14/12/2025
La figura de Emiliano Zapata Salazar, asesinado en abril de 1919, trasciende las barreras del tiempo, erigiéndose como un símbolo imperecedero de libertad y justicia social. A más de un siglo de su partida, el caudillo del sur sigue siendo un estandarte de lucha, especialmente en un México que busca en sus ideales la inspiración para un cambio profundo. Pero, ¿qué es lo que hace que Zapata y el movimiento que encarnó, el zapatismo, sigan siendo tan relevantes y fascinantes en la actualidad? Para académicos como Pablo Piccato de la Universidad de Columbia, es fundamental investigar y comprender a fondo la vida y el pensamiento de este personaje, cuya trascendencia va más allá del mito.

El objetivo de Emiliano Zapata era claro: enfrentar al gobierno opresor de Porfirio Díaz y luchar por la justicia de los campesinos despojados de sus tierras. Esta determinación inquebrantable lo asoció con la lucha agraria, la indignación popular y la sublevación ante el Estado. A diferencia de otros líderes revolucionarios, Zapata nunca se dejó corromper por el poder, una característica que lo distingue y lo convierte en un referente moral. Incluso antes de su muerte, el significado del zapatismo se había transformado, comenzando como una rebelión campesina en Morelos contra Madero, para luego consolidarse como una resistencia contra el ejército federal. Su figura era percibida por otros revolucionarios como la de un líder moral, un faro de principios inquebrantables. Su legado continuó vivo incluso después de su asesinato, alimentando rumores y leyendas que lo mantuvieron presente en la conciencia popular.
- El Tiempo Otro Zapatista: Una Construcción Social y un Desafío al Capitalismo
- Hallazgos y Conclusiones: Las Múltiples Caras del Tiempo Zapatista
- Lo Temporal como Urgencia, Transición y Cambio
- El Caracol y el Helicoide: Semiótica de una Temporalidad Única
- El Tiempo como Escucha, Palabra y Silencio
- La Temporalidad en la Dignidad como (Re)enunciación de Lo Sagrado
- Nuevas Formas de Pensamiento y la Reconfiguración del Tiempo
- La Colectividad del Tiempo
- El Tiempo de las Mujeres
- Distopística: La Hidra y La Tormenta que Viene
- Comparando Mundos: Temporalidades en Contraste
- Preguntas Frecuentes sobre el Zapatismo y su Tiempo
El zapatismo no solo representa una lucha por la tierra y la justicia, sino también una profunda reconfiguración de la temporalidad misma. ¿Qué es el 'tiempo otro zapatista'? Para comprenderlo, es esencial adentrarse en la metodología del Análisis Crítico del Discurso (ACD), que permite desentrañar las complejas narrativas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sobre el tiempo y la construcción del futuro. La temporalidad, entendida como una construcción social, es constitutiva de lo social-histórico. Mientras que la modernidad capitalista nos ha impuesto una retícula rigurosamente subdividida en unidades temporales (segundos, minutos, horas), el zapatismo propone configuraciones temporales alternas, desafiando esta hegemonía.
El estudio de la configuración temporal zapatista se nutre de un enfoque multidisciplinario, que entrelaza la filosofía para entender el tiempo como dimensión ontológica, la sociología para delimitarlo como configuración social, y la política para comprenderlo como dispositivo de poder. El discurso zapatista, plasmado en obras como los tres volúmenes de El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista, se caracteriza por su innovación, su arraigo en la tradición oral indígena, el uso estratégico de la web y las TIC, su singularidad estilística (gracias a voceros como el Subcomandante Galeano, antes Marcos) y su carácter polifónico. Este discurso no solo describe la realidad, sino que la construye y la refuerza, generando conocimientos y saberes tanto al interior como al exterior del movimiento.
El análisis del discurso zapatista revela un "sistema de opuestos" dialéctico. Para entender la Utopística zapatista (su visión de un futuro deseable), es necesario confrontarla con la Distopística manifestada en las alegorías de la "Hidra Capitalista" y la "Tormenta que Viene". La Hidra representa el capitalismo contemporáneo en sus mutaciones financiarizadas y violentas, mientras que la Tormenta alude a un inminente colapso social y ecológico. Estas problemáticas actuales (precarización, violencia, extractivismo, desequilibrio ecológico) son abordadas por el zapatismo no solo como desafíos económicos y políticos, sino también epistemológicos y ontológicos, que exigen un cuestionamiento crítico sobre la naturaleza del ser en relación con el planeta.
