.

Dentro de esta categoría, encontramos las zapatillas de trail running, diseñadas específicamente para correr en terrenos de tierra o piedra, y las zapatillas de aproximación, que, si bien son un poco más firmes y robustas, carecen de caña. Al ser más ligeras, estas zapatillas generan menos calor, lo que las convierte en una opción ideal para usar durante el día y en trayectos cortos, especialmente en climas templados. Sin embargo, su menor protección las hace menos adecuadas para condiciones de frío intenso o alta humedad, donde la exposición a los elementos podría comprometer la seguridad y el confort del pie.

2. Botas de Trekking: Seguridad y Resistencia

A diferencia de las zapatillas, las botas de trekking se distinguen por su caña alta y sus mayores refuerzos estructurales alrededor del pie. Estas características las hacen inherentemente más pesadas y rígidas, pero a cambio, ofrecen un nivel significativamente superior de seguridad y protección. La gama de botas de trekking es muy amplia, abarcando desde modelos diseñados para la alta montaña, capaces de soportar las condiciones más extremas, hasta opciones más ligeras pensadas para el senderismo exigente.

Las diferencias entre los modelos de botas radican en aspectos como la altura de la caña (media o alta), el material de la tela, los niveles de impermeabilidad y, de manera crucial, el tipo de suela. En general, las botas de trekking priorizan la protección y la seguridad por encima de la comodidad extrema o el bajo peso. Son la elección predilecta para excursiones de varios días, para cargar mochilas pesadas y para enfrentar terrenos irregulares o condiciones climáticas adversas, donde la estabilidad y el soporte son primordiales.

Si el presupuesto lo permite, lo ideal sería tener un calzado específico para cada tipo de actividad. No obstante, si solo se puede invertir en un par, Pablo Rebolledo aconseja optar por el calzado adecuado para la actividad más exigente que se planea realizar. Es decir, si se alternan caminatas sencillas con travesías más complicadas, la elección debe inclinarse hacia el calzado que ofrezca mayor protección y soporte. Joaquín Prado, médico y montañista, refuerza esta idea al recomendar las botas de caña media para quienes se inician en el trekking, ya que proporcionan una mayor protección y favorecen el aprendizaje de una pisada segura en terrenos montañosos.

Tabla Comparativa: Zapatillas de Senderismo vs. Botas de Trekking

CaracterísticaZapatillas de SenderismoBotas de Trekking
Uso PrincipalSenderismo ligero, rutas marcadas, paseos de día, trail running, aproximaciónTrekking de media/alta montaña, excursiones de varios días, terrenos técnicos e irregulares
Peso y FlexibilidadLigeras y muy flexiblesMás pesadas y rígidas
Protección de TobilloSin caña o caña bajaCon caña (media o alta) para soporte adicional
Seguridad y EstabilidadMenor, enfocadas en la comodidad y agilidadMayor, privilegiando la protección y el soporte del pie
Condiciones ClimáticasIdeales para clima templado y seco, trayectos cortosMayor protección en frío, humedad y terrenos difíciles
RefuerzosMenos refuerzos, más transpirablesMayores refuerzos en puntera y talón, mayor durabilidad
Resistencia a ImpactosMenorMayor

La Importancia Vital de la Suela en el Trekking

La suela es, sin lugar a dudas, uno de los componentes más críticos de cualquier calzado de trekking. Su diseño y composición determinan el nivel de agarre que tendremos sobre el terreno, un factor esencial no solo para caminar con eficiencia, sino, y de manera primordial, para prevenir accidentes. Además, la suela influye directamente en la amortiguación y la estabilidad, aspectos cruciales cuando se transporta peso o se camina durante varios días.

La regla general es que, cuanto más técnica y difícil sea la actividad, más rígida debería ser la suela. Las suelas más rígidas, aunque puedan resultar inicialmente más incómodas, minimizan el margen de error y ofrecen una protección superior al pie en todo tipo de condiciones, distribuyendo mejor la presión y protegiendo contra objetos punzantes o irregulares del terreno. Sin embargo, para quienes se inician, Joaquín Prado aconseja no optar por un zapato excesivamente rígido, ya que podría resultar como caminar sobre una "tabla", causando molestias innecesarias y estando diseñadas para desafíos que un principiante no enfrentará.

