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Perú: Dos Fases Cruciales de su Independencia

29/04/2026

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La independencia del Perú, un hito trascendental en la historia de Sudamérica, no fue un evento aislado ni fortuito, sino el resultado de un largo y complejo proceso que se gestó a lo largo de décadas. Lejos de ser un camino lineal, estuvo marcado por diversas fases, levantamientos internos y la crucial intervención de fuerzas externas. Para comprender a cabalidad este periodo transformador, es esencial distinguir dos grandes etapas que definieron la lucha por la emancipación y sus posteriores consecuencias.

¿Por qué el socialismo no se gestaría en el seno del capitalismo?
Sin embargo, de acuerdo con esa teoría, el socialismo no se gestaría en el seno del capitalismo, pero su necesidad resultaba del desarrollo de las contradicciones en ese sistema, especialmente la existente entre el carácter cada vez más social de la producción y el carácter cada vez más privado de la propiedad.

La primera fase abarca los antecedentes y los primeros levantamientos que, si bien no siempre tuvieron la independencia como objetivo explícito, sentaron las bases para el descontento y la acción revolucionaria. La segunda fase, y la más decisiva, corresponde a la llegada de las grandes corrientes libertadoras, que finalmente consolidarían la independencia del territorio.

Índice de Contenido

Primera Fase: Antecedentes y Primeros Levantamientos (Hasta 1820)

Los orígenes del afán revolucionario en el Perú se remontan a la misma creación del Virreinato, con intentos tempranos de independencia incluso por parte de algunos conquistadores españoles que buscaban liberarse del control virreinal en nombre del rey de España. Sin embargo, fue durante el siglo XVIII cuando el malestar social y las tensiones políticas comenzaron a manifestarse de manera más contundente.

Las Grandes Rebeliones Indígenas y Criollas

A lo largo del periodo colonial, varios movimientos derivaron en auténticas rebeliones. La más importante y sangrienta fue la de Túpac Amaru II, que estalló en respuesta a las Reformas Borbónicas. Aunque su finalidad exacta (independencia o revolución social) es aún debatida, este levantamiento fue pionero al usar el término “insurgentes” en documentos virreinales y proclamar la abolición de la esclavitud en el Perú. Su violenta represión por parte de las autoridades virreinales, sin embargo, dejó una profunda huella.

El siglo XIX traería nuevos levantamientos, muchos de ellos fomentados por conspiraciones vinculadas con la Junta de Buenos Aires, cuyo objetivo era facilitar las campañas militares rioplatenses en el Alto Perú. Estas insurrecciones, aunque a menudo más anti-limeñas que directamente contra la unidad imperial, fueron cruciales para debilitar el control realista:

  • Insurrección de Tacna (1811): Liderada por Francisco Antonio de Zela, asaltó cuarteles militares realistas. Sin embargo, la noticia de la derrota rioplatense en Huaqui desarticuló rápidamente el movimiento, y Zela fue capturado y condenado a cadena perpetua.
  • Rebelión de Huánuco (1812): Dirigida contra el régimen colonial, culminó en la Batalla de Ambo. Aunque los rebeldes fueron derrotados y sus líderes ejecutados, demostró la persistencia del descontento.
  • Rebelión de Tacna (1813): Enrique Paillardell, emisario de Belgrano, lideró una nueva revuelta en Tacna, con apoyo en Tarapacá. Tomaron cuarteles, pero la derrota de Belgrano en el Alto Perú provocó su dispersión.
  • Gran Rebelión del Cusco (1814): Este levantamiento se distinguió por su declarado liberalismo y su proyección regional. Bajo el liderazgo de los hermanos Angulo y el brigadier realista Mateo Pumacahua, quien se unió a la causa patriota, la rebelión se dividió en tres secciones:
    • La primera, al Alto Perú, tomó La Paz, pero fue derrotada por el general Juan Ramírez Orozco.
    • La segunda, a Huamanga y Huancayo, sufrió derrotas en Huanta y Matará, pese a la heroica participación de mujeres campesinas como Ventura Ccalamaqui. Las traiciones internas y la represión realista llevaron a la ejecución de sus líderes.
    • La tercera, al mando de Pumacahua, tomó Arequipa tras la Batalla de la Apacheta. Sin embargo, la reacción realista de Ramírez Orozco culminó en la decisiva Batalla de Umachiri (1815), donde los patriotas fueron aplastados y figuras como el poeta Mariano Melgar fueron fusiladas. Pumacahua mismo fue decapitado.
  • Rebelión de Aymaraes (1818): Una revuelta indígena que, bajo liderazgo mestizo, proclamó la independencia, pero fue derrotada, aunque sus guerrillas persistieron hasta la llegada de San Martín.

