¿Cómo se debe entibar la sección del entibado?

Entibados para Zanjas: Tipos, Beneficios y Seguridad

03/12/2022

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En el vasto mundo de la ingeniería civil, la excavación de zanjas, especialmente aquellas de gran profundidad, representa uno de los desafíos más críticos y potencialmente peligrosos. La seguridad de los operarios y la estabilidad de las estructuras adyacentes son primordiales. Es aquí donde los entibados emergen como soluciones ingeniosas e indispensables, transformando un riesgo latente en un entorno de trabajo seguro y eficiente. Pero, ¿qué son exactamente estas estructuras y por qué su correcta implementación es vital para el éxito de cualquier proyecto de zanjado?

Índice de Contenido

¿Qué son los Entibados para Zanjas y por qué son Indispensables?

Los entibados, o sistemas de entibación para zanjas, son estructuras de contención provisional diseñadas para estabilizar las paredes de una excavación, previniendo su colapso. Su necesidad surge en áreas donde existe un alto riesgo de desprendimientos del terreno, lo que podría poner en peligro tanto a los operarios que trabajan en el interior de la zanja como a las construcciones o vías de comunicación cercanas.

¿Qué son los entibados para zanjas?
Los entibados o sistemas de entibación para zanjas son necesarios en áreas donde existe riesgo de desprendimientos de las excavaciones y por tanto ponen en peligro a los operarios que puedan trabajar en su interior o que puedan afectar a construcciones o vías de comunicación próxima.

Usualmente, estos sistemas son imprescindibles cuando el terreno carece de la consistencia o cohesión suficiente, como ocurre con los rellenos antrópicos, las arenas, o cuando el nivel freático se encuentra muy alto. Además, la presencia de grandes cargas próximas, como el tráfico vehicular pesado o edificaciones colindantes, incrementa la presión sobre las paredes de la zanja, haciendo la entibación una medida de seguridad ineludible. Aunque históricamente se emplearon entibaciones de madera, salvo en zonas con muchas conducciones, hoy en día predominan los sistemas metálicos, que son reutilizables, de ejecución más rápida y, por ende, más económicos, ofreciendo una mayor superficie de contención con menos componentes.

Beneficios Innegables de una Entibación Adecuada

La implementación de sistemas de entibado en excavaciones de zanjas no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino una estrategia que aporta múltiples ventajas significativas a cualquier proyecto de construcción, especialmente en la instalación de redes de alcantarillado en entornos urbanos.

Reducción en Excavaciones, Acarreos y Rellenos

Cuando se busca dar estabilidad a una excavación mediante la pendiente natural del talud, se requiere remover grandes volúmenes de tierra. Esto implica altos costos en maquinaria, combustible y mano de obra. En contraste, los entibados permiten realizar excavaciones con un ancho mínimo, justo el necesario para la instalación de la tubería. Esta reducción drástica en los movimientos de tierra se traduce directamente en un ahorro considerable en costos de acarreo del material excavado y, posteriormente, en el relleno de la zanja, optimizando los recursos y el tiempo de ejecución.

Reducción en Demoliciones y Reposiciones de Pavimentos, Sardineles, Andenes y Zonas Verdes

Las obras de infraestructura urbana a menudo interceptan pavimentos, andenes y otras estructuras superficiales. Sin entibados, la necesidad de taludes amplios obliga a demoler y reponer una mayor superficie. Al contener los taludes con entibados, se interviene la menor área posible, minimizando los trabajos de demolición y los subsiguientes costos de reposición, lo cual es especialmente valioso en zonas con alta densidad de infraestructura.

Reducción en Reparación de Redes de Servicios Públicos

Un problema recurrente en las excavaciones urbanas es el daño a las redes de servicios públicos enterradas (agua, luz, teléfono, gas). Estos incidentes no solo generan gastos adicionales para el contratista, sino que también causan interrupciones en el servicio que afectan a la comunidad. Los entibados permiten un control mucho más preciso de la excavación, reduciendo significativamente el riesgo de dañar estas vitales infraestructuras, lo que evita costos imprevistos y conflictos con los usuarios y las empresas de servicios.

