¿Qué se debe hacer cuando se quita el calzado?

El Arte de Descalzarse: Más Allá de Japón

21/09/2023

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La simple acción de quitarse los zapatos al entrar en casa es una costumbre arraigada en muchas culturas alrededor del mundo, a menudo asociada erróneamente con Asia. Sin embargo, la verdad es que esta práctica se extiende a países de la Commonwealth como Canadá, donde es una expectativa común. Sorprendentemente, la noción de usar calzado de calle en el interior es, en cierto modo, una particularidad estadounidense. Pero, ¿por qué es tan importante descalzarse? La razón principal y más universal es la higiene, un principio que trasciende fronteras y tradiciones, buscando mantener la limpieza y la salubridad de nuestros espacios vitales.

¿Por qué te quitas los zapatos en el interior?
No es algo asiático, se espera que también te quites los zapatos en la mayoría de los países de la Commonwealth como Canadá. En realidad, es una locura estadounidense usar tus zapatos en el interior. Está bien, todavía los amamos amigos a pesar de eso. La razón principal detrás de quitarse los zapatos es la higiene.

Esta costumbre, aunque global en su esencia, encuentra su máxima expresión y una profunda significancia cultural en Japón. Para los japoneses, quitarse los zapatos al llegar a casa y ponerse unas zapatillas no es solo una norma, sino una parte intrínseca de su vida diaria, desde el hogar hasta las instituciones educativas. Incluso los estudiantes, desde la escuela primaria hasta el bachillerato, utilizan unas zapatillas especiales conocidas como uwabaki. Pero, ¿cuándo y cómo se establecieron estos hábitos que hoy definen una parte tan distintiva de la cultura japonesa?

Índice de Contenido

La Arraigada Tradición Japonesa de Descalzarse

Cuando un turista visita Japón por primera vez, rápidamente se da cuenta de la importancia de esta costumbre. Al ingresar a cualquier alojamiento tradicional o ryokan, es imperativo quitarse los zapatos y colocarlos ordenadamente en el zapatero o en el suelo, para luego calzarse unas zapatillas de interior. Si la visita incluye el cuarto de baño, se encontrará con unas pantuflas específicas para este espacio, diferenciadas de las de uso general. Sin embargo, en los hoteles de estilo occidental, el uso del calzado de calle es la norma, aunque a menudo se ofrecen zapatillas de cortesía en las habitaciones.

La historia de las zapatillas de interior en Japón es fascinante y se entrelaza con la apertura del país al mundo occidental. Tras más de dos siglos de aislamiento, Japón abrió sus fronteras en 1854. Con la llegada de numerosos occidentales, también arribó la costumbre de usar calzado dentro de casa, algo ajeno a la tradición japonesa, donde lo habitual era quitarse los zōri o las geta (sandalias tradicionales) y andar descalzos.

En aquel entonces, la infraestructura hotelera de estilo occidental era escasa, por lo que los recién llegados se alojaban en posadas o santuarios tradicionales. La falta de costumbre de descalzarse por parte de los occidentales provocaba daños en los delicados suelos de tatami, que eran pisados con zapatos sucios o interpretados erróneamente como alfombras. Ante esta situación, los residentes de los asentamientos foráneos de Yokohama encargaron una solución al sastre tokiota Tokuno Risaburō: una especie de cubrezapatos. Así nacieron las primeras zapatillas de andar por casa de Japón, similares a las pantuflas actuales: sin tacón, abiertas por el talón y adaptadas a la forma del pie.

Las zapatillas de andar por casa se consolidaron como un objeto cotidiano alrededor de 1950, coincidiendo con la occidentalización del estilo de vida y la creciente popularidad de comedores con parqué en los hogares. Un importante fabricante de calzado lanzó una campaña publicitaria a gran escala, promoviendo unas pantuflas diseñadas para usarse una vez que el pie ya estaba descalzo, a diferencia de los cubrezapatos iniciales. Estas babuchas, fáciles de poner y quitar, y no tan ajustadas como los zapatos, recordaban la comodidad de los zōri y geta, lo cual agradó a los japoneses. Hoy en día, la costumbre de descalzarse perdura en lugares como aguas termales, casas públicas de baño, restaurantes japoneses con asientos en el suelo, templos y santuarios. No es raro incluso ver reuniones de negocios donde los participantes, impecablemente trajeados, llevan zapatillas.