A pesar de estos múltiples esfuerzos, la insurgencia en el Perú no logró alcanzar la independencia por sí sola, en gran parte debido a la conversión del Virreinato del Perú, bajo José Fernando de Abascal, en la base de la contrarrevolución realista en América del Sur. La mayoría de estas rebeliones, aunque sangrientas, fueron finalmente sofocadas, demostrando la fortaleza del bastión realista peruano.

Las Campañas Navales Precursoras

Mientras tanto, en el Pacífico, se desarrollaban acciones navales que buscaban debilitar el poderío español y preparar el terreno para una expedición libertadora. Guillermo Brown, marino irlandés al servicio del Río de la Plata, organizó una expedición corsaria en 1815 que asoló las costas chilenas e incursionó en puertos peruanos como el Callao y Guayaquil. Más tarde, el escocés Thomas Cochrane, al mando de la marina chilena desde 1818, realizó incursiones estratégicas en las costas peruanas. Su objetivo era obtener información, difundir propaganda patriota, enfrentar a la flota española y bloquear puertos, como el del Callao. Sus tácticas innovadoras y la captura de la fragata “Esmeralda” asestaron un duro golpe a la escuadra española y generaron temor entre los realistas. Estas acciones navales, aunque no decisivas por sí mismas, fueron vitales para aislar al Virreinato y facilitar futuras operaciones terrestres.

Segunda Fase: Las Corrientes Libertadoras y la Consolidación (1820-1826)

La segunda fase de la independencia peruana, y la más crucial para su consolidación, se inició en 1820 con la llegada de las corrientes libertadoras, ahora con una clara identidad de Patria y Soberanía. Esta etapa fue impulsada por dos figuras continentales: José de San Martín desde el sur y Simón Bolívar desde el norte.

La Corriente Libertadora del Sur y el Protectorado (1820-1823)

La situación política en España, con el levantamiento de Rafael del Riego en 1820 que desintegró la “Grande Expedición” destinada a América, abrió una ventana de oportunidad crucial. Sin esos refuerzos, la resistencia realista se desmoronó en otras regiones, permitiendo la convergencia de las fuerzas libertadoras hacia el Perú, el último gran bastión monárquico.

La Expedición Libertadora del Perú: Liderada por el general argentino José de San Martín, la expedición partió de Valparaíso el 21 de agosto de 1820, compuesta por fuerzas chilenas y rioplatenses. El 7 de septiembre, el Ejército Libertador desembarcó en Paracas, ocupando Pisco al día siguiente. San Martín emitió estrictas órdenes para evitar abusos contra la población, demostrando un compromiso con los principios de la libertad y el respeto.