Mayor Seguridad para las Personas que Trabajan en la Zanja

Este es, quizás, el beneficio más importante. Un alto porcentaje de accidentes en la construcción se debe a derrumbes en zanjas sin contención adecuada. Los entibados garantizan la estabilidad de las paredes, creando un entorno de trabajo seguro para los operarios que realizan labores cruciales como el replanteo, la instalación de tuberías y la compactación del relleno. La sensación de seguridad de los trabajadores no solo previene tragedias, sino que también mejora su rendimiento y moral, y exime al contratista de responsabilidades y costos millonarios en caso de accidentes.

Evitar Multas y Gastos Legales Debido a Daños de Estructuras Vecinas

La afectación de estructuras vecinas debido a excavaciones realizadas sin las debidas precauciones puede acarrear graves consecuencias legales y económicas. Si se demuestra que el contratista no adoptó las medidas técnicas y de seguridad apropiadas, este será responsable de asumir los daños causados a terceros. Los entibados actúan como una medida preventiva fundamental, protegiendo las cimentaciones de edificios y otras infraestructuras adyacentes a la obra, evitando así litigios costosos y la afectación de la reputación de la empresa.

Tipos de Entibados: Evolución y Aplicación

La selección del tipo de entibado depende de múltiples factores, incluyendo las características del suelo, la profundidad de la excavación, la presencia de nivel freático y las cargas adyacentes. Si bien las entibaciones con madera han caído en desuso, salvo en contadas excepciones, la tecnología ha avanzado hacia sistemas más eficientes y seguros.

Entibación Ligera, Semicuajada y Cuajada

Antiguamente, la clasificación de las entibaciones se basaba en la densidad de la contención: ligera, semicuajada y cuajada. La elección dependía de los empujes del terreno, la altura de la excavación, el nivel freático y las cargas en cabecera. Sin embargo, con la prevalencia de los sistemas metálicos, esta distinción se ha simplificado, dando paso a dos categorías principales en la práctica moderna.

Cajones de Entibación

Los cajones de entibación son sistemas que se montan en el exterior de la zanja y se introducen en su interior mediante hinca durante o inmediatamente después de la excavación. Son particularmente habituales para profundidades de hasta 4 metros. A partir de esta profundidad, su extracción puede volverse problemática debido a los empujes del terreno, y las excavadoras comunes trabajan cómodamente hasta ese límite. Para profundidades mayores, se requeriría maquinaria más potente o con brazos extensibles.

Planchas o Guías Deslizantes

A diferencia de los cajones, las planchas o guías deslizantes se extraen con mayor facilidad debido a un menor rozamiento. La geometría del conjunto se mantiene constante, ya que cada componente se desliza de forma paralela. Este sistema es preferido para excavaciones que superan los 4 metros de profundidad, ofreciendo una solución más práctica y eficiente para trabajos a mayor escala.

Tabla Comparativa: Cajones vs. Planchas Deslizantes

CaracterísticaCajones de EntibaciónPlanchas o Guías Deslizantes
MontajeEn el exterior de la zanja, introducidos por hinca.Se deslizan a medida que avanza la excavación.
Profundidad UsualHasta 4 metros.A partir de 4 metros (y mayores).
Facilidad de ExtracciónPuede presentar problemas a mayores profundidades debido a los empujes del terreno.Más fácil debido a menor rozamiento, componentes paralelos.
Maquinaria RequeridaExcavadoras comunes hasta 4m; más potentes para mayores.Compatible con excavadoras estándar a mayores profundidades.
Geometría del ConjuntoVaría durante la extracción.No varía, los componentes se mantienen paralelos.