Higiene, Humedad y la Filosofía Uchi-Soto: Las Razones Profundas para Descalzarse

La costumbre japonesa de quitarse los zapatos se remonta, según se cree, al período Yayoi. Pinturas en rollo del período Heian (794-1185) ya muestran escenas cotidianas de la nobleza descalza en sus hogares, evidenciando la antigüedad de esta práctica. La ubicación de Japón en una región de Asia con un clima sumamente húmedo jugó un papel crucial en el desarrollo de sus viviendas. Desde la antigüedad, las construcciones se diseñaron para combatir la humedad, elevando las casas un peldaño y creando un espacio debajo del suelo para permitir la circulación del viento. La zona donde uno se quita los zapatos se conoce como tataki, y el escalón entre el suelo de la entrada y la vivienda se llama agarikamachi (que significa literalmente 'marco de subida'), dando origen a la expresión japonesa “ie ni agaru” (subir a casa).

El origen de descalzarse antes de entrar en casa radica en la época en que las calles no estaban pavimentadas. Los japoneses deseaban evitar ensuciar su hogar con barro o agua de lluvia adheridos a los zapatos, y sobre todo, querían proteger el tatami o el suelo, superficies sobre las que se sentaban y dormían. Esta costumbre está, por lo tanto, estrechamente ligada a aspectos fundamentales de la vida diaria, como sentarse en el tatami o dormir sobre un futón. Es crucial recordar que, al entrar en una habitación con tatami, siempre hay que quitarse las zapatillas.

La antropóloga Nakane Chie introdujo los conceptos japoneses del Uchi y el Soto, que son fundamentales para entender esta costumbre. El Uchi alude al interior de la vivienda, un lugar considerado puro y limpio, mientras que el Soto hace referencia al mundo exterior, percibido como sucio o impuro. Por ello, al llegar a casa, uno se quita los zapatos en la entrada, que actúa como frontera entre ambos mundos, evitando que las impurezas del exterior penetren en el santuario del hogar. Por otro lado, existe la creencia de que salir con los zapatos puestos sirve para proteger el cuerpo de la suciedad del exterior.

Uwabaki: El Calzado Especial para el Colegio

En la gran mayoría de los centros escolares de Japón, desde la primaria hasta el bachillerato (12 años de educación), es obligatorio dejar el calzado de calle en la entrada y cambiarse a las zapatillas llamadas uwabaki. El nombre de este calzado es un vestigio del período Edo (1603-1868), cuando la educación se impartía en las habitaciones con tatami de las escuelas de los feudos y en los templos. En aquella época, donde viviendas privadas y lugares de culto budista se convertían en colegios, era indispensable descalzarse para acceder. Con el tiempo, se construyeron centros educativos con suelos de madera u hormigón, y los uniformes se occidentalizaron alrededor de 1930. A raíz de estos cambios, se decidió que los estudiantes usarían uwabaki en lugar de ir descalzos o con tabi (calcetines tradicionales). El diseño actual, con una goma en el empeine —similar al de las zapatillas de ballet—, data aproximadamente de 1958. En algunos colegios más modernos, incluso se permite el uso de zapatillas de deporte.

Las Zapatillas en la Actualidad: Innovación y Comodidad

Con la evolución de los hogares japoneses, cada vez hay menos casas con habitaciones de tatami, y en su lugar, más familias optan por comedores de estilo occidental con mesas y sillas altas. Esta transformación ha impulsado la innovación en el diseño y los materiales de las zapatillas. Hoy en día, el mercado ofrece una infinidad de modelos: zapatillas de telas que proporcionan calor pero son abiertas por delante para evitar el sudor excesivo, chanclas de reflexología que masajean los pies al caminar, zapatillas de plástico con acabados antibacterianos y antiolores, modelos con una mopa en la suela para limpiar mientras se camina, pantuflas lavables en lavadora, o incluso opciones antideslizantes. La versatilidad y funcionalidad de las zapatillas modernas reflejan la adaptación de una tradición milenaria a las necesidades de la vida contemporánea.

