17/11/2023
El 1 de enero de 1994, una fecha grabada en la memoria colectiva de México, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emergió de las profundidades de la Selva Lacandona para sacudir al país y al mundo. Coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), un símbolo del progreso para el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, la irrupción zapatista en Chiapas fue un grito de ¡basta! contra la opresión, la miseria y el olvido que habían padecido durante siglos las comunidades indígenas de este estado del sureste mexicano. Treinta años después de aquel levantamiento inicial, el EZLN y, en general, todos los habitantes de la región, simpatizantes o no del movimiento, se encuentran inmersos en una profunda y grave crisis de violencia que amenaza con desdibujar el camino andado.

La historia de Chiapas es, en sí misma, una narrativa de conflictos y disputas. Su estratégica posición geográfica y su vasta riqueza en recursos naturales la han convertido, desde la época de la Colonia, en un escenario recurrente de pugnas políticas, económicas y sociales de gran magnitud. No es casualidad que la violencia actual sea, en gran medida, un eco de un pasado convulso. Ya en 1712, lo que hoy conocemos como Los Altos de Chiapas fue testigo de la rebelión de Los Zendales, también conocida como la rebelión de la Virgen de Cancuc, un levantamiento indígena brutalmente sofocado por las tropas españolas. Siglos después, en 1869, con México ya como nación independiente, se desató la Guerra de Castas de Chiapas, un conflicto sangriento entre las poblaciones indígenas y los poderosos hacendados que sistemáticamente los despojaban de sus tierras ancestrales. Y en 1911, en el torbellino de la Revolución Mexicana, los indígenas de Chiapas se unieron a las fuerzas liberales para combatir a los llamados coletos, descendientes de criollos de San Cristóbal de las Casas, que representaban el statu quo opresor.
Para Israel Jurado Zapata, investigador y académico de la UNAM, la violencia que azota hoy a Chiapas, impactando no solo a las comunidades zapatistas sino a todas las poblaciones indígenas y campesinas, obedece a esa carga histórica innegable. Sin embargo, el investigador subraya que, de manera crucial, esta violencia también es una faceta contrainsurgente del neoliberalismo. En este complejo entramado, la participación de los cárteles de la droga y los grupos de la delincuencia organizada que controlan el tráfico de personas provenientes de Centroamérica ha intensificado exponencialmente la crisis, llevando la región a un punto de no retorno.
- La Sombra del Neoliberalismo y el Narcotráfico: Un Estado Paralelo
- Recursos Naturales en Disputa: El Nuevo Botín
- Subcomandante Galeano: El Rostro de la Insurgencia
- El Legado Zapatista y los Desafíos Futuros
- Preguntas Frecuentes
- ¿Qué es el EZLN y cuándo surgió?
- ¿Por qué Chiapas es una zona de conflicto recurrente?
- ¿Qué papel juegan los cárteles de la droga en la crisis actual de Chiapas?
- ¿Quién es el Subcomandante Galeano (anteriormente Marcos)?
- ¿Por qué el Subcomandante Marcos cambió su nombre a Galeano?
- ¿Por qué el EZLN anunció la desaparición de los Municipios Autónomos Rebeldes y las Juntas de Buen Gobierno?
La Sombra del Neoliberalismo y el Narcotráfico: Un Estado Paralelo
La posición fronteriza de Chiapas con Guatemala, especialmente las vastas y agrestes zonas de la selva del Petén y la Selva Lacandona, se ha transformado en un epicentro de disputa para los cárteles de la droga y otras redes del crimen organizado. Esta región es una ruta geográficamente estratégica para el trasiego de narcóticos y el tráfico de personas, convirtiéndola en un corredor vital para sus operaciones. Los enfrentamientos entre estos grupos criminales, sumados a los constantes embates sufridos por las comunidades zapatistas, han alcanzado tal nivel de intensidad que el propio EZLN, a través de su nuevo vocero, el subcomandante Moisés, se vio forzado a anunciar una decisión trascendental y, en cierto modo, desoladora: la desaparición de los Municipios Autónomos Rebeldes y de las Juntas de Buen Gobierno. Esta medida, calificada de “brutal” por Jurado Zapata, evidencia la magnitud de la presión y el asedio que enfrentan las bases zapatistas.