Entibados Convencionales: Un Análisis Detallado

Los entibados convencionales, ya sean de madera o mixtos (madera y metal), se componen generalmente de puntales, largueros y tablestacas o parales verticales. Su propósito es proporcionar una contención temporal a la zanja hasta que la instalación de la tubería y el relleno se completen. Son sistemas básicos, de bajo costo y con materiales fáciles de obtener, siendo muy utilizados en la construcción.

Se recomienda su uso para excavaciones que no superen los 4.5 metros de profundidad y los 2 metros de ancho, siempre que el nivel freático se encuentre por debajo de la zanja o haya sido rebajado adecuadamente.

Entibado Ligero

Es el sistema más sencillo, ideal para suelos cohesivos firmes y profundidades de hasta aproximadamente 3 metros. Consiste únicamente en tablones verticales y puntales (de madera o metálicos). No se aconseja su uso si la zanja debe resistir cargas de tráfico o si hay cimientos de estructuras adyacentes, ya que su capacidad de contención es limitada.

El proceso constructivo implica excavar la totalidad de la profundidad deseada para la longitud de la tubería, para luego entibar las caras laterales con tablones de madera dispuestos verticalmente y trabados por puntales. Una vez fijados los tablones para evitar desplazamientos, se instala la tubería, se rellena por capas y se retira el entibado a medida que se gana altura.

Entibado Discontinuo

Este sistema se emplea en arcillas firmes a medias, donde la superficie de la zanja se entiba parcialmente. Se compone de tablones, puntales y largueros, con secciones que pueden ser de madera, acero o una combinación, diseñadas para soportar cargas laterales y sobrecargas. Las profundidades máximas recomendadas son de 4.5 metros para anchos menores de 2 metros y con el nivel freático controlado.

En suelos arcillosos firmes, se puede excavar la profundidad total y luego entibar de arriba hacia abajo. Para suelos arcillosos medios, se realiza una excavación parcial (aprox. 3 m), se entiba, y el resto de la excavación se termina a mano, finalizando el apuntalamiento. Para facilitar el proceso, se pueden usar paneles prefabricados. Es crucial que los puntales queden firmes para asegurar la estabilidad. La entibación se realiza por módulos, y los empalmes entre módulos deben quedar doblemente apuntalados para mayor resistencia.

Entibado Continuo

Ideal para suelos arcillosos blandos, granulares poco cohesivos y arenosos, que presentan poca estabilidad y requieren contención total en toda su área para evitar desprendimientos progresivos. Las caras laterales de la zanja se entiban completamente con tablones o tableros clavados a los largueros y sostenidos por puntales. Todos sus elementos deben ser calculados para soportar las cargas laterales y sobrecargas. Las profundidades máximas son similares a las del entibado discontinuo (4.5 m), con anchos menores de 2 m y nivel freático bajo.

¿Qué son los entibados para zanjas?
Los entibados o sistemas de entibación para zanjas son necesarios en áreas donde existe riesgo de desprendimientos de las excavaciones y por tanto ponen en peligro a los operarios que puedan trabajar en su interior o que puedan afectar a construcciones o vías de comunicación próxima.

El proceso constructivo es similar al discontinuo: excavación parcial, entibación, y luego finalización a mano. Los paneles prefabricados facilitan el montaje, y la firmeza de los puntales es esencial. Al igual que en el sistema discontinuo, la entibación se realiza por módulos, asegurando los empalmes con doble apuntalamiento para garantizar la resistencia.

Sistemas de Entibado Avanzados para Grandes Desafíos

Más allá de los sistemas convencionales, la ingeniería moderna ha desarrollado soluciones especializadas para enfrentar las condiciones más exigentes en las excavaciones de zanjas, como grandes profundidades, suelos inestables o espacios muy reducidos.