Hallazgos y Conclusiones: Las Múltiples Caras del Tiempo Zapatista
La configuración temporal zapatista es un constructo híbrido, complejo y emergente, cuyas raíces se hunden en distintas temporalidades históricas y culturales. Su base discursiva es la dignidad humana y la dignidad de la tierra.
Lo Temporal como Urgencia, Transición y Cambio
A través de metáforas como "las grietas que se ensanchan en el muro" o "los goterones de una tormenta que viene", el zapatismo apela a la urgencia ante la intolerable injusticia económica, política y social. La marca discursiva del "¡Ya basta!" anuncia el fin de la paciencia indígena y un punto de quiebre. Esta urgencia tiene también un fuerte componente ambiental, presagiando un colapso ecológico global. El zapatismo responde a esta urgencia viviendo "sin demora" la dignidad del futuro en el presente. La práctica del futuro se asemeja a una "llave de una puerta que aún no se construye", una paradoja que, lejos de ser una contradicción, es una estrategia del Pensamiento Crítico zapatista: la incertidumbre previene del totalitarismo, asumiendo que no hay una totalidad que alcanzar, sino una continua construcción y tránsito.
El Caracol y el Helicoide: Semiótica de una Temporalidad Única
Si la estética temporal zapatista tuviera una forma, sería la del caracol, que a su vez encierra la forma de un helicoide (espiral tridimensional). Esta figura simboliza un "tercer tiempo": ni el de los dioses, ni el de los hombres, sino uno que busca construir condiciones de dignidad y justicia. "Lo indio", mezclando los tiempos, concibe el final en el principio. El caracol representa una ciclicidad que no pierde la direccionalidad, marcando aparentes regresos pero siempre en un nuevo estadio. Es una representación de la progresión fractal, la organización, el movimiento colectivo, la inteligencia distribuida, y la estética como ordenamiento del mundo. También simboliza el sonido y el llamado a la palabra, la comunidad, la identidad, el "número cero" y el silencio cargado de sentido, y el origen marino asociado a la fertilidad y el tiempo de las mujeres. Es una metáfora central de la epistemología zapatista, que vuelve sobre la historia para actualizar el pasado, resonando con la idea de Paul Ricoeur de trazar en la práctica las condiciones de un futuro novedoso.
El Tiempo como Escucha, Palabra y Silencio
El uso de la palabra y, crucialmente, del silencio, es fundamental en el universo zapatista. La oralidad de sus comunicados es la misma de sus "muertos", una historia contada desde aquellos que fueron acallados. El zapatismo (re)nombra la realidad y (re)cuenta la historia, (re)configurando así la temporalidad. El silencio no es una ausencia, sino una condición para la escucha, un "silencio-tierra" donde germina la palabra-semilla, y también la "Noche" del olvido impuesto por la hegemonía. El "¡Ya Basta!" es una afrenta temporal que enuncia empoderamiento y cambio. El tiempo otro zapatista no es lento a priori, sino que su "lentitud" es consecuencia de la escucha, de un detenimiento para la reflexión y la construcción de sentido. La "nosotrificación" presente en las lenguas mayenses, y actualizada en la práctica de la palabra-escucha, anuncia un tiempo de lo colectivo, opuesto al individualismo capitalista.
La Temporalidad en la Dignidad como (Re)enunciación de Lo Sagrado
La dignidad en el zapatismo se refiere al lugar que corresponde al ser humano en su devenir, a la auto-reconocimiento que esclarece la dignidad de los otros, de las cosas, de las palabras y de los tiempos. Para los indígenas, lo sagrado de un territorio o de una fecha está ligado a la dignidad, al momento justo o kairos. El presente (Kin en la cosmogonía maya) es el tiempo sagrado donde el zapatismo pone en práctica su imaginario. La dignidad se opone a la deshumanización y la cosificación, buscando "volver a reconocer Lo Sagrado en todo lo existente", lo cual implica desfetichizarse y regresar a la humanidad y a la naturaleza su valor intrínseco. Lo Sagrado también se opone al tiempo de lo productivo, manifestándose en la fiesta y el baile, momentos de alegría y optimismo que subvierte el tiempo, desarticulando el imperativo del rendimiento y priorizando la reproducción de la vida sobre la producción de mercancías.

