¿Cómo varía la vestimenta tradicional en las sociedades árabes?

Más Allá del Velo: La Mujer en el Mundo Árabe

17/08/2025

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Las sociedades árabes, vastas y diversas, son un mosaico de culturas, tradiciones y dinámicas sociales en constante evolución. Dentro de este complejo entramado, el papel y la posición de la mujer han sido objeto de un profundo y continuo cambio a lo largo de los siglos. Lejos de una imagen monolítica, la realidad de la mujer árabe es multifacética, influenciada por factores históricos, religiosos, económicos y políticos que han moldeado su espacio en el hogar, la comunidad y la esfera pública. Este artículo busca desentrañar las capas de esta evolución, destacando los hitos, los desafíos y los avances que definen la experiencia femenina en el mundo árabe.

¿Cómo varía la vestimenta tradicional en las sociedades árabes?
May Ziadeh escritora israelí. La adherencia a la vestimenta tradicional varía entre las sociedades árabes. Arabia Saudita es más tradicional, mientras que países como Egipto y Líbano lo son menos. Las mujeres están obligadas por ley a usar abayas solo en Arabia Saudita; 85 esto es impuesto por la policía religiosa .
Índice de Contenido

Un Legado de Empoderamiento: La Mujer en los Orígenes del Islam

Contrario a ciertas percepciones, los albores del Islam en el siglo VII marcaron un punto de inflexión significativo para el estatus de la mujer. Antes de estas reformas, las condiciones eran a menudo precarias, con prácticas brutales como el entierro prematuro de niñas, motivado por el temor a la carga económica o la humillación por el rapto en tribus hostiles. Sin embargo, el Islam revolucionó el papel de la mujer de una manera sin precedentes, elevando su estatus tanto en la esfera pública como en la doméstica y declarándolas moralmente iguales ante los ojos de Alá. El Corán mismo establece esta igualdad, afirmando: «No permitiré que se pierda el trabajo de ninguno de ustedes, ya sea hombre o mujer, procedéis el uno del otro» (Corán 3:195).

Las primeras reformas islámicas impactaron directamente áreas cruciales como el matrimonio, el divorcio y la herencia. Se les otorgaron derechos legales que, según Lindsay Jones, no se concedieron a las mujeres en otras culturas, incluido Occidente, hasta siglos después. El Oxford Dictionary of Islam destaca que esta mejora general incluyó la prohibición del infanticidio femenino y el reconocimiento de la personalidad plena de la mujer. Un cambio fundamental fue la dote, que antes era vista como un precio pagado al padre, y se transformó en un regalo nupcial que la esposa retenía como parte de su propiedad personal. Además, el matrimonio dejó de ser un estado para convertirse en un contrato, donde el consentimiento de la mujer se volvió imperativo. A las mujeres se les concedieron derechos de herencia en una sociedad patriarcal que previamente los había restringido a los parientes varones.

Figuras como el filósofo islámico y juez Averroes, quien afirmaba que las mujeres eran iguales a los hombres en todos los aspectos y poseían las mismas capacidades para brillar en la paz y en la guerra, citando ejemplos de mujeres guerreras, demuestran la existencia de perspectivas progresistas. Annemarie Schimmel subraya que, en comparación con la posición preislámica, la legislación islámica significó un enorme progreso, otorgando a la mujer el derecho a administrar la riqueza que aportaba o ganaba. William Montgomery Watt también señala a Mahoma como una figura que testificó en favor de los derechos de la mujer, mejorando considerablemente su situación. El propio Profeta declaró que los mejores hombres son aquellos que tratan mejor a sus esposas.

El Velo de la Diversidad: Vestimenta y Costumbres

La vestimenta tradicional en las sociedades árabes es un reflejo de su diversidad cultural y religiosa, y su adherencia varía significativamente de un país a otro. No existe una única "vestimenta árabe" universal, y las normas sobre el uso del velo o la abaya difieren drásticamente. Por ejemplo, Arabia Saudita es uno de los países más tradicionales en este aspecto, donde las mujeres están obligadas por ley a usar abayas, una norma impuesta por la policía religiosa. Algunos críticos argumentan que esta obligación restringe su participación económica y otras actividades.