  • Las Conferencias de Miraflores: Al desembarco de San Martín, el virrey Joaquín de la Pezuela, bajo órdenes de Fernando VII, se preparaba para jurar la Constitución liberal de 1812. Pezuela propuso negociaciones, que San Martín aceptó. Las conferencias se iniciaron el 25 de septiembre de 1820. Aunque se firmó un armisticio, no se llegó a un acuerdo, ya que los españoles exigían el reconocimiento de la autoridad del rey bajo la Constitución, mientras San Martín demandaba la independencia incondicional de América. Curiosamente, San Martín propuso en privado la instauración de una Monarquía Constitucional en el Perú con un príncipe español, una idea que el virrey eludió responder.
  • Primera Campaña de Arenales a la Sierra del Perú: Tras el fracaso de Miraflores, San Martín envió al general Juan Antonio Álvarez de Arenales a la sierra central. Esta campaña fue exitosa, logrando la independencia de Ica (21 de octubre de 1820), Tarma (29 de noviembre) y una victoria decisiva en la Batalla de Cerro de Pasco (6 de diciembre), donde derrotó al general realista Diego O’Reilly.
  • Independencia del Norte Peruano: Mientras tanto, en la costa, el almirante Cochrane capturó la fragata “Esmeralda” en el Callao (5 de noviembre de 1820), un golpe demoledor. San Martín estableció su cuartel general en Huaura y, el 27 de noviembre de 1820, proclamó por primera vez la independencia del Perú desde el Balcón de Huaura. Esta declaración fue seguida por la proclamación de independencia en Lambayeque (27 de diciembre), Trujillo (29 de diciembre), Piura (6 de enero de 1821), Cajamarca, Chachapoyas, Jaén y Maynas.
  • El Motín de Aznapuquio: Las tensiones entre el virrey Pezuela y sus oficiales, azuzadas por los patriotas, culminaron el 29 de enero de 1821 con la sublevación de Aznapuquio. Los oficiales realistas forzaron la renuncia de Pezuela, y José de la Serna fue nombrado nuevo virrey, lo que debilitó la unidad realista.
  • Campaña de Miller a los Puertos Intermedios: En marzo de 1821, el comandante Guillermo Miller lideró una expedición al sur del Perú, desembarcando en Paracas y ocupando Tacna y Arica. Formó un contingente peruano con una bandera azul y un sol, considerada el primer emblema del Perú. Miller obtuvo victorias en Mirave y La Calera, pero tras un armisticio en Punchauca, las fuerzas realistas de La Hera recuperaron las plazas.
  • Las Conferencias de Punchauca: En abril de 1821, La Serna invitó a San Martín a nuevas negociaciones en la hacienda Punchauca. La entrevista personal entre San Martín y La Serna (2 de junio) fue un momento clave. San Martín propuso una regencia y la unificación de ejércitos bajo la independencia, con un príncipe español como rey del Perú. La Serna lo consideró, pero la oposición de sus oficiales más importantes, Canterac y Valdés, frustró el acuerdo.
  • Ocupación de Lima y Proclamación de la Independencia: Ante el asedio de las montoneras y la escasez de alimentos, el virrey La Serna decidió abandonar Lima el 6 de julio de 1821, dejando una guarnición en el Real Felipe del Callao. San Martín, invitado por notables limeños, entró a la capital el 12 de julio. El 15 de julio se firmó el Acta de Independencia. Finalmente, el sábado 28 de julio de 1821, en una solemne ceremonia en la Plaza Mayor de Lima, José de San Martín proclamó la independencia del Perú con la célebre frase: “DESDE ESTE MOMENTO EL PERÚ ES LIBRE E INDEPENDIENTE POR LA VOLUNTAD GENERAL DE LOS PUEBLOS Y POR LA JUSTICIA DE SU CAUSA QUE DIOS DEFIENDE. ¡VIVA LA PATRIA!, ¡VIVA LA LIBERTAD!, ¡VIVA LA INDEPENDENCIA!”.
  • El Protectorado del Perú: San Martín asumió el mando político-militar como Protector del Perú. Su gobierno, que duró poco más de un año, sentó las bases del nuevo estado peruano:
    • Creación de los símbolos patrios (bandera, himno nacional).
    • Establecimiento de la moneda nacional.
    • Organización de la Marina de Guerra y el ejército.
    • Fundación de la Escuela Normal y primeras escuelas públicas.
    • Creación de la Biblioteca Nacional.

    Aunque sentó las bases, el Protectorado fue una dictadura provisional. La actitud de la clase alta fue ambivalente, y hubo recelos de la nobleza indígena, al no ver un gobierno liderado por ellos.

  • Primer Sitio del Callao y Campaña de Canterac: Tras la proclamación, San Martín sitió el Real Felipe. El mariscal José de La Mar capituló y se unió a los patriotas. Sin embargo, el virrey La Serna, desde la sierra, envió a Canterac a auxiliar la fortaleza. San Martín, controversia mediante, no atacó a Canterac, permitiéndole llegar al Callao y reavituallar a los realistas antes de regresar a la sierra. Esta decisión causó una ruptura con Cochrane y generó una conjura de oficiales contra San Martín.
  • Desastre de La Macacona (Batalla de Ica): A pesar de la toma del Callao, los realistas seguían siendo fuertes en el interior. El 7 de abril de 1822, un ejército independiente fue sorprendido y destruido en la Batalla de Ica. En este contexto, la heroína María Parado de Bellido fue fusilada por los realistas por su labor de espionaje.
  • Campaña Auxiliadora de Quito: El contingente peruano al mando de Andrés de Santa Cruz se unió a las tropas colombianas de Sucre, derrotando a los realistas en la Batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822), sellando la independencia de Quito y marcando la primera confluencia de las corrientes libertadoras.
  • La Entrevista de Guayaquil: San Martín, consciente de que no podía culminar la guerra solo, se entrevistó con Simón Bolívar en Guayaquil (26-27 de julio de 1822). Discutieron el destino de Guayaquil (anexada por Bolívar a la Gran Colombia), la ayuda militar al Perú (insuficiente según San Martín) y la forma de gobierno (Bolívar republicano, San Martín monarquista). La falta de acuerdo y la negativa de Bolívar a ponerse bajo sus órdenes, sumado a la negativa de enviar más tropas, llevó a San Martín a regresar desilusionado y convencido de su inminente retiro.

