05/07/2023
El Perú, tierra de rica diversidad cultural, alberga en su corazón andino un baile que resuena con la fuerza de la tierra y la alegría de su gente: el Huaylas. Más que una simple danza, el Huaylas o Huaylarsh es una expresión cultural profunda, un género de baile y música precolombino que se ha mantenido vivo a través de los siglos, evolucionando y adaptándose, pero siempre conservando su característica más distintiva: el vigoroso y apasionado zapateo. Esta danza, similar al huayno en su esencia andina, es un testimonio de la conexión del hombre con la naturaleza, el trabajo agrícola y el galanteo amoroso, todo ello envuelto en un torbellino de ritmo y color que invita a la celebración.
Desde los valles fértiles del Mantaro hasta las pistas de baile modernas, el Huaylas ha tejido su historia, marcando el pulso de festividades y ceremonias. Su etimología, derivada de la palabra quechua 'huaylarsh' o 'huaylash', que significa ‘juventudes’, ya nos da una pista sobre su esencia: una danza de jóvenes fuertes y enamorados, llenos de energía y vitalidad. Este artículo te invita a un viaje para desentrañar el significado, la historia, la evolución y la profunda belleza del zapateo de Huaylas, una joya del folclore peruano que sigue cautivando a propios y extraños.
¿Qué es el Huaylas? Un Vistazo a su Esencia
El Huaylas es una danza folclórica originaria del Perú, profundamente arraigada en la cultura andina. Es un género de baile y música de origen precolombino que, aunque comparte similitudes con el huayno, posee una identidad y un estilo propios, caracterizados por su energía y los movimientos específicos de zapateo. Su nombre, 'huaylarsh' o 'huaylash', evoca la idea de 'juventudes', haciendo referencia a la fuerza y vitalidad de los jóvenes que la ejecutan. Originalmente, esta danza estaba ligada a las actividades agrícolas, simbolizando la siembra y la cosecha de la papa, elementos fundamentales en la vida de las comunidades andinas. Con el tiempo, ha evolucionado, incorporando elementos de galanteo y competencia, pero sin perder su conexión con la tierra y el espíritu festivo.
Geográficamente, el Huaylas es particularmente conocido y difundido en todo el Valle del Mantaro, una vasta y fértil región que se extiende entre los departamentos de Junín y Huancavelica. En pueblos como Azapampa, Chilca, Chongos, Chupuro, Cochas, Huacrapuquio, Huancán, Huancayo, Huayucachi, La Punta, Pilcomayo, Pucará, Sapallanga y Viques, el Huaylas no es solo un baile, sino una parte intrínseca de la vida, celebrándose con orquestas de saxos y otros instrumentos de viento que invitan a bailar por las calles.
El Origen Ancestral del Zapateo: Huaylas Antiguo
El Huaylas Antiguo, también conocido como Huaylas Agrícola, es la manifestación más pura y ancestral de esta danza. Aunque no se conoce la fecha exacta de su origen, se cree que nació en el Valle del Mantaro. Sus raíces se hunden en las labores del campo, específicamente en la plantación de la papa y, de manera más remota, en la trilla nocturna de granos como el trigo y la cebada, una actividad que requería un fuerte y rítmico pisoteo para separar el grano de la paja. De esta actividad agrícola es de donde proviene el característico y enérgico zapateo que define al Huaylas.
La danza, en su forma antigua, representa el vistoso galanteo del chiuaco (o zorzal) macho a la hembra, un ave abundante en la región. Los movimientos de los bailarines imitan las fases de siembra, cultivo y cosecha de la papa, así como otros trabajos agrícolas, mostrando la fuerza y destreza de los participantes. El vestuario del Huaylas Antiguo es de campo, sencillo y funcional, y los bailarines suelen ejecutar la danza con los pies descalzos, lo que acentúa la conexión con la tierra y la naturalidad de sus movimientos. La música que acompañaba estas primeras versiones se basaba en flautas y tambores, creando un ambiente rítmico y ceremonial.
Esta variante del Huaylas se puede apreciar especialmente en el mes de febrero, coincidiendo con el carnaval. En este período, la danza se convierte en un culto a la naturaleza, a la fecundidad de la tierra y a la llegada de las lluvias, elementos vitales para las comunidades agrícolas andinas. La danza era inicialmente un baile de hombres, quienes, al compás de los cánticos de sus mujeres, realizaban movimientos de carácter agrícola, mostrando su vigor, habilidad y destreza en una sana competencia. Las mujeres (wamblas) también intervienen, aportando gracia y complementando el galanteo.