Para el trekking en general, Pablo Rebolledo sugiere elegir una suela semi-rígida. Esta opción ofrece un equilibrio perfecto entre flexibilidad y protección, permitiendo cierto movimiento natural del pie sin sacrificar la estabilidad necesaria. Una suela demasiado blanda, especialmente en suelos duros o escarpados, puede provocar dolor y fatiga en los pies. Además, en zonas como la central de Chile, donde abunda el senderismo, hay muchos cactus secos cuyas espinas pueden penetrar con facilidad una suela blanda, haciendo de la rigidez un aspecto fundamental de seguridad.

El Diseño y Dibujo de la Suela: Clave del Agarre

Más allá de la rigidez, el diseño de la suela es fundamental. El "dibujo" o patrón de los tacos (conocidos coloquialmente como "calugas" o estoperoles) que sobresalen de la suela, es lo que proporciona el agarre. La profundidad y la forma de estas "calugas" determinarán la tracción en diferentes tipos de terreno. Existen diseños específicos para senderismo, otros para trekking de montaña y algunos incluso para alpinismo, cada uno optimizado para su propósito. "Jamás hacer trekking con zapatillas planas", advierte Prado, recordando una experiencia personal negativa.

Pablo Rebolledo enfatiza que la suela "debe tener cierta profundidad" para asegurar un buen agarre. En este sentido, recomienda encarecidamente los zapatos con suelas Vibram. Esta reconocida marca italiana, fundada por un montañista en 1937, se ha especializado exclusivamente en la fabricación de suelas de alto rendimiento. Las suelas Vibram son sinónimo de durabilidad excepcional y un agarre superior en diversas superficies, lo que las convierte en una elección segura para cualquier aventura al aire libre.

Ambos expertos coinciden también en la importancia de que el talón esté particularmente marcado y protegido, con "buenos calugones". Estos elementos son cruciales en los descensos, donde ayudan a minimizar los impactos sobre las articulaciones y a prevenir resbalones, proporcionando una mayor estabilidad y control en terrenos inclinados.

La Caña: Soporte y Propiocepción

En el calzado de trekking, la caña, la parte que se eleva hasta el tobillo, cumple funciones mucho más allá de la estética. De partida, la caña confiere una invaluable estabilidad a los pies, los cuales no están diseñados para soportar cargas pesadas durante largos períodos. Como explica Rebolledo, una caña alta suple esta deficiencia, actuando como un soporte adicional para los tobillos y disminuyendo significativamente la probabilidad de torceduras y lesiones, aunque siempre existe un riesgo.

Pero la protección física no es su única ventaja. La caña también contribuye a una mayor consciencia sobre nuestra pisada, lo que se conoce como propiocepción. Joaquín Prado describe la propiocepción como la capacidad de percibir la posición de nuestro propio cuerpo. Al tener algo rodeando el tobillo, se agudiza este sentido, permitiéndonos reaccionar con mayor rapidez si el tobillo se dobla o realiza un movimiento extraño. Esto es vital en terrenos irregulares, donde cada paso cuenta. La caña, al proporcionar rigidez al tobillo, no solo brinda seguridad cuando se carga una mochila pesada o se camina por terrenos complicados, sino que también fomenta un estado de alerta constante sobre nuestros movimientos, mejorando la técnica de pisada.

Por estas razones, si uno se está iniciando en el trekking y aprendiendo a caminar y pisar en cerros y piedras, es altamente recomendable comenzar con un zapato de caña media o alta. Adicionalmente, la caña ofrece una protección invaluable contra elementos externos propios del sendero, como ramas, ortigas, piedras, barro e incluso el agua. Un tobillo cubierto reduce drásticamente la posibilidad de roces o la entrada de elementos indeseados en el zapato, garantizando una caminata más cómoda y sin interrupciones.

Materiales y Protección Adicional

El material del calzado de trekking es un factor determinante, ya que define la resistencia a la temperatura, el nivel de impermeabilidad y la durabilidad frente al roce. Una tela delgada, por ejemplo, se secará más rápido, permitirá una mayor transpiración del pie y será más liviana, pero ofrecerá menor protección en condiciones de frío extremo, pudiendo incluso provocar heridas graves. Por ello, el mantra del académico UNAB es claro: "Siempre privilegiar seguridad antes que comodidad o estética", especialmente si la actividad implica bajas temperaturas.

