10/03/2026
La industria del calzado es un motor económico significativo en muchos países, generando miles de empleos y contribuyendo al desarrollo tecnológico y manufacturero. Sin embargo, su vulnerabilidad ante la competencia desleal de productos importados a precios irrisorios representa un desafío constante. Es en este contexto que las políticas arancelarias juegan un papel crucial, actuando como un escudo protector para la producción local. Recientemente, la decisión de extender el arancel del 35% a la importación de calzado ha resonado fuertemente en el sector, marcando un compromiso claro con la industrialización y el fomento del empleo.

Esta medida no es simplemente una barrera comercial; es una estrategia deliberada para nivelar el campo de juego, permitiendo que los fabricantes nacionales compitan en condiciones más equitativas. Al entender la importancia de esta extensión arancelaria y las complejidades de la importación de calzado, podemos apreciar mejor el impacto en la economía y en el día a día de millones de personas.
El Escudo Protector: La Extensión del Arancel del 35%
El Gobierno Nacional ha tomado una decisión trascendental al extender por tres años más, hasta el 31 de diciembre de 2025, el arancel del 35% a la importación de calzado. Esta medida, formalizada a través del Decreto 2632 del 30 de diciembre de 2022, que extiende las disposiciones del Decreto 2279 de 2019, tiene un objetivo claro y ambicioso: "impulsar el proceso de industrialización del sector calzado y así promover la productividad y la creación de puestos de trabajo".
Pero, ¿qué significa esto en la práctica? Significa que cada par de zapatos importado, cuyo valor FOB (Free On Board) sea inferior o igual a los umbrales establecidos –que oscilan entre 6 y 10 dólares, dependiendo del tipo de calzado o de la subpartida arancelaria correspondiente–, deberá pagar un arancel del 35% sobre su valor. Esta tarifa busca desincentivar la entrada de productos de bajo costo que podrían desplazar la producción local y afectar negativamente a la mano de obra nacional.
La medida no se limita al calzado terminado. En el caso de las importaciones de la capellada, la parte superior visible del calzado, también se aplicará el arancel establecido cuando el precio FOB declarado sea inferior o igual a 5 dólares por kilo bruto. Esto es vital para proteger toda la cadena de valor de la industria, desde la confección de componentes hasta el producto final. Además, es importante destacar que las mercancías que provengan de Zonas de Régimen Aduanero Especial, Zonas Francas o Centros de Distribución Logística Internacional también estarán sujetas a este arancel en el momento en que sean introducidas al resto del territorio aduanero nacional, asegurando que la protección se extienda a todos los puntos de entrada.
Es relevante mencionar una excepción importante: el calzado que ingrese al territorio nacional procedente de países con los que se tienen acuerdos comerciales vigentes estará exento de esta medida. Esto subraya la complejidad de las políticas comerciales, que deben equilibrar la protección de la industria nacional con los compromisos internacionales adquiridos.
Más Allá de la Barrera: El Arancel como Herramienta Estratégica
La importancia de extender este arancel trasciende la simple recaudación de impuestos. Se trata de una herramienta estratégica fundamental para la competitividad y la supervivencia de la industria del calzado local. Sin este tipo de barreras, los mercados nacionales podrían inundarse con productos extranjeros a precios extremadamente bajos, a menudo resultantes de prácticas de "dumping" o de subsidios gubernamentales en los países de origen. El "dumping" ocurre cuando un producto se exporta a un precio inferior a su costo de producción en el país de origen, lo que genera una competencia desleal devastadora para las empresas que operan bajo condiciones de mercado normales.
Al proteger la industria, se salvaguardan no solo los empleos directos en las fábricas de calzado, sino también los indirectos, que incluyen a proveedores de materias primas (cuero, suelas, pegamentos, etc.), diseñadores, minoristas y toda una cadena de valor que depende de la vitalidad del sector. La productividad nacional se ve impulsada al asegurar que las empresas locales puedan invertir en tecnología, mejorar sus procesos y ofrecer productos de mayor calidad, sin la presión constante de una competencia de precios insostenible.
En esencia, el arancel del 35% se convierte en un pilar para la estabilidad económica y social de las regiones que dependen fuertemente de la manufactura de calzado. Permite a las empresas planificar a largo plazo, innovar y contribuir al crecimiento sostenido del país.
Mientras el arancel protege a la industria nacional, el lado de la importación de calzado presenta sus propios desafíos y complejidades. Aquellos que buscan introducir calzado al mercado deben navegar un laberinto de regulaciones y requisitos para mitigar los riesgos y asegurar la legalidad y rentabilidad de sus operaciones.
Uno de los requisitos fundamentales en muchos países, como México, es contar con un doble "licencia" de importación: el padrón general de importadores y un padrón específico para el calzado. Esta duplicidad no es arbitraria; responde a la misma lógica de protección de la industria nacional. Al ser un país productor de calzado, se busca controlar y monitorear de cerca la entrada de mercancías que podrían ser objeto de dumping o que provienen de mercados con subsidios, lo que distorsiona la competencia.