Pasos Fundamentales del Huaylas Agrícola: La Fuerza en Cada Zapateo
El zapateo es el corazón del Huaylas, y en su versión antigua, cada paso tiene un significado ligado a las labores del campo. Estos movimientos no solo demuestran la habilidad del bailarín, sino que también narran la historia del trabajo agrícola y la vitalidad de la comunidad. Entre los pasos más emblemáticos se encuentran:
- El ishta tac: Este paso representa la acción de clavar la estaca en el suelo, un movimiento fundamental para preparar la tierra antes de la siembra. Se ejecuta con un golpe firme y preciso del pie, simulando la fuerza necesaria para esta tarea.
- El cullpa wipyay: Simboliza la acción de golpear los terrones de tierra para desmenuzarlos y preparar el terreno para la siembra o el cultivo. Es un zapateo rítmico y constante que evoca la labor repetitiva y vigorosa en el campo.
- El acshru ashrmy: Este paso se refiere al primer cultivo o la primera remoción de la tierra después de la siembra. Los movimientos son más suaves pero aún enérgicos, reflejando el cuidado inicial de la planta.
- El acshru acshru tahatay: Representa el segundo cultivo, una labor más intensa y profunda para asegurar el buen desarrollo de la papa. El zapateo aquí es más marcado y sostenido.
- El tacanacuy o trompeadera: Este es un contrapunto crucial en la danza, una competencia de habilidad, fuerza y destreza entre los varones. Es el momento en que los bailarines miden sus capacidades físicas y demuestran quién es el más ágil y potente en el zapateo. Los golpes de los pies contra el suelo se vuelven más intensos y complejos, buscando superar al compañero en un despliegue de energía y creatividad.
Del Campo a la Ciudad: El Huaylas Moderno
Con la migración del campo a la ciudad, el Huaylas sufrió adaptaciones, dando origen al Huaylas Moderno, también conocido como Huaylas de Salón. Esta versión conserva la esencia del zapateo, pero se presenta con una estética más elaborada y pasos que, si bien mantienen la energía, están diseñados para ser ejecutados en pistas de madera. El tema fundamental de esta variante es el enamoramiento y la competencia en el baile por parejas, donde la alegría se trasunta en cada movimiento.
El vestuario del Huaylas Moderno es mucho más lujoso y vistoso. Las mujeres lucen polleras bordadas y trajes con detalles intrincados, mientras que los hombres visten trajes también bordados, con una característica abertura en el botapié. Ambos sexos calzan zapatos de tacón, lo que permite un zapateo más resonante y estilizado sobre la superficie de madera. La coreografía, aunque inspirada en el galanteo de las aves, se complementa con una mayor variedad de figuras y desplazamientos, buscando la belleza visual del espectáculo.
El Huaylas Moderno es ejecutado principalmente por bandas y orquestas de metales, que han desarrollado una identidad propia a lo largo de los años. Estas orquestas, compuestas por saxos de diversos tamaños, clarinetes, violines y arpa, compiten entre sí, imprimiendo su sello musical distintivo en cada pieza, a menudo terminando los temas con un final propio y reconocible. Dada la fuerza de la danza que acompaña la música, es común que las piezas musicales sean denominadas con la frase: 'Rompe...', un llamado a la energía y el vigor del baile. Maestros del género como el Picaflor de los Andes o Zenobio Dagha han contribuido significativamente a la difusión y evolución de este estilo.
Su mayor difusión se encuentra en los pueblos de la zona sur de Huancayo, como Chongos Bajo, Huancán, Huayucachi, Pucará, Sapallanga y Viques, donde es una parte fundamental de sus celebraciones y competencias de danza. Los conjuntos de Huaylas Moderno suelen representar una entrada, un baile por parejas y una despedida, todo ello con figuras variadas y uniformes. Los desplazamientos son veloces y sorprendentes; a mayor cantidad de figuras y desplazamientos, mayor interés genera. Incluso cuando una pareja está bailando, los demás realizan figuras de 'cortina' para destacarla y mantener el dinamismo del espectáculo, evitando 'cuadros muertos'.
