¿Por qué es importante sacar los zapatos en casa?

Zapatos Fuera: Un Viaje por Culturas y Costumbres

01/02/2025

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La pandemia causada por el SARS-CoV-2 ha puesto sobre la mesa una costumbre ancestral que, para muchos, era simplemente un acto de comodidad o una particularidad cultural: quitarse los zapatos antes de entrar al hogar. Aunque recientes recomendaciones sanitarias, como las del Ministerio de Sanidad de España, sugirieron esta práctica para frenar la propagación del virus, la verdad es que millones de individuos y sus antepasados han adoptado este hábito desde hace siglos en diversas partes del planeta. Desde las bulliciosas ciudades de Asia hasta las tranquilas casas de Canadá, pasando por naciones de mayoría musulmana y varios países europeos, la costumbre de descalzarse es un reflejo de profundas raíces históricas, culturales y, sorprendentemente, también científicas.

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Para entender el porqué de esta práctica, nos embarcamos en un fascinante viaje que desvela las múltiples capas de significado que los zapatos, y su ausencia en el hogar, han acumulado a lo largo de la historia de la humanidad.

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Un Eco del Pasado: Impureza y Simbolismo

Los pies, esa parte del cuerpo que nos conecta directamente con el suelo, han tenido un significado especial en todas las culturas. Margo DeMello, autora de "Feet and Footwear: A Cultural Encyclopedia", explica que mientras la cabeza se asocia con el alma y la mente, los pies se vinculan "típicamente con la impureza". Son, después de todo, la parte del cuerpo que toca el suelo y que lleva sus impurezas a dondequiera que uno entre.

Los primeros tipos de calzado, como las sandalias y los suecos, surgieron para proteger los pies durante el trabajo exterior. Si nos remontamos a la antigüedad en África, Asia y Europa, varias civilizaciones tempranas ya practicaban el acto de quitarse el calzado al regresar del mundo exterior. No era solo una cuestión de limpieza física; era una forma simbólica y tangible de remover las impurezas antes de cruzar el umbral del hogar. Este gesto era una bienvenida a la pureza y el orden del espacio doméstico, en contraste con el caos y la suciedad del exterior.

Jerarquía y Poder: Más Allá de la Suciedad

La costumbre de descalzarse no se limitaba únicamente a los habitantes de la casa; los invitados también la adoptaban. De hecho, esta práctica llegó a ser un marcador de jerarquía social. En algunas civilizaciones antiguas, los esclavos lavaban los pies a los invitados antes de que estos entraran en la casa. Este ritual reforzaba, por un lado, el alto estatus del invitado y, por otro, el bajo estatus del esclavo, quien en esas culturas solía estar descalzo.

Pero el significado iba más allá de la simple suciedad. Margo DeMello señala que "quienes están afuera son los trabajadores que se ensucian... ¿Quiénes tienen que trabajar? No es solo la impureza de la suciedad, es también el trabajo físico y una clase social inferior". En ciertas civilizaciones antiguas de África, los pobres debían quitarse los zapatos antes de acercarse al rey o estar en su presencia. Se consideraba que los zapatos, al haber estado en contacto con la tierra del exterior, eran una amenaza simbólica contra el líder, un recordatorio de lo mundano y lo inferior.

Asia: Cuna de la Costumbre y Adaptación Arquitectónica

En el continente asiático, el origen de esta práctica se remonta posiblemente a China, un epicentro cultural que influyó en países como Corea, Japón o Vietnam. El profesor David Sevillano-López, de la Universidad Complutense de España, explica que en la tradición china, descalzarse era una necesidad intrínseca a la arquitectura de sus viviendas.

La casa tradicional china consistía en una planta cuadrada con habitaciones independientes distribuidas alrededor de patios. Para acceder a una habitación, se debía pasar por estos patios exteriores, arrastrando inevitablemente la suciedad de la calle y de los propios patios. Además, en la antigua China no existían sillas; la gente se sentaba directamente en el suelo o en esteras. Si no se quitaban los zapatos, el lugar donde se sentaban, comían o incluso dormían se llenaba de la suciedad de la calle. Para evitar esto, se generaron una serie de convenciones, inicialmente entre la nobleza, que con el tiempo se generalizaron a toda la población.

Estas normas de comportamiento, o ritos, quedaron plasmadas en libros antiguos como el "Liji", que data de entre 475 y 221 a.C. En este texto, se advierte que los zapatos no deben pisar el suelo al entrar en un alojamiento y deben "quedarse en la puerta". También se indica que un visitante no debe subir a la estancia con los zapatos puestos, especialmente si va a ver a un anciano a quien debe respeto.