En contraste, en la mayoría de los países árabes como Baréin, Kuwait, Líbano, Libia, Omán, Jordania, Siria y Egipto, el velo (hiyab en árabe, que significa "todo lo que oculta") no es obligatorio. Cada mujer tiene la libertad de decidir si lo usa o no, basándose en sus creencias personales y su interpretación religiosa. Incluso hay casos como Túnez, donde el gobierno laico ha prohibido el uso del velo en espacios públicos como medida contra el extremismo religioso, con el expresidente Zine El Abidine Ben Ali calificándolo de sectario y extranjero. Esta sección, aunque breve, ilustra la complejidad y la falta de homogeneidad en las prácticas culturales y legales en el mundo árabe.

Mujeres en la Economía Árabe: Desafíos y Potencial

A pesar de los avances históricos y educativos, la participación económica de las mujeres en el Medio Oriente y África del Norte (MENA) sigue siendo la más baja del mundo, con solo el 27% de las mujeres de la región participando en la fuerza laboral, en comparación con un promedio mundial del 56%. Nadia Yousaf, socióloga egipcia, señaló que las bajas tasas de actividad femenina se basan a menudo en el trabajo no agrícola fuera del hogar, subestimando el importante rol económico de las mujeres dentro del sector privado del hogar. Aunque el Corán fortaleció la posición económica de la mujer, la costumbre local ha tendido a debilitarla al insistir en que las mujeres trabajen principalmente en el hogar.

El desempleo entre las mujeres en la región es el doble que el de los hombres, lo que se atribuye a bajos salarios, falta de habilidades y la creencia persistente de que el lugar de la mujer está en el hogar. Sin embargo, hay signos de cambio. Entre el 34% y el 57% de los graduados en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en los países árabes son mujeres, una cifra notablemente superior a la de universidades en Estados Unidos o Europa. Un número creciente de empresas propiedad de mujeres está contratando a más mujeres en puestos ejecutivos, y en países como Jordania, Palestina, Arabia Saudita y Egipto, las empresas dirigidas por mujeres están aumentando su fuerza laboral a tasas más altas que las dirigidas por hombres. En los Emiratos Árabes Unidos, el número de mujeres propietarias de negocios está creciendo rápidamente, contribuyendo al desarrollo económico. Se estima que las mujeres árabes tienen 40 mil millones de dólares de riqueza personal a su disposición.

Existen tres razones principales que impiden la plena integración de las mujeres en la fuerza laboral. Primero, el entorno socioeconómico, especialmente en las naciones del Golfo ricas en petróleo, perpetúa estructuras familiares patriarcales donde el Estado actúa como "patriarca", proporcionando empleo e ingresos disponibles, lo que refuerza los roles de género conservadores. Segundo, los sistemas estatales patriarcales a menudo resultan en sectores privados débiles que no pueden o no quieren asumir el costo de los roles reproductivos de las mujeres. Tercero, el entorno empresarial a menudo inhóspito del sector privado desalienta a las mujeres a trabajar; por ejemplo, ningún país árabe tiene una cuota legal para el porcentaje de mujeres en los directorios corporativos, y solo Marruecos y Yibuti tienen leyes contra la discriminación de género en la contratación y por igual remuneración por igual trabajo.

A pesar de estos obstáculos, el empleo femenino tiene el potencial de mejorar significativamente los ingresos del hogar (hasta en un 25%) y sacar a muchas familias de la pobreza, impulsando las economías a nivel macro.

La Voz en la Esfera Pública: Participación Política y Sufragio

La representación de las mujeres en los parlamentos árabes ha sido históricamente baja, aunque ha habido un progreso gradual a medida que los estados liberalizan sus sistemas políticos. En 2005, solo el 6,5% de los parlamentarios árabes eran mujeres, con variaciones significativas: Túnez tenía el 22%, mientras que Egipto solo el 4%. Argelia destaca hoy con la mayor representación femenina, alcanzando un 32%.

Momentos clave han marcado este avance. En 2006, en los Emiratos Árabes Unidos, las mujeres se presentaron a las elecciones por primera vez, logrando una participación del 22,5% de los escaños en la legislatura federal, muy por encima del promedio mundial. En la Cumbre Árabe de 2004 en Túnez, por primera vez, los líderes discutieron el avance de las mujeres como un elemento esencial del desarrollo político y económico. Las primeras damas árabes también han abogado por un mayor empoderamiento para alcanzar una posición de igualdad. Sin embargo, persisten barreras como las actitudes culturales y mediáticas negativas, las diferencias ideológicas (con conservadores e islamistas extremistas que se oponen a la participación femenina), los ataques a las campañas de las candidatas, la falta de capacitación y la corrupción. A pesar de esto, países como Líbano han visto a su primera mujer ocupar un cargo tan importante como Ministra de Estado del Interior en 2019.