Tras la entrevista, San Martín convocó al Primer Congreso Constituyente del Perú, que se instaló el 20 de septiembre de 1822. Ese mismo día, San Martín renunció a sus poderes, aceptando solo el título honorífico de Fundador de la Libertad del Perú. Se embarcó rumbo a Chile, dejando el destino del naciente estado peruano en manos de sus congresistas.

La Corriente Libertadora del Norte y la Consolidación Final (1823-1826)

Con la partida de San Martín, el Perú entró en un periodo de inestabilidad y pugnas internas, mientras los realistas, aún fuertes en la sierra, amenazaban la capital.

  • Gobierno de la Suprema Junta Gubernativa: El Congreso nombró una Junta de tres miembros para ejercer el poder ejecutivo. Su misión principal era derrotar a los realistas. Las relaciones con la Gran Colombia se tensaron por la anexión de Guayaquil y las condiciones para el envío de tropas.
  • Primera Campaña de los Puertos Intermedios (Alvarado): La Junta organizó una expedición al sur, liderada por Rudecindo Alvarado. Este plan, mal ejecutado y sin el apoyo prometido de otras fuerzas, terminó en un desastre militar con las derrotas en Torata y Moquegua (enero de 1823), desacreditando enormemente a la Junta y al Congreso.
  • El Motín de Balconcillo: Ante el desastre militar y el temor a una ofensiva realista, los oficiales patriotas, liderados por Andrés de Santa Cruz, exigieron al Congreso la disolución de la Junta y el nombramiento de un solo jefe supremo. Esto culminó en el primer golpe de Estado republicano, conocido como el Motín de Balconcillo (27 de febrero de 1823), que llevó a José de la Riva Agüero a la presidencia.
  • Gobierno de Riva Agüero: Riva Agüero intentó reorganizar el país, formando tropas y buscando finalizar la guerra. Sin embargo, su autoridad fue efímera.
  • Segunda Campaña de los Puertos Intermedios (Santa Cruz): Riva Agüero envió una segunda expedición al sur, esta vez comandada por Andrés de Santa Cruz. Aunque los patriotas obtuvieron victorias iniciales, la Batalla de Zepita (25 de agosto de 1823) no fue decisiva, y Santa Cruz se retiró a la costa, resultando la campaña un nuevo fracaso.
  • El Sacrificio de José Olaya: Durante la ocupación realista de Lima en 1823, el humilde pescador José Olaya se convirtió en un héroe al servir como mensajero entre los patriotas de Lima y el Callao. Descubierto y torturado, Olaya no delató a sus compañeros y fue fusilado el 29 de junio de 1823, pronunciando su célebre frase: “Si mil vidas tuviera gustoso las perdería, antes de traicionar a mi patria y revelar a los patriotas”.
  • Pugna entre Riva Agüero y el Congreso: La anarquía cundió cuando el Congreso, refugiado en el Callao, destituyó a Riva Agüero y nombró a Antonio José de Sucre como Jefe Supremo Militar, pidiendo la intervención de Bolívar. Riva Agüero no acató la orden, se trasladó a Trujillo y disolvió el Congreso, creando un Senado. Esto generó dos gobiernos paralelos en el Perú.
  • La Intervención de Bolívar y la Dictadura: El Congreso peruano, en su desesperación, invitó a Simón Bolívar a trasladarse al Perú para consolidar la independencia. Bolívar llegó al Callao el 1 de septiembre de 1823 y el 10 de septiembre el Congreso le otorgó la suprema autoridad militar. Bolívar se enfrentó a Riva Agüero, quien intentaba negociar con los realistas. Riva Agüero fue finalmente traicionado por sus propios oficiales y desterrado.
  • La Sublevación del Callao: El 5 de febrero de 1824, la guarnición de la Fortaleza del Real Felipe se amotinó, pasándose al bando realista. Este motín significó la pérdida de gran parte de las fuerzas de San Martín. Ante esta grave situación, el Congreso otorgó a Bolívar plenos poderes dictatoriales, anulando la autoridad de Torre Tagle. Bolívar abandonó Lima, que fue ocupada por los realistas, e implementó una política de “tierra quemada” en los territorios peruanos para evitar que los realistas se abastecieran.
  • Las Campañas Finales: A pesar de los desafíos y la devastación, Bolívar, junto a su lugarteniente Sucre, reorganizó las fuerzas patriotas. Las decisivas victorias en la Batalla de Junín (6 de agosto de 1824) y la Batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824), esta última liderada por Sucre, sellaron la derrota definitiva de las fuerzas virreinales y la consolidación de la independencia del Perú y, con ella, la de toda Sudamérica. Aunque aún quedaban focos de resistencia, como la fortaleza del Real Felipe, que capitularía en 1826, el poder español había sido quebrado.