Tablestacados con Puntales

Las tablestacas son estructuras de contención esbeltas, delgadas y hincadas que trabajan principalmente a flexión. Conformadas por una serie de pilotes unidos para formar una pared continua, pueden ser de acero (las más comunes), concreto o madera. Son ideales para cortes apuntalados en terrenos poco estables como arcillas blandas, suelos granulares poco cohesivos, arenosos y donde hay niveles freáticos altos. Su hincado requiere que el suelo permita la penetración sin grandes bloques de roca. Las profundidades típicas varían entre 4.5 y 12 metros.

El proceso constructivo implica el hincado de las tablestacas (por impacto o vibración) en tramos cortos y a profundidades mayores que la excavación proyectada. Luego, se excava y se apuntalan las secciones con largueros y codales metálicos. Este ciclo de hincado, excavación y apuntalamiento se repite hasta la cota de cimentación de la tubería. Una vez finalizado el trabajo y el relleno, se retiran los puntales y, finalmente, se extraen las tablestacas.

Soldiers Beams (Vigas H Hincadas con Revestimiento)

Este sistema utiliza vigas H metálicas hincadas que resisten a flexión. El muro se forma con estas vigas y un revestimiento de tablones horizontales de madera, placas prefabricadas de concreto o láminas de acero, colocados entre las vigas. La contención se complementa con largueros y puntales metálicos. Son adecuados para arcillas blandas o suelos granulares poco cohesivos que sean lo suficientemente competentes para permitir la excavación y la colocación del revestimiento. Pueden alcanzar profundidades de hasta 12 metros.

La construcción comienza con el hincado de las vigas H a la profundidad deseada, con una separación de 2 a 3 metros. Luego, se excava progresivamente, colocando el revestimiento entre las vigas H a medida que se desciende. Las secciones se apuntalan con largueros y codales metálicos. Este proceso se repite por etapas. Una vez instalado el sistema y la tubería, se procede al relleno y al retiro gradual de los puntales y el revestimiento, para finalmente extraer las vigas H.

Micropilotes con Puntales

Aunque menos convencional debido a sus altos costos, este sistema se emplea en situaciones especiales donde las cimentaciones de estructuras vecinas podrían verse afectadas. Se puede implementar en una amplia variedad de suelos, desde duros hasta blandos, arenosos e incluso con bloques de roca. Los micropilotes son perforaciones de pequeño diámetro (entre 10 y 25 cm) y hasta 12 metros de longitud, en las que se introduce un refuerzo de acero y se inyecta lechada a presión.

El sistema se complementa con vigas cabezales de concreto que unen longitudinalmente los micropilotes, y puntales de concreto reforzado que se van fundiendo a medida que la excavación avanza. La distancia entre ejes de los micropilotes varía según el tipo de suelo. Una vez construidos los micropilotes y fundidas las vigas cabezales, se excava por etapas, recubriendo las paredes de la zanja con mallas electrosoldadas y concreto lanzado, y fundiendo los puntales en cada nivel. Este ciclo se repite hasta alcanzar la cota de cimentación.

Tecnologías de Empresas Especializadas

Existen en el mercado tecnologías avanzadas desarrolladas por empresas especializadas, diseñadas para condiciones más exigentes:

  • Entibación con Cajones de Blindaje: Un sistema rápido y seguro que desciende simultáneamente con la excavación. Sus codales se accionan suavemente, y las planchas se unen mediante articulaciones con muelles de acero, adaptándose a diversos anchos de zanja. Se ofrecen en versiones ligera, extra y estándar para diferentes presiones admisibles del terreno.
  • Entibación con Doble Guía y Sistema Monocodal de Patines: Especialmente concebido para colectores, permite que las planchas desciendan sujetando las paredes de la zanja a medida que la excavación progresa. Destaca por su simplicidad de montaje, robustez del monocodal y amplio espacio de trabajo, siendo ideal para zanjas de 2 a 12 metros de ancho.
  • Cámaras y Tablestacas: Indicado para zanjas con frecuentes conducciones transversales. Los codales, cámaras y tablestacas forman una unidad de entibación conjunta que avanza paralela a la excavación, ofreciendo un guiado óptimo de las tablestacas, que pueden descender por presión o vibración.
  • Entibadora Hidráulica Pressbox: Perfecta para entornos urbanos con alta concentración de edificios y tráfico. Su principio de funcionamiento hidráulico permite bajar tablestacas de sección cerrada de manera suave y sin vibraciones, asegurando las paredes de la excavación a medida que se desciende.