Nuevas Formas de Pensamiento y la Reconfiguración del Tiempo
El pensamiento crítico requiere tiempo para concluir y establecer narrativas de sentido. En contraste con la acelerada temporalidad capitalista, el zapatismo propone una que propicie el razonamiento crítico, permitiendo escuchar, detenerse y ralentizar el flujo de información. Su pensamiento no es una ideología cerrada, sino un sistema abierto y en construcción. La incertidumbre, más que la certeza, es una estrategia del pensamiento crítico en la construcción Utopística, evitando la idea de una totalidad a alcanzar. El pensamiento zapatista se erige en la tríada Pensar-Sentir-Actuar, una racionalidad "corazonada" que se vuelca en la práctica revolucionaria. La aniquilación de la Hidra Capitalista, según el corpus, sería posible con sentir, conocimiento y organización, emergiendo del amor que aglutina colectividad y conocimiento. El caracol, nuevamente, simboliza esta epistemología, que vuelve sobre la historia para actualizar el pasado y trazar un futuro novedoso.
La Colectividad del Tiempo
La configuración temporal zapatista es radicalmente colectiva, oponiéndose a la visión individualista neoliberal. La palabra "compa" encierra una intención fraternal y solidaria. Es una construcción transhistórica que incluye al sujeto colectivo presente, a los "muertos" y a los que vendrán. Las lenguas indígenas, con su sentido de "nosotrificación", revelan una ontología del sujeto como ser-colectivo, visible en sus gramáticas y prácticas socioculturales. La Utopística también se construye colectivamente, como la suma organizada de rupturas cognitivas y acontecimentales. "Despertar no es una iluminación solitaria del intelecto, es más bien una eclosión de momentos sociales, de perspectivas, de conocimientos, de verdades, que suceden en colectivo".
El Tiempo de las Mujeres
El zapatismo proclama que esta es "La Hora de lo Pequeño", un momento histórico para visibilizar a los indígenas, los pobres y, crucialmente, a las mujeres. El tiempo zapatista tiene género, evidenciado en su postura antipatriarcal y antimachista (uso de "Nosotr@s", "las y los") y en la asimilación de la Tierra con la figura de la mujer y la madre. La relación hombre-mujer es vista como "la primera colonia", una relación asimétrica de poder que debe superarse para erradicar otras injusticias. La "Ley Revolucionaria de las mujeres" de 1993 es un pilar fundamental. El imaginario capitalista es patriarcal, centrado en el "yo" y la producción, mientras que un nuevo imaginario zapatista es colectivo, equitativo y enfocado en la reproducción de la vida. La lucha de las mujeres en el zapatismo trasciende las luchas indígenas y se convierte en una lucha de la historia de la humanidad, buscando la instauración de una nueva era que rompa con el patriarcado y sus características de jerarquización, violencia y productivismo. Esta lucha implica la coyuntura de un momento transformacional, un periodo estructural y un espacio-tiempo eterno.
Distopística: La Hidra y La Tormenta que Viene
La Distopística es un imaginario factible de futuro, pero que ya se manifiesta en lo socialmente fallido. El corpus zapatista la sintetiza en dos alegorías: la Hidra, que representa el capitalismo contemporáneo y sus mutaciones de financiarización y recrudecimiento de la violencia; y la Tormenta que viene, un escenario de colapso social y ecológico planetario. Esta construcción narrativa se articula a partir de una evaluación crítica de las problemáticas presentes e históricas, un ejercicio analítico de los factores que llevan a la condición fallida de un sistema. El zapatismo asume la responsabilidad de comunicar esta "catástrofe por venir", señalando el resquebrajamiento del sistema capitalista y el desequilibrio ecológico. La crisis es un tópico central de la Distopística, vista como un periodo de "separación", el umbral de una nueva categorización que a menudo es irreversible. Las problemáticas contemporáneas se abordan como un desafío económico-político, epistemológico (cuestionando la modernidad y el progreso) y ontológico (necesidad de un cuestionamiento crítico sobre la naturaleza del ser en relación con el planeta).