La clave para mitigar riesgos radica en la clasificación arancelaria correcta del calzado. Este proceso es fundamental y debe ser realizado por un experto clasificador arancelario. No se trata solo de identificar un código; implica un análisis detallado de las características del producto: su uso (deportivo o no deportivo), a quién va dirigido (hombre, mujer, joven), los materiales que lo componen (porcentajes de suela y corte), y hasta el tipo de construcción (por ejemplo, "Welt"). Una clasificación errónea puede acarrear multas, retrasos en aduana e incluso la retención de la mercancía, generando pérdidas económicas significativas.

Para ello, es imprescindible contar con información precisa sobre los insumos y sus porcentajes en las dos partes básicas del calzado: la suela y el corte. Estos datos son la base para determinar la partida arancelaria correcta. Posteriormente, para seleccionar la subpartida, se debe diferenciar claramente si el calzado es deportivo o no, un punto que a menudo genera confusión dada la amplia variedad de modelos en el mercado. Finalmente, las Notas Aclaratorias y las notas explicativas de aplicación nacional son vitales para interpretar y aplicar de manera puntual el alcance de los textos arancelarios, asegurando que cada detalle sea considerado.
Claves para una Importación Exitosa y Segura
La mitigación de riesgos en la importación de calzado va más allá de la clasificación arancelaria. Requiere una estrategia integral que abarque la planeación, la logística y la ejecución aduanal. Contar con aliados estratégicos, como agencias aduanales y comercializadoras especializadas, es crucial. Estas entidades no solo ofrecen el servicio de clasificación arancelaria, sino que también pueden generar estrategias "Door to Door", brindando visibilidad y rastreo de la mercancía desde su punto de origen internacional hasta la puerta del importador.
Un buen socio logístico y aduanero cuidará la inversión del cliente, trabajando de la mano para asegurar que la cadena de suministro sea fluida y eficiente. Esto incluye la asesoría correcta para evitar compras impulsivas sin una planeación adecuada, anticipando los requisitos no arancelarios que deben cumplirse para la protección del consumidor al momento de la venta, como normativas de etiquetado, calidad o seguridad.
La inversión en asesoría experta y en una logística bien planificada es una garantía contra los imprevistos y una inversión en la rentabilidad a largo plazo de las operaciones de importación de calzado. Es la diferencia entre un proceso aduanero sin contratiempos y uno lleno de costosos errores.
Ejemplo de Umbrales Arancelarios (Colombia)
| Tipo de Calzado / Subpartida | Valor FOB Inferior o Igual a | Arancel Aplicado |
|---|---|---|
| Calzado General | $6 - $10 USD (según subpartida) | 35% |
| Capellada (por kilo bruto) | $5 USD | Arancel Establecido |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es un arancel y para qué sirve?
Un arancel es un impuesto o tarifa que se aplica a los bienes importados o exportados. Su principal función es proteger la industria nacional de la competencia extranjera, generar ingresos para el gobierno y, en algunos casos, regular el comercio internacional.
¿Por qué se extiende el arancel del 35% al calzado?
La extensión del arancel busca proteger la industria del calzado nacional de la competencia desleal, especialmente de productos con precios muy bajos que pueden ser resultado de "dumping" o subsidios. El objetivo es impulsar la industrialización, la productividad y la creación de puestos de trabajo en el sector.
¿Qué es el "dumping" en el comercio internacional?
El "dumping" es una práctica comercial desleal en la que una empresa vende sus productos en un mercado extranjero a un precio inferior al costo de producción en su propio país o por debajo de su precio de venta en el mercado doméstico. Esto puede dañar gravemente a las industrias locales del país importador.
¿Cómo afecta esto a los consumidores?
La extensión del arancel puede, en teoría, resultar en precios ligeramente más altos para el calzado importado que cae bajo los umbrales de valor. Sin embargo, también fomenta la producción local, lo que puede llevar a una mayor calidad, variedad y disponibilidad de productos nacionales, además de proteger empleos y la economía local.
¿Qué debo considerar al importar calzado?
Es crucial contar con los padrones de importación necesarios, realizar una correcta clasificación arancelaria del producto, entender y cumplir con las restricciones no arancelarias (normativas de calidad, etiquetado, seguridad) y asociarse con expertos en logística y aduanas para asegurar un proceso eficiente y sin problemas.
¿Qué es la clasificación arancelaria?
La clasificación arancelaria es el proceso de asignar un código numérico específico (fracción arancelaria) a una mercancía, según su naturaleza, composición, uso y características. Es fundamental para determinar los aranceles, impuestos y regulaciones que le aplican al producto al momento de su importación o exportación.
Conclusión
La extensión del arancel del 35% a la importación de calzado es una medida estratégica que subraya la importancia de proteger y fortalecer la industria nacional. Es un claro mensaje de apoyo a los fabricantes locales, buscando impulsar la productividad y la generación de empleos dignos. Para los importadores, esta política enfatiza la necesidad de una comprensión profunda de las regulaciones aduaneras y la importancia de una planeación minuciosa. Navegar el complejo mundo del comercio internacional de calzado requiere no solo conocimiento, sino también la colaboración con expertos que puedan asegurar que cada paso, desde la clasificación arancelaria hasta la logística de entrega, se realice con precisión y eficiencia. Al final, el objetivo es el mismo: un mercado de calzado robusto, justo y beneficioso para todos los involucrados.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Arancel al Calzado: Impulso a la Industria Nacional puedes visitar la categoría Calzado.