Existen zapatos de cuero para trekking, que pueden ser recomendables si no son excesivamente rígidos, especialmente para climas muy fríos o alta montaña, debido a su mayor dureza y aislamiento. Sin embargo, el cuero no siempre ofrece la mejor transpiración y no es la opción más aconsejable para principiantes.

Un punto crucial es la impermeabilidad. Aunque muchos materiales se promocionan como completamente impermeables, capaces de mantener el pie seco incluso sumergido en agua, esto no siempre es lo ideal. Si el zapato no permite la entrada de humedad exterior, tampoco permitirá la salida de la transpiración del pie, lo que puede ablandar la piel y provocar ampollas. "Hay que buscar materiales transpirables", opina Joaquín Prado. Es preferible que la humedad generada por la transpiración pueda salir, agradeciéndose al final del día.

Por esta razón, muchas marcas incorporan membranas transpirables, siendo Gore-tex la tecnología más reconocida. Esta membrana, una capa muy delgada que cubre el zapato, permite que el vapor interior (transpiración) salga, mientras que las partículas de agua externas no pueden entrar. Aunque estas membranas tienen una vida útil, ofrecen un equilibrio óptimo entre protección contra la humedad exterior y evacuación de la humedad interna.

Muchos zapatos de trekking también cuentan con refuerzos adicionales, especialmente en el talón y la puntera, que son las zonas más expuestas a roces y golpes. Estos refuerzos aumentan el peso y la rigidez, pero a cambio, proporcionan una mayor seguridad y durabilidad. Si bien no son estrictamente necesarios para actividades muy livianas, "entre más lejos y solos nos vayamos, más protección necesitaremos", afirma Rebolledo. Es importante destacar que estos refuerzos no deben confundirse con las puntas de fierro de los zapatos de seguridad industrial; estas últimas no son adecuadas para el trekking, ya que transmiten mucha temperatura y pueden causar lesiones por presión durante ascensos y descensos.

Los Calcetines: El Complemento Indispensable

Los calcetines son una parte tan fundamental del calzado de trekking como el zapato mismo. Elegir los adecuados es crucial para prevenir ampollas, rozaduras y mantener los pies en óptimas condiciones. Los calcetines no deben ser de algodón puro, ya que este material retiene mucho el sudor y tarda en secarse, lo que puede ablandar la piel y favorecer la aparición de ampollas. Tampoco se recomiendan los calcetines cien por ciento sintéticos para todas las condiciones, pues podrían no proteger adecuadamente del frío.

La opción ideal, según los montañistas, son los calcetines de lana merino o aquellos que contengan un buen porcentaje de esta fibra. La lana merino es un material antibacteriano, con excelentes propiedades de aislamiento térmico y una textura suave que previene roces. Además, es importante que los calcetines posean un buen grado de elasticidad para mejorar la circulación de retorno en el pie y que sus costuras sean ocultas o tubulares, para evitar cualquier tipo de incomodidad o fricción. Para travesías de varios días, siempre se aconseja llevar calcetines de cambio; dormir con unos secos y comenzar cada mañana con un par limpio es una práctica que puede marcar la diferencia. Además, llevar una tela adhesiva como la Micropore de 3M es esencial para tratar heridas, roces o ampollas, ya que los parches curita tradicionales no suelen ser efectivos en el entorno del cerro.

La Prueba Crucial Antes de Comprar

Como se mencionó al principio, el primer par de calzado de trekking es una inversión que no se debe realizar sin una prueba exhaustiva. Aunque con el tiempo y la experiencia se pueda arriesgar más al conocer marcas y tallas, para debutar es imperativo asegurarse de que el calzado se ajuste perfectamente.

Joaquín Prado comparte un método infalible: "Lo que yo siempre hago al comprar uno es sacarle la plantilla y pararme sobre ella". Se debe colocar el pie lo más atrás posible, alineando el talón con el límite de la plantilla, y luego verificar que en la punta, haya una diferencia del ancho de un dedo índice de la mano. No se recomienda que el espacio sea menor a eso. La razón es que los pies se hinchan a lo largo del día, especialmente bajo el esfuerzo y el peso en condiciones complejas. Si el zapato queda apretado, se producirán roces y, consecuentemente, heridas dolorosas. Es importante recordar que el calzado tiende a ceder a los lados, pero no en la parte delantera.