Hitos en el Sufragio Femenino en Países Árabes

El derecho al voto para las mujeres ha sido un pilar fundamental en el camino hacia la igualdad política. A continuación, se presenta una cronología de cuándo se concedió el sufragio activo y pasivo a las mujeres en varios países árabes:

PaísAño de Concesión del SufragioNotas
Líbano1952Base universal e igualitaria.
Siria1949 (voto), 1953 (restricciones eliminadas)Con restricciones iniciales.
Egipto1956
Túnez1959
Mauritania1961
Argelia1962
Marruecos1963
Libia1964
Sudán1964
Yemen1967 (inicial), 1970 (total)
Baréin1973
Jordania1974
Irak1980Plenos derechos.
Kuwait1985 (luego eliminado y reotorgado en 2005)Un caso de avance y retroceso.
Omán1994
Arabia Saudita2015Uno de los últimos países en concederlo.

Educación: La Llave del Progreso Femenino

La educación ha sido un motor fundamental para el empoderamiento de la mujer en el mundo árabe. Aunque la comunidad musulmana a menudo es criticada por no brindar igualdad de oportunidades educativas, estudios demuestran que la riqueza de un país, y no sus leyes o cultura, es el factor más importante. Los países del Golfo ricos en petróleo han mostrado algunos de los mayores avances educativos en las últimas décadas. Las primeras escuelas modernas para mujeres se abrieron en Egipto (1829), Líbano (1835) e Irak (1898).

Tras la emancipación de la dominación extranjera alrededor de 1977, la educación femenina aumentó rápidamente, reduciendo la alta tasa de analfabetismo. Países como Baréin, Jordania, Kuwait, Libia, Líbano, Catar y los Emiratos Árabes Unidos han logrado tasas de matriculación casi iguales entre niñas y niños. En Catar, la primera escuela para niñas se construyó en 1956, tras una fatua que confirmaba que el Corán no prohibía la educación femenina. Sin embargo, en Yemen, la matriculación femenina era tan baja como el 10% en 1975, y la UNESCO predijo en 2012 que no lograría la igualdad de género en la educación antes de 2025.

El nivel educativo ha aumentado drásticamente, con un salto en la tasa de matriculación femenina en escuelas primarias de 27.9% a 46% entre 1960 y 1975, y de 10% a 24.2% en secundarias. La matrícula universitaria también experimentó un crecimiento exponencial en países como Túnez, Irak, Líbano, Argelia y Marruecos. A pesar de estos avances cuantitativos, la calidad de la educación y su conexión con las habilidades específicas de la carrera siguen siendo un desafío, así como las brechas en el acceso a una educación de mayor calidad debido a la clase social y la riqueza.

Libertad de Movimiento: Viajes y Autonomía Personal

La capacidad de las mujeres para moverse libremente en los países árabes presenta diversos grados de dificultad, reflejando nuevamente la heterogeneidad de la región. Aunque históricamente en la cultura islámica se prohibía estrictamente a las mujeres viajar sin un acompañante masculino (mahram), hoy en día, hasta cierto punto, está permitido, y no hay objeción a que una mujer viaje sola por rutas seguras y medios de transporte modernos.

Un hito significativo fue el levantamiento de la prohibición de conducir para las mujeres en Arabia Saudita el 24 de junio de 2018, lo que les otorgó una autonomía de movimiento muy esperada. En Jordania, las restricciones de viaje para las mujeres se levantaron en 2003. Sin embargo, en Arabia Saudita, la capacidad de las mujeres para viajar o moverse libremente seguía estando severamente restringida, requiriendo la aprobación de un tutor masculino para viajar y casarse, aunque en 2008 entró en vigor una nueva ley que obliga a los hombres que se casan con mujeres no saudíes a permitir que su esposa y sus hijos puedan viajar libremente dentro y fuera del país. Estas medidas, aunque pasos adelante, muestran que la autonomía personal de las mujeres sigue siendo un área de desarrollo continuo.