El Genkan Japonés: Una Tradición Reforzada

La cultura china trascendió sus fronteras, influyendo enormemente en Japón. Aunque es posible que los japoneses ya se descalzaran antes de la llegada de los textos chinos, la introducción de estos reforzó la idea. Al igual que en China, la arquitectura de las viviendas japonesas ha sido determinante. El clima húmedo de Japón, sumado a calles sin pavimentar en el pasado, hacía que quitarse los zapatos fuera esencial para evitar introducir lodo y suciedad, especialmente porque los pisos de las casas estaban hechos de tatami, un material muy difícil de limpiar. Para los japoneses, el suelo no es solo para caminar; realizan actividades diarias como comer y dormir en él. Por ello, las viviendas japonesas cuentan con un área específica para dejar los zapatos, conocida como genkan.

La Dimensión Espiritual: Sacralidad y Respeto

Históricamente, estar descalzo se ha vinculado con la humildad y el respeto hacia lo sagrado. Numerosas prácticas religiosas incluyen el acto de descalzarse, lavarse los pies, o incluso hacer peregrinaciones sin zapatos.

  • Budismo: En el budismo, es imperativo descalzarse al entrar a un templo como señal de respeto. En India, donde surgió el budismo, la suciedad y el polvo se asociaban con lo mortal, mientras que la pureza y la limpieza se vinculaban con los inmortales y los dioses.
  • Hinduismo: La periodista Kamala Thiagarajanen relata cómo en India, descalzarse es una práctica común no solo al entrar a casa para evitar gérmenes, sino también al visitar amigos, familiares o durante las oraciones en los templos hindúes.
  • Islam: Para entrar en la zona de rezos de una mezquita, cualquier persona debe quitarse los zapatos y dejarlos en un área asignada. Los creyentes se lavan varias partes del cuerpo, incluyendo los pies, antes de rezar. Esta costumbre se extiende a los hogares islámicos, considerados un espacio sacrosanto, promoviendo un ideal de pureza y limpieza.

El Legado de los Imperios: De Otomanos a Rusos

El Imperio otomano, una de las mayores potencias de la historia, también dejó su huella en esta costumbre. Los otomanos nunca entraban con los zapatos que usaban afuera, siempre se los quitaban en la puerta de la casa. Este hábito influyó en muchos territorios que formaron parte del imperio, como Serbia y Hungría, donde las pantuflas o terlik siguen siendo comunes.

Margarita Gokun Silver, quien creció en la URSS, relata cómo los tapochki (pantuflas) eran de uso habitual en su hogar. El origen exacto de este hábito en Rusia es un misterio, pero los beneficios pragmáticos eran claros: mantener limpios los pisos y las alfombras. Sin embargo, el beneficio real era más simbólico, representando la "sensación de dejar las preocupaciones del mundo en la puerta" al entrar en el espacio doméstico.

¿Por qué se le sacan los zapatos a los muertos?
“Nosotros cuando vestimos y maquillamos a un muerto le ponemos todo, zapatos y botones, pero cuando se lo entregamos al familiar, ellos le sacanporque dicen que el muerto se lleva a otro”, mencionó Suárez. “Es algo parecido a lo que dice la gente que cuando una persona muere con los ojos abiertos es porque habrá otro muerto”, indicó.

La Perspectiva Científica: Zapatos y Microbios

Más allá de la tradición y la cultura, ¿qué dice la ciencia sobre andar con zapatos en casa? El doctor Jonathan Sexton, director de laboratorio en la Universidad de Arizona, advierte que "los microbios se pueden transferir de nuestros zapatos a las superficies sobre las que caminamos". Estudios han encontrado patógenos fecales y de piel en los zapatos, los cuales pueden extenderse por casas y otros edificios.

Un estudio de 2008 encontró un promedio de 421.000 bacterias en el exterior de los zapatos analizados y 2.887 en su interior. Entre las bacterias halladas se encontraba la E. coli, que puede causar infecciones intestinales y urinarias o diarrea. Sin embargo, Sexton aclara que el riesgo para la salud general por caminar con zapatos en casa es relativamente bajo, ya que la población no interactúa con los pisos de manera que genere un riesgo significativo.