¿Por qué te quitas los zapatos en el interior?
No es algo asiático, se espera que también te quites los zapatos en la mayoría de los países de la Commonwealth como Canadá. En realidad, es una locura estadounidense usar tus zapatos en el interior. Está bien, todavía los amamos amigos a pesar de eso. La razón principal detrás de quitarse los zapatos es la higiene.

En muchos hogares, es común tener zapatillas de diferentes diseños y materiales según la temporada, lo que demuestra cómo incluso los pequeños detalles de la vida diaria pueden ser una oportunidad para la creatividad y el confort. Esta diversidad no solo atiende a la funcionalidad, sino que también añade un toque de estilo y personalidad al hogar, transformando un objeto cotidiano en una expresión de cuidado y bienestar.

¿Descalzarse en casa: Una Costumbre Universal?

Aunque la práctica de quitarse los zapatos al entrar en casa es prominente en Japón y otros países asiáticos, es importante reconocer su presencia en diversas culturas. La razón principal, como hemos visto, es la higiene. Los zapatos recogen suciedad, bacterias y toxinas del exterior, que luego pueden esparcirse por el hogar. En este sentido, la costumbre no es solo cultural, sino también una medida práctica de salud y limpieza.

AspectoCultura JaponesaCulturas Occidentales (General)
NormaObligatorio en la mayoría de los espacios interiores (hogares, templos, escuelas, algunos restaurantes).Variable; en algunos países de la Commonwealth es común, en EE. UU. es menos frecuente pero creciente.
Propósito PrincipalHigiene, protección del hogar (tatami), respeto cultural, distinción Uchi/Soto.Higiene, comodidad, mantener la limpieza de la casa.
Calzado de InteriorZapatillas específicas (uwabaki, para baño, para invitados). Gran variedad de modelos.Pantuflas, calcetines, o a veces se permanece descalzo. Menos variedad de calzado específico por estancia.
Impacto CulturalProfundamente arraigado, parte de la identidad y la etiqueta social.Más una preferencia personal o familiar, con creciente conciencia sobre beneficios.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es solo una costumbre asiática quitarse los zapatos?
No, aunque es muy prominente en Asia, esta costumbre también es común y esperada en muchos países de la Commonwealth como Canadá. En realidad, es el uso de zapatos en el interior lo que es menos común globalmente, siendo una práctica más destacada en Estados Unidos.

¿Por qué es importante quitarse los zapatos en Japón?
En Japón, las razones son multifacéticas: la higiene para evitar la entrada de suciedad de las calles sin pavimentar, la protección de los delicados suelos de tatami, el respeto cultural y la distinción entre el mundo interior puro (Uchi) y el exterior (Soto). Es una práctica que refleja un profundo respeto por el espacio personal y la limpieza del hogar.

¿Qué son las uwabaki?
Las uwabaki son zapatillas especiales que utilizan los estudiantes japoneses en las escuelas, desde primaria hasta bachillerato. Se usan para reemplazar el calzado de calle al entrar al recinto escolar, manteniendo la limpieza de las instalaciones educativas.

¿Debo quitarme las zapatillas al pisar tatami?
Sí, es una regla fundamental en Japón. Siempre que se entre en una habitación con suelo de tatami, se deben quitar las zapatillas y pisar directamente sobre el tatami con los pies descalzos o con calcetines. Las zapatillas se dejan fuera de la habitación de tatami.

¿Cuándo empezaron a usarse las zapatillas de interior en Japón?
Las primeras zapatillas, inicialmente como cubrezapatos para extranjeros, surgieron alrededor de 1854, tras la apertura de Japón. Sin embargo, su uso generalizado como zapatillas para ponerse descalzo se popularizó en la década de 1950, coincidiendo con la occidentalización de los hogares japoneses y la introducción de suelos de parqué.

En resumen, la costumbre de descalzarse al entrar en casa es mucho más que una simple regla; es un eco de tradiciones milenarias, una medida práctica de higiene y, en culturas como la japonesa, un reflejo de una profunda filosofía de vida que distingue entre lo puro y lo impuro. Adoptar esta práctica, independientemente de la propia cultura, puede contribuir significativamente a la limpieza y el bienestar de nuestro hogar, transformando la entrada en un umbral de respeto y confort.

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