Marco Legal y el Futuro de los Derechos Femeninos

Los derechos y restricciones legales para las mujeres varían drásticamente en el mundo árabe, con Túnez destacando como el único país de mayoría musulmana de habla árabe que otorga a las mujeres los mismos derechos que a los hombres en varios aspectos clave. Túnez prohíbe la poligamia, permite que las mujeres musulmanas se casen con hombres no musulmanes y les concede la misma herencia que a los hombres, siendo un modelo de liberalización legal.

Egipto, por su parte, ha sido un centro de movimientos feministas activos, donde la lucha por los derechos de las mujeres se ha asociado con la justicia social y el nacionalismo laico. El feminismo egipcio, que comenzó con redes informales, logró que las mujeres obtuvieran el derecho al voto en 1956. En contraste, las feministas en Arabia Saudita enfrentan riesgos extremos, incluyendo la cárcel o la pena de muerte por su activismo, aunque algunas de sus solicitudes, como no requerir un tutor masculino para acceder a ciertos servicios gubernamentales, han sido concedidas. Sin embargo, la aprobación de un tutor masculino aún es necesaria para viajar y casarse.

Iniciativas de empoderamiento también surgen en otros países. En Jordania, la Princesa Basma Bint Talal estableció la Comisión Nacional Jordana para la Mujer (JNCW) en 1992 para abordar los derechos y cuestiones políticas, legislativas, económicas, sociales, educativas y de salud de las mujeres. Líbano ratificó la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), buscando eliminar leyes y costumbres discriminatorias. Marruecos, a través de Women's Learning Partnership (WLP), propuso un plan nacional para integrar a las mujeres en el desarrollo económico (PANDIF). En Arabia Saudita, la Nahda Charitable Society for Women busca el empoderamiento femenino dentro del marco de la ley islámica.

A pesar de estos esfuerzos, la participación política de las mujeres en los países árabes sigue siendo la más baja del mundo, y si logran ocupar puestos altos, suelen limitarse a "temas blandos" como asuntos sociales o de la mujer, debido a los atributos sociales patriarcales inherentes y los estereotipos. Cambiar la imagen estereotipada de las mujeres árabes a través de los medios oficiales y sociales es una de las soluciones propuestas para aumentar su representación política.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿El Islam restringe los derechos de las mujeres?
Las primeras reformas bajo el Islam en el siglo VII mejoraron significativamente el estatus de la mujer, otorgándoles derechos en matrimonio, divorcio, herencia, y prohibiendo prácticas como el infanticidio femenino. Filósofos como Averroes y el propio Profeta Mahoma abogaron por la igualdad y el buen trato.
¿Es obligatorio el velo en todas las sociedades árabes?
No. La obligación de usar el velo o la abaya varía. Es legalmente obligatorio solo en Arabia Saudita. En la mayoría de los países como Egipto, Líbano o Jordania, no es obligatorio y la decisión recae en la mujer. Túnez, incluso, ha prohibido su uso en ciertos contextos.
¿Las mujeres árabes tienen derecho a votar?
Sí, las mujeres tienen derecho al voto en la mayoría de los países árabes, aunque este derecho se ha concedido en diferentes momentos a lo largo del siglo XX y XXI. Arabia Saudita fue uno de los últimos en concederlo en 2015.
¿Por qué la participación económica de las mujeres es baja en la región MENA?
Factores como el entorno socioeconómico que perpetúa roles de género tradicionales (especialmente en países ricos en petróleo), sistemas estatales patriarcales que debilitan el sector privado, y un ambiente empresarial inhóspito con pocas leyes antidiscriminación contribuyen a las bajas tasas de participación laboral femenina.
¿Las mujeres pueden conducir en Arabia Saudita?
Sí, Arabia Saudita levantó la prohibición de conducir para las mujeres el 24 de junio de 2018.

Conclusión

El camino de la mujer en las sociedades árabes es un relato de resiliencia, progreso y desafíos persistentes. Desde las bases legales sentadas por el Islam primitivo que mejoraron drásticamente su posición, hasta la lucha contemporánea por la plena igualdad en la política, la economía y la vida social, la narrativa es rica y compleja. Aunque persisten barreras culturales, legales y socioeconómicas, la creciente participación en la educación, el liderazgo en ciertos sectores económicos y los avances en los derechos civiles y políticos demuestran una transformación imparable. La imagen de la mujer árabe es cada vez más una de agencia, determinación y una fuerza vital para el futuro desarrollo de sus naciones.

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