La situación es aún más alarmante porque, según el investigador, al asumir el control de Chiapas, las redes de la delincuencia organizada no solo han establecido un verdadero Estado paralelo, operando con impunidad y control territorial, sino que también han logrado cooptar a las propias autoridades estatales. Esta infiltración y corrupción a distintos niveles de gobierno explican por qué los zapatistas consideran inútil denunciar a los grupos delincuenciales. Desde su perspectiva, los tres niveles de gobierno –municipal, estatal y federal– se han comportado históricamente como sus adversarios, lo que profundiza la desconfianza y la sensación de abandono entre las comunidades.
Recursos Naturales en Disputa: El Nuevo Botín
El EZLN ha sido contundente al señalar al proyecto del actual gobierno como corresponsable de la crisis, entre otras cosas, por no haber roto la alianza con el gran capital. Este capital, insisten los zapatistas, continúa recibiendo concesiones y explotando recursos naturales en todo el país, perpetuando un modelo extractivista que ha sido fuente de conflicto por décadas. En el caso específico de Chiapas, la disputa se intensifica en torno a los “recursos naturales de nueva generación”, aquellos que son de interés primordial para la cuarta revolución industrial y para gigantes transnacionales como Tesla y otras grandes empresas. Estos recursos, que incluyen minerales críticos como el litio, se encuentran en una proporción significativa en la rica y biodiversa Selva Lacandona, convirtiéndola en otro factor determinante en la crisis que se vive en el estado.
Existe una preocupante evidencia de que empresas extractivistas han establecido contacto e incluso colaborado con grupos de la delincuencia organizada para desplazar a los pobladores de territorios ricos en estos recursos. Esta siniestra alianza entre capital y crimen organizado busca asegurar el acceso a estos bienes a costa del despojo y la violencia contra las comunidades originarias. La situación actual, con el trasiego masivo de drogas y personas, es vista como una consecuencia directa de las crisis humanitarias generadas por el capitalismo salvaje y las políticas neoliberales. Ante este panorama, Jurado Zapata hace un llamado a la sociedad civil en su conjunto para que “pueda volver a ver con mayor claridad lo que ocurre en Chiapas en torno a la disputa de nuevos recursos, como el litio, y de nuevas formas de acumulación de capital y poder”.
Subcomandante Galeano: El Rostro de la Insurgencia
A pesar de su aparente desaparición del escenario público y mediático, el subcomandante Galeano, anteriormente conocido como subcomandante Marcos, sigue siendo una figura central no solo para el EZLN, sino para la historia reciente de México. Desde el primer día de la insurrección zapatista, el subcomandante Marcos se erigió como un líder carismático, cuyo discurso irreverente y alejado de la izquierda tradicional le ganó de inmediato la simpatía y el reconocimiento de intelectuales y artistas de talla mundial, como Gabriel García Márquez, Eduardo Galeano, Noam Chomsky y Régis Debray, este último, alumno aventajado del filósofo francés Louis Althusser.
Sin embargo, la figura del subcomandante Marcos no estuvo exenta de controversia. A lo largo de su trayectoria, recibió acusaciones de practicar el autoritarismo dentro del movimiento zapatista e incluso de llevar a cabo purgas internas. No obstante, su agudeza mental e ingenio fueron innegables. Un ejemplo de ello fue su perspicacia al identificar a aquellos individuos que, bajo el pretexto de la solidaridad, acudían a las comunidades zapatistas en busca de información para su propio beneficio personal. Él los bautizó ingeniosamente como “zapatólogos” y “coyotes de la solidaridad”, denunciando lo que hoy se conoce como “extractivismo académico”. Estos individuos, a menudo de la academia, recogen información de las comunidades sin mostrar una verdadera solidaridad ni ofrecerles un retorno genuino.
El Simbolismo Detrás del Cambio de Nombre
Si bien el propio subcomandante Marcos llegó a reconocer en algún momento su deuda intelectual con obras de Eduardo Galeano, como Las venas abiertas de América Latina y Memoria del fuego, el cambio de su nombre no fue un simple homenaje literario. Como documenta Jurado Zapata, este cambio encierra una profunda cuestión simbólica. En 2014, impulsado o respaldado por intereses de la delincuencia organizada e incluso del Partido Verde, que entonces gobernaba la entidad, un grupo de campesinos lanzó un brutal ataque contra la comunidad de La Realidad, uno de los bastiones más importantes del EZLN. Durante este asalto, murió José Luis Solís, un militante zapatista de notoria relevancia cuyo nombre en clave era precisamente Galeano.