Vestimenta: Tradición y Lujo en el Huaylas
La vestimenta en el Huaylas, tanto en su versión antigua como moderna, es un componente esencial que refleja la identidad y el contexto de la danza. Mientras que el Huaylas Antiguo se caracteriza por su sencillez y funcionalidad ligada al campo, el Huaylas Moderno exhibe un lujo y una sofisticación que reflejan su adaptación a escenarios más urbanos y de salón.
Vestuario de Damas (Huaylas Moderno):
- Sombrero de lana color vicuña: Un elemento distintivo que aporta elegancia y tradición.
- Pañal bordado en terciopelo o velour: Una pieza clave que destaca por sus intrincados bordados, a menudo con motivos florales o geométricos, que añaden riqueza visual.
- Maquitos bordados: Del mismo color que el pañal, complementan el conjunto y extienden los detalles bordados a los brazos.
- Cotón de color negro: Una blusa o camisa de color oscuro que contrasta con los colores vibrantes de los bordados.
- Faja huanta moderna: Una faja tejida que ciñe la cintura y complementa la vestimenta tradicional.
- Fustán de lino picado o labrado: Una enagua interior elaborada con detalles que le dan volumen y textura al traje.
- Fustán de castilla tasqueado o bordado: Otra enagua, a menudo más exterior, con bordados o diseños que se asoman al bailar.
- Zapatos negros de planta baja: Aunque el texto original menciona 'zapatos negros de planta baja' para las damas en la sección de vestuario general, la sección de Huaylas Moderno especifica 'zapatos de tacón' para ambos sexos. Esto subraya la adaptación para el zapateo en pista y el estilo de salón, por lo que se prioriza esta última información para el moderno.
Vestuario de Varones (Huaylas Moderno):
- Sombrero de color vicuña de lana de oveja: Similar al de las damas, aporta un toque de elegancia rústica.
- Camisa blanca de lino: Una base clara que resalta las demás prendas.
- Pañuelo al cuello de diverso color: Un accesorio que añade color y dinamismo al atuendo.
- Chaleco bordado: Una pieza central que, al igual que en las damas, muestra ricos bordados.
- Faja huanca moderna: Complementa la vestimenta y resalta la cintura.
- Pantalón negro de calla o abertura blanca en el volapié: Un detalle distintivo que permite ver la suela del zapato y facilita el zapateo, además de añadir un elemento visual al movimiento.
- Zapatos negros de rostro bajo: Al igual que en las damas, el Huaylas Moderno requiere zapatos de tacón, a pesar de la mención general de 'rostro bajo'. Estos zapatos están diseñados para producir el sonido característico del zapateo en la pista.
- Pañuelo de mano: Utilizado durante la danza para acentuar movimientos y gestos.
Esta evolución en el vestuario refleja la transformación del Huaylas de una danza puramente agrícola a una expresión artística de salón, donde la vistosidad y el detalle son fundamentales para el espectáculo.
La Música del Huaylas: Alma del Ritmo
La música es el corazón palpitante del Huaylas, el motor que impulsa cada zapateo y cada giro. Si bien el Huaylas Antiguo se acompañaba de flautas y tambores, creando un sonido más orgánico y ligado a la naturaleza, el Huaylas Moderno ha evolucionado hacia un formato orquestal más robusto y distintivo.
Las orquestas de Huaylas Moderno están típicamente compuestas por una sección de metales prominente, incluyendo saxos de diversos tamaños (alto, tenor, barítono), clarinetes, violines y arpa. Esta combinación instrumental produce un sonido potente y festivo, capaz de transmitir la energía y la alegría que caracterizan a la danza. La competencia entre estas orquestas es un elemento fascinante, ya que cada una busca estigmatizar sus piezas con un sello musical propio, a menudo culminando los temas con un final distintivo y potente que las diferencia del resto.
Dada la fuerza y el vigor de la danza, que se manifiesta en el intenso zapateo, hay una predilección por denominar las piezas musicales con la frase: 'Rompe...', un grito que evoca la explosión de energía y la habilidad de los bailarines. Artistas icónicos como el legendario Picaflor de los Andes y Zenobio Dagha han sido maestros en el género, popularizando el Huaylas y llevando su música a un público más amplio, consolidando su identidad sonora y su lugar en el panorama musical peruano.