Una vez elegido y adquirido, es de suma importancia no estrenarlo el día de la excursión. "Idealmente, adquirirlos una semana antes y usarlos en casa o en caminatas por la ciudad para ablandarlos", aconseja Rebolledo. Este proceso de "doma" permite que el calzado se adapte a la forma del pie, reduciendo el riesgo de ampollas y molestias durante la aventura real.

Cuidado y Mantenimiento de tu Calzado de Trekking

El cuidado adecuado del calzado de trekking prolongará significativamente su vida útil y mantendrá sus propiedades de protección. Al regresar a casa, es fundamental limpiarlos bien, evitando que queden restos de tierra o minerales, ya que estos pueden desgastar la fibra del material. Siempre se deben guardar secos para prevenir la aparición de hongos, pero nunca directamente al sol, ya que la exposición directa puede secar y partir los cueros, y despegar las gomas. Una buena práctica es aplicar un poco de espray desinfectante y talco para asegurar que el interior permanezca seco. Si el calzado viene con sobres de gel secante, no hay que desecharlos; guardarlos dentro del zapato ayudará a mantener la humedad a raya.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Calzado de Trekking

¿Cuál es la diferencia principal entre zapatillas de senderismo y botas de trekking?

La principal diferencia radica en su uso y diseño. Las zapatillas de senderismo son ligeras, flexibles y sin caña (o muy baja), ideales para rutas sencillas y paseos de día. Las botas de trekking son más pesadas, rígidas y con caña (media o alta), diseñadas para ofrecer mayor protección, estabilidad y seguridad en terrenos difíciles, excursiones de varios días y condiciones climáticas adversas.

¿Por qué es tan importante la suela en el calzado de trekking?

La suela es vital porque determina el agarre, la amortiguación y la estabilidad del calzado. Un buen diseño de suela con "calugas" (tacos) profundas y una rigidez adecuada (semi-rígida para la mayoría de trekkings) es fundamental para prevenir resbalones, absorber impactos y proteger el pie en terrenos irregulares, rocosos o con obstáculos como espinas.

¿Qué es la caña y por qué la necesito en mis botas de trekking?

La caña es la parte del calzado que se eleva hasta el tobillo. En el trekking, proporciona estabilidad y soporte adicional, lo cual es crucial cuando se camina con peso o en terrenos irregulares, disminuyendo el riesgo de torceduras. Además, mejora la propiocepción (la conciencia de la posición de tu cuerpo) y protege el tobillo de elementos externos como ramas, piedras o barro.

¿Debo comprar zapatos completamente impermeables para trekking?

No necesariamente. Aunque la impermeabilidad protege de la humedad externa, si el zapato no es transpirable, retendrá la transpiración del pie, lo que puede causar ampollas. Es preferible buscar calzado con membranas transpirables (como Gore-tex) que permitan la salida del vapor de agua interior mientras impiden la entrada de agua externa, manteniendo el pie seco y cómodo.

¿Qué tipo de calcetines son mejores para el trekking?

Los mejores calcetines son los de lana merino o con un alto porcentaje de esta fibra. La lana merino es antibacteriana, ofrece buen aislamiento y gestiona la humedad de forma eficiente. Se deben evitar los calcetines 100% algodón, ya que retienen el sudor y tardan en secarse, lo que favorece la aparición de ampollas. Es importante que tengan buena elasticidad y costuras ocultas para evitar roces.

¿Cómo sé si un zapato de trekking me queda bien?

Una técnica recomendada es retirar la plantilla, pararse sobre ella y asegurarse de que haya un espacio equivalente al ancho de tu dedo índice entre la punta de tu dedo más largo y el borde de la plantilla. Esto permite el hinchazón natural del pie durante la actividad y evita roces. Siempre pruébatelos con los calcetines que usarías para trekking.

¿Es necesario "domar" los zapatos nuevos antes de usarlos en una excursión?

Sí, es muy recomendable. Usar el calzado nuevo en casa o en caminatas cortas por la ciudad durante una semana antes de una excursión importante permite que se amolden a la forma de tus pies, ablandándose y reduciendo significativamente el riesgo de ampollas o incomodidades durante la travesía real.

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