Presiones Laterales del Terreno: La Ciencia Detrás de la Contención

El diseño de cualquier sistema de entibado se fundamenta en un análisis riguroso del comportamiento del terreno y de las presiones laterales que este ejerce sobre la estructura de contención. Para las excavaciones de zanjas de gran profundidad, este análisis es crucial para garantizar la seguridad de los trabajadores y la protección de las estructuras adyacentes.

Presión Activa de Tierra

El empuje de tierras es la reacción del suelo sobre una estructura, influenciada por factores como la rugosidad e inclinación de la superficie de contacto, la rigidez y deformación de la estructura, y las propiedades del suelo (densidad, ángulo de fricción, cohesión, nivel freático). La teoría de Rankine, por ejemplo, describe cómo se forma una cuña de falla cuando un muro se mueve alejándose del suelo, generando una presión activa. Es importante identificar la profundidad de grieta de tensión, donde la presión activa es cero, y la profundidad máxima teórica de excavación vertical sin contención, que debe ser controlada con factores de seguridad.

Presiones Laterales en Excavaciones Entibadas

A diferencia de los muros de contención rígidos, en los entibados el terreno tiende a deformarse de manera diferente con respecto a la profundidad. Por ello, el análisis de las presiones se realiza utilizando envolventes de presión de diseño empíricas, como las desarrolladas por Peck para excavaciones en arena y diferentes tipos de arcilla. Estas envolventes permiten estimar las cargas que los elementos del entibado deben soportar, considerando también el efecto de sobrecargas externas como el tráfico, equipos de construcción o estructuras vecinas.

Diseño de Elementos de Entibado: La Ingeniería en Acción

Para asegurar la efectividad de un sistema de entibado, cada uno de sus componentes debe ser diseñado para soportar las cargas a las que estará sometido. Esto implica cálculos precisos basados en las presiones laterales del terreno y las sobrecargas.

Diseño de Puntales

Los puntales son columnas horizontales sometidas a compresión. Su sección y material varían según las cargas laterales que deben soportar. Su diseño considera la relación de esbeltez, que puede reducirse con arriostramientos intermedios. Las cargas sobre cada puntal se calculan a partir del diagrama de presiones de la envolvente de diseño, determinando las fuerzas que cada elemento debe resistir.

El diseño a compresión de puntales de madera se basa en propiedades específicas de las maderas estructurales y factores de reducción del esfuerzo admisible, conforme a normativas como la NSR-10. Para puntales de acero, el diseño implica un análisis de pandeo por flexión de miembros, considerando las relaciones de esbeltez y la carga de compresión admisible según las normas de estructuras metálicas.

Diseño de Tablestacas

Las tablestacas son elementos verticales que trabajan a flexión, transfiriendo la carga lateral del suelo hacia los puntales. Su diseño se realiza calculando los momentos máximos que se presentan en cada sección, derivados de los diagramas de presiones. Con el módulo de sección requerido, se selecciona la tablestaca adecuada de entre las disponibles en el mercado (madera, acero o concreto), asegurando que cumpla con los requisitos estructurales.

Diseño de Largueros

Los largueros son elementos horizontales que también trabajan a flexión y se consideran articulados en los puntales. Para su diseño, se calcula el momento máximo como si fueran vigas sometidas a una carga distribuida entre los puntos de apoyo de los puntales. Similar a las tablestacas, una vez determinado el módulo de sección requerido, se selecciona el perfil más adecuado (ya sea de madera o acero) para garantizar que los largueros soporten eficientemente las cargas transmitidas por las tablestacas y, en última instancia, por el terreno.