No obstante, el riesgo aumenta si hay bebés gateando que pueden llevarse a la boca lo que encuentran en el suelo. Los pisos de superficie dura como baldosas o madera transfieren más fácilmente los microbios, aunque se desinfectan con mayor facilidad. En las alfombras, la transferencia es más difícil, pero es más arduo desinfectar, lo que permite que los organismos sobrevivan más tiempo atrapados en las fibras.

El Coronavirus y los Zapatos

Respecto al coronavirus, Sexton considera que es posible que el virus esté en los zapatos, pero "probablemente no es un incidente común". Se necesitarían condiciones muy específicas: pisar un área con el virus, que se transfiriera a los zapatos, luego al piso de la casa, que se tocara esa parte del piso y, finalmente, que se tocara una membrana mucosa en el rostro. Esta "cascada de eventos" es poco probable. Por ello, Sexton concluye que quitarse los zapatos es una preferencia personal y no debería ser obligatorio desde el punto de vista del COVID-19.

El tiempo que un virus puede permanecer viable en un zapato depende de muchos factores, como su estructura, composición química y las condiciones ambientales (calor, radiación solar, humedad). El profesor Carlos Gamazo, de la Universidad de Navarra, señala que el tiempo no juega a favor del virus y que la presencia de otros microorganismos en el zapato puede ser perjudicial para él, ya que el coronavirus es una partícula rica en grasa y proteínas que necesita células huésped para multiplicarse.

¿Dónde se Descalzan? Un Mapa Global de Hábitos

Aunque la costumbre de quitarse los zapatos antes de entrar en casa parece ser una práctica extendida, no es universal. El debate entre usar o no calzado dentro del hogar revela patrones geográficos interesantes:

Región/CulturaRazón PrincipalEjemplos de Países/Lugares
Asia OrientalArquitectura tradicional, higiene, respeto, sentarse en el suelo.China, Japón, Corea, Vietnam
Europa del Este y NórdicosHigiene, comodidad, clima (nieve/lodo), tradición histórica.Rusia, Finlandia, Alemania, Serbia, Hungría (influencia otomana)
Oriente Medio / Países MusulmanesPureza religiosa, hogar como espacio sagrado, higiene.Arabia Saudí, Turquía
NorteaméricaConveniencia, clima (nieve/barro), higiene (creciente).Canadá (generalizado), algunas familias en EE. UU.
Subcontinente IndioRespeto religioso, higiene, tradición.India
Otros (donde no es común)Falta de tradición histórica, preferencia cultural.España, Estados Unidos (mayoritariamente), Australia, Francia, Italia, gran parte de América Latina y África

Es evidente que mientras en lugares como Japón, entrar a una casa sin descalzarse es una falta de respeto, en España o América Latina esta tradición es mucho menos común. Esto se debe, en parte, a que españoles y portugueses trajeron sus costumbres a América Latina, donde la práctica de descalzarse no arraigó de la misma manera que en otras regiones.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es obligatorio quitarse los zapatos por el coronavirus?
Según los expertos científicos, aunque es posible que el virus esté en los zapatos, la probabilidad de transmisión a través de ellos y posterior infección es muy baja. No se considera una medida obligatoria, sino una preferencia personal o estética.

¿Qué tan sucios están realmente los zapatos?
Los estudios han demostrado que los zapatos pueden albergar cientos de miles de bacterias, incluyendo patógenos fecales como la E. coli. Sin embargo, el riesgo de infección por caminar con ellos en casa es bajo para la población general, aunque es mayor en hogares con bebés o personas inmunocomprometidas.

¿Por qué en algunos países no se quitan los zapatos?
La ausencia de esta costumbre en ciertas culturas, como en gran parte de Europa occidental y América Latina, se debe a diferentes razones históricas y culturales. Posiblemente, estas culturas se desviaron de la práctica ancestral por motivos que aún no están completamente claros, pero que se consolidaron con el tiempo.

¿Es una cuestión de higiene o de tradición?
Originalmente, la práctica de descalzarse estaba profundamente arraigada en la tradición, la simbología de la pureza y las estructuras sociales y arquitectónicas. Con el tiempo, la higiene se convirtió en un beneficio pragmático añadido, y la ciencia moderna ha confirmado la presencia de microbios. Por lo tanto, es una combinación de ambas, con la balanza inclinándose hacia la tradición en la mayoría de los casos.

En definitiva, el simple acto de quitarse los zapatos antes de entrar al hogar es un fascinante reflejo de la diversidad cultural y la rica historia de la humanidad, entrelazado con simbolismos, jerarquías y, más recientemente, con una comprensión científica de nuestro entorno.

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