A raíz de esta trágica muerte, el subcomandante Marcos planteó un cambio radical en su identidad pública. En un acto de profundo simbolismo, declaró que si era necesario que un miembro del EZLN muriera para que Galeano pudiera vivir, entonces él moriría simbólicamente para hacerlo posible. De esta manera, el subcomandante Marcos se transformó en el subcomandante Galeano, un acto que no solo honraba a un compañero caído, sino que también reafirmaba el compromiso colectivo del movimiento por encima de las individualidades. Aunque el subcomandante Galeano sigue participando en las actividades políticas de la Comandancia General del EZLN y aparece en actos políticos y culturales, los comunicados oficiales son firmados hoy en día por el subcomandante Moisés, marcando otra etapa en la evolución de la comunicación zapatista.
El Legado Zapatista y los Desafíos Futuros
La lucha zapatista, que comenzó como un grito por la dignidad indígena y contra el olvido, enfrenta hoy retos aún más complejos. La violencia desatada por el crimen organizado, la cooptación de las instituciones y la persistente ambición por los recursos naturales de Chiapas amenazan no solo el proyecto autónomo del EZLN, sino la vida misma de las comunidades. La disolución de las estructuras autónomas, aunque dolorosa, puede ser vista como una estrategia de repliegue ante la intensidad de la agresión. El legado de los zapatistas, sin embargo, sigue vivo en su resistencia, en su crítica al sistema neoliberal y en su incansable búsqueda de justicia y autonomía. Su historia es un recordatorio constante de que la lucha por los derechos de los pueblos originarios y la defensa del territorio sigue siendo una tarea urgente y necesaria, que requiere la atención y la solidaridad de la sociedad civil en su conjunto.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es el EZLN y cuándo surgió?
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es un grupo insurgente mexicano, principalmente conformado por indígenas, que se dio a conocer el 1 de enero de 1994 con un levantamiento armado en Chiapas. Su objetivo principal fue combatir la miseria, el olvido y la opresión que sufrían las comunidades indígenas de la región.
¿Por qué Chiapas es una zona de conflicto recurrente?
Chiapas ha sido históricamente una zona de conflicto debido a su estratégica posición geográfica, su riqueza en recursos naturales y las profundas desigualdades sociales y económicas. Desde la época colonial, ha sido escenario de rebeliones indígenas y disputas por la tierra y el poder, que persisten hasta la actualidad.
¿Qué papel juegan los cárteles de la droga en la crisis actual de Chiapas?
Los cárteles de la droga y otros grupos de la delincuencia organizada han intensificado la crisis en Chiapas al convertir la frontera con Guatemala en una ruta estratégica para el trasiego de drogas y personas. Han generado un “Estado paralelo” y cooptado a las autoridades, desatando una ola de violencia que afecta gravemente a las comunidades, incluyendo a las zapatistas.
¿Quién es el Subcomandante Galeano (anteriormente Marcos)?
El Subcomandante Galeano, antes conocido como Subcomandante Marcos, es una figura central y carismática del EZLN. Fue el principal vocero y líder mediático del movimiento desde su irrupción en 1994, reconocido por su discurso irreverente y su agudeza intelectual. Aunque ha cambiado su nombre y su papel público ha disminuido, sigue siendo una figura influyente en la historia reciente de México.
¿Por qué el Subcomandante Marcos cambió su nombre a Galeano?
El cambio de nombre del Subcomandante Marcos a Galeano en 2014 fue un acto profundamente simbólico. Ocurrió tras la muerte de José Luis Solís, un militante zapatista cuyo nombre en clave era Galeano, durante un ataque a la comunidad de La Realidad. Marcos declaró que “moría simbólicamente” para que Galeano pudiera vivir, honrando así a su compañero caído y reafirmando el carácter colectivo de la lucha zapatista.
¿Por qué el EZLN anunció la desaparición de los Municipios Autónomos Rebeldes y las Juntas de Buen Gobierno?
El EZLN anunció la desaparición de estas estructuras autónomas debido a la intensa violencia y los embates sufridos por las comunidades zapatistas a manos de grupos de la delincuencia organizada y, según ellos, la inacción o complicidad de los gobiernos. Esta medida busca, posiblemente, proteger a sus bases y reevaluar sus estrategias ante la escalada del conflicto.
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