Comparando Mundos: Temporalidades en Contraste
Para entender la singularidad del tiempo zapatista, es útil contrastarlo con la temporalidad hegemónica del capitalismo:
| Aspecto | Temporalidad Hegemónica Capitalista | Temporalidad Zapatista |
|---|---|---|
| Sentido del Tiempo | Lineal, unidireccional, progresivo, acelerado, cuantificable, homogéneo, fragmentado. | Helicoidal, cíclico en nuevos estadios, no lineal, cualitativo, heterogéneo, integrado, lento (por escucha). |
| Relación con el Futuro | Destino preestablecido, acumulación, crecimiento ilimitado, progreso técnico, utopía tecnológica. | Construcción continua, incertidumbre como estrategia, "llave que aún no se construye", futuro en el presente. |
| Sujeto del Tiempo | Individual, competitivo, productivo, aislado, consumidor. | Colectivo, comunitario, "nosotrificación", interdependiente, productor de sentido. |
| Valoración | Racionalidad instrumental, eficiencia, productividad, dinero, mercado. | Dignidad, escucha, palabra, silencio, "corazonamiento", ritual, fiesta, vida. |
| Percepción del Conflicto | Solución técnica, control, hegemonía, dominación. | Crisis estructural, "digna rabia", confrontación, resistencia. |
| Representación | Reloj, calendario, línea recta, flecha. | Caracol, helicoide, espiral, tejido. |
| Enfoque | Cuantitativo, objetivo, universal. | Cualitativo, subjetivo, situado. |
| Meta | Ganancia, acumulación, desarrollo. | Justicia, libertad, vida, comunidad. |
Preguntas Frecuentes sobre el Zapatismo y su Tiempo
¿Qué hace a Zapata un personaje tan fascinante hoy?
La fascinación por Zapata radica en su incorruptibilidad y su coherencia con los ideales de justicia y libertad. A diferencia de otros líderes, nunca se dejó absorber por el poder, manteniéndose fiel a la defensa de los campesinos y la tierra. Su figura se ha convertido en un estandarte de resistencia global, adoptado incluso como un ícono pop.
¿Qué significó el zapatismo antes de la muerte de Zapata?
Antes de su muerte en 1919, el zapatismo ya había evolucionado. Comenzó como una rebelión de campesinos en Morelos contra el gobierno de Madero, defendiendo su autonomía y su tierra. Posteriormente, se consolidó como un movimiento de resistencia contra el ejército federal, siendo percibido por otros revolucionarios como un líder moral por su compromiso inquebrantable.
¿Qué es el "tiempo otro zapatista"?
El "tiempo otro zapatista" es una concepción de la temporalidad que desafía la visión lineal y acelerada del capitalismo. Es una construcción social que se manifiesta como helicoidal, cíclica pero progresiva, basada en la escucha, el silencio, la colectividad y la dignidad. No se rige por la velocidad, sino por la profundidad de la reflexión y la acción consciente.
¿Cómo se relaciona el tiempo zapatista con el pensamiento crítico?
El pensamiento zapatista propone una temporalidad que propicia el razonamiento crítico. Requiere detenerse, escuchar y ralentizar el flujo de información para "diseñar" estrategias de análisis. La incertidumbre es una estrategia clave para la construcción utopística, ya que previene la idea de una totalidad a alcanzar, manteniendo el futuro como una construcción constante. Se basa en la tríada Pensar-Sentir-Actuar, una racionalidad "corazonada" que impulsa la práctica revolucionaria.
¿Cuáles son los frenos que enfrentan las mujeres zapatistas?
A pesar de su importante participación política y pública, las mujeres zapatistas aún enfrentan obstáculos. Los textos mencionan, por ejemplo, los intentos de violaciones por parte de hombres no zapatistas, así como la doble carga de llevar consigo a sus hijos y cuidarlos mientras cumplen con sus cargos políticos. Sin embargo, su lucha es fundamental para el movimiento, considerada una de las más trascendentes en la historia de la humanidad.
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