El Huaylas Hoy: Patrimonio Vivo del Perú
El Huaylas, en sus diversas manifestaciones, sigue siendo una danza vibrante y relevante en el Perú contemporáneo. Es un patrimonio cultural vivo que se transmite de generación en generación, manteniendo viva la conexión con las raíces ancestrales y la identidad andina. Su difusión no se limita ya solo a los pueblos del Valle del Mantaro, sino que ha trascendido fronteras, siendo reconocido como una de las expresiones folclóricas más emblemáticas del país.
Un claro ejemplo de su continua popularidad y vitalidad se observa en plataformas digitales como TikTok, donde videos de jóvenes peruanos demostrando sus habilidades en el Huaylarsh se vuelven virales. Recientemente, un video mostró a un muchacho zapateando con una destreza impresionante al compás de la música huancaína en una fiesta, ganándose la admiración de miles de cibernautas. Comentarios como 'Ese es un verdadero zapateo huancaíno', 'Es un deleite para mis ojitos. Muy hermoso', y 'Nunca debemos olvidar nuestras raíces y cultura huanca', demuestran el orgullo y la conexión emocional que esta danza genera. Este tipo de fenómenos virales no solo celebran la habilidad individual, sino que también refuerzan la importancia de preservar y difundir estas ricas tradiciones culturales.
Preguntas Frecuentes sobre el Zapateo de Huaylas
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre esta fascinante danza:
¿Qué simboliza el zapateo del Huaylas?
El zapateo del Huaylas simboliza principalmente la fuerza y la energía del trabajo agrícola, especialmente la trilla de granos y la preparación de la tierra para la siembra de la papa. También representa la vitalidad, la alegría y la competencia entre los bailarines, así como el galanteo del zorzal macho a la hembra en el Huaylas Antiguo. En el Huaylas Moderno, el zapateo es una expresión de destreza y competencia en el cortejo.
¿En qué zonas de Perú se baila el Huaylas?
El Huaylas es muy conocido y difundido en todo el Valle del Mantaro, abarcando pueblos de los departamentos de Junín y Huancavelica. Entre las localidades donde se practica intensamente se encuentran Azapampa, Chilca, Chongos, Chupuro, Cochas, Huacrapuquio, Huancán, Huancayo, Huayucachi, La Punta, Pilcomayo, Pucará, Sapallanga y Viques.
¿Cuál es la diferencia entre el Huaylas antiguo y el moderno?
| Característica | Huaylas Antiguo (Agrícola) | Huaylas Moderno (de Salón) |
|---|---|---|
| Origen y Tema | Ligado a la trilla de granos y la siembra de papa. Representa el trabajo agrícola y el galanteo del zorzal. | Adaptación del original. Tema principal: enamoramiento y competencia de baile por parejas. |
| Vestuario | De campo, sencillo, pies descalzos o calzado rústico. | Lujoso, bordado, con varias polleras para mujeres y pantalón con abertura para hombres. Zapatos de tacón. |
| Lugar de Baile | En el campo, en espacios abiertos. | Pistas de madera o salones. |
| Música y Orquesta | Originalmente con flautas y tambor. | Orquestas de metales (saxos, clarinetes, violines, arpa). Sonido más potente y elaborado. |
| Coreografía | Movimientos que imitan la siembra, cultivo y cosecha. Contrapunto de fuerza entre hombres. | Figuras variadas y uniformes, desplazamientos veloces. Competencia de destreza y creatividad en el baile de pareja. |
¿Qué instrumentos acompañan al Huaylas?
En el Huaylas Antiguo, se utilizaban principalmente flautas y tambores. En el Huaylas Moderno, la orquesta está compuesta principalmente por instrumentos de viento y cuerda, incluyendo saxos de diversos tamaños, clarinetes, violines y arpa.
¿Cuándo se celebra el Huaylas?
El Huaylas, especialmente en su forma agrícola, se puede apreciar en el mes de febrero, coincidiendo con las celebraciones de carnaval. En este período, la danza se convierte en un culto a la naturaleza, a la fecundidad de la tierra y a la llegada de las lluvias, marcando un momento de gran festividad en el calendario andino.
El zapateo de Huaylas es mucho más que una secuencia de pasos; es una narrativa viviente de la historia, el trabajo y las emociones del pueblo andino. Desde sus raíces precolombinas hasta su vibrante presencia actual, esta danza continúa siendo un pilar fundamental del folclore peruano, un símbolo de la resiliencia y la alegría de una cultura que sigue bailando al ritmo de su propia historia.
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