Tabla Comparativa: Las Dos Fases de la Independencia Peruana

CaracterísticaPrimera Fase (Hasta 1820)Segunda Fase (1820-1826)
Objetivo PrincipalRebeliones contra el abuso colonial, búsqueda de autonomía bajo la monarquía o reformas sociales.Consolidación de la independencia política y territorial del Perú.
Liderazgo PredominanteLíderes indígenas (Túpac Amaru II, Pumacahua), criollos locales (Zela, Crespo y Castillo, hermanos Angulo).Líderes de las corrientes libertadoras continentales (José de San Martín, Simón Bolívar) y líderes peruanos post-Protectorado (Riva Agüero, Sucre).
Naturaleza de los MovimientosLevantamientos internos, dispersos, a menudo con lealtad al rey ausente y apelando a la Constitución de Cádiz.Campañas militares organizadas, con apoyo externo y una clara agenda independentista republicana (Bolívar) o monárquica (San Martín).
Principales DesafíosFuerte base contrarrevolucionaria del Virreinato, falta de coordinación, represión brutal, ambigüedad de objetivos.Pugnas internas entre patriotas, debilidad del naciente estado peruano, necesidad de ayuda externa, resistencia realista concentrada en la sierra.
Eventos ClaveRebelión de Túpac Amaru II (1780), Rebeliones de Tacna (1811, 1813), Rebelión de Huánuco (1812), Gran Rebelión del Cusco (1814).Desembarco de San Martín (1820), Proclamación de la Independencia (1821), Protectorado, Entrevista de Guayaquil (1822), Motín de Balconcillo (1823), Batallas de Junín y Ayacucho (1824).
ResultadoFracaso en lograr la independencia, pero debilitamiento del virreinato y siembra de la semilla revolucionaria.Consolidación de la independencia, formación del Estado peruano, fin del dominio español en Sudamérica.

Preguntas Frecuentes sobre la Independencia Peruana

¿Cuáles fueron los dos períodos principales de la independencia peruana?
Los dos períodos principales son: la primera fase, que abarca los antecedentes y los primeros levantamientos internos (hasta 1820), y la segunda fase, caracterizada por la llegada y consolidación de las corrientes libertadoras (1820-1826) lideradas por José de San Martín y Simón Bolívar.

¿Qué papel jugaron las rebeliones indígenas en la primera fase?
Las rebeliones indígenas, como la de Túpac Amaru II, fueron fundamentales para expresar el profundo descontento contra el sistema colonial y las Reformas Borbónicas. Aunque no siempre buscaron la independencia absoluta, debilitaron el poder virreinal y crearon un clima propicio para futuros movimientos emancipadores.

¿Por qué el Perú fue el último bastión realista en Sudamérica?
El Virreinato del Perú, especialmente bajo el virrey Abascal, se convirtió en el centro de la contrarrevolución española. Contaba con un ejército bien organizado y recursos significativos, lo que le permitió sofocar las rebeliones internas y enviar expediciones para combatir los movimientos independentistas en otras regiones. Esto hizo que la lucha por la independencia en el Perú fuera más prolongada y compleja.

¿Cuál fue la diferencia clave entre la visión de independencia de San Martín y Bolívar?
San Martín proponía la instauración de una monarquía constitucional en el Perú independiente, con un príncipe europeo, para asegurar la estabilidad. Bolívar, en cambio, era un ferviente defensor de la república y de la unión de las nuevas naciones americanas bajo un modelo republicano. Estas diferencias fueron evidentes en la Entrevista de Guayaquil.

¿Qué consecuencias tuvo la independencia para la población indígena?
Aunque la población indígena obtuvo la ciudadanía con el nacimiento de la república (y previamente con las Cortes de Cádiz), el despojo de sus tierras se acentuó durante la era republicana. Continuaron siendo tratados de forma inhumana hasta bien entrado el siglo XX, lo que demuestra que la independencia política no siempre se tradujo en una mejora de las condiciones sociales para todos los sectores de la población.

En resumen, la independencia del Perú fue un crisol de fuerzas internas y externas, de aspiraciones diversas y de sacrificios heroicos. Desde los levantamientos pioneros que desafiaron el orden colonial hasta la llegada de los ejércitos libertadores que finalmente quebraron el yugo español, cada período contribuyó de manera única a la configuración de la nación peruana. Los resultados fueron complejos, marcados por la ruptura con España, pero también por nuevas dependencias económicas y la persistencia de profundas desigualdades sociales, desafíos que el país sigue enfrentando en su camino hacia una sociedad verdaderamente democrática y justa.

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