Seguridad en las Excavaciones: Prioridad Absoluta

La seguridad en las obras de excavación, especialmente en zanjas profundas, es un aspecto que no puede subestimarse. El personal está expuesto a múltiples riesgos, y la protección de las estructuras vecinas es igualmente crucial. Una planificación y ejecución meticulosas son esenciales para prevenir accidentes y garantizar un entorno de trabajo seguro.

Antes de Empezar la Obra

  • Tipo de Suelo: Realizar sondeos geotécnicos para conocer las condiciones del terreno (arenoso, arcilloso, nivel freático). Esta información es fundamental para seleccionar el sistema de entibado y de bombeo (si es necesario) adecuado.
  • Redes Subterráneas: Obtener planos de las redes de servicios públicos (agua, teléfono, gas, electricidad) de las empresas correspondientes para evitar daños y accidentes durante la excavación.
  • Estructuras Adyacentes: Inspeccionar el eje de la red para identificar viviendas, negocios o vías que puedan verse afectadas. Desarrollar un plan de manejo vial adecuado (señales de peligro, reducción de velocidad, señales luminosas, paleteros) si la obra afecta el tráfico.
  • Capacitación al Personal: Concientizar a los trabajadores sobre el uso de elementos de protección personal (EPP), los riesgos inherentes a los trabajos en zanjas y los procedimientos a seguir en caso de emergencia.

Durante la Obra

  • Cerramiento y Señalización: Mantener la obra aislada con cerramientos (tela de polipropileno, cinta de peligro, barandas) para evitar el acceso de personas ajenas. La señalización clara y visible (trabajo de maquinaria, reductores de velocidad, excavaciones profundas) es vital para alertar a peatones y vehículos. Se deben usar paleteros con chalecos reflectantes para controlar el tráfico.
  • Protección del Personal: Asegurar el uso de EPP (gafas, casco, guantes, botas de seguridad). Para profundidades mayores a 4 metros, es obligatorio el uso de arnés. En excavaciones poco ventiladas o pozos profundos, monitorear la presencia de oxígeno y gases nocivos, y tomar medidas para su eliminación. Instalar escaleras estables que sobresalgan 1 metro del borde superior y estén espaciadas a intervalos no mayores de 10 metros. Habilitar rampas sólidas con barandas (al menos 1.0 m de ancho) para el tránsito de personas y materiales.
  • Excavaciones: Prohibir la presencia de personal dentro de la zanja durante la operación de maquinaria. Mantener una distancia segura del equipo (radio de giro del brazo más 2 metros). Buscar manualmente las redes subterráneas con precaución. En caso de rotura de una red, contactar inmediatamente a la empresa de servicio público. Si hay nivel freático, rebajarlo mediante un sistema de bombeo diseñado por un especialista para evitar la erosión y el colapso del talud.
  • Protecciones del Talud: No acopiar material excavado en el borde de la zanja si el talud no está diseñado para soportar sobrecargas. Si no se consideraron sobrecargas, el material debe acopiarse a una distancia mayor de H/2 (H=profundidad de la zanja) del borde. Evitar sobrecargas de maquinaria cerca del borde. Las volquetas deben descargar material a 1 metro del borde. Las vibraciones de equipos (compresores) deben alejarse 1.5 veces la profundidad de la zanja. Proteger las paredes del talud de las lluvias con plásticos o mallas electrosoldadas y mortero de cemento lanzado.
  • Revisiones y Controles: Realizar una revisión diaria de los taludes de la zanja por parte de un supervisor para detectar grietas o señales de falla. Inspeccionar las excavaciones y entibaciones después de tormentas, sismos o cualquier evento que pueda comprometer su estabilidad. Revisar el entibado diariamente para asegurar que los puntales no estén sueltos y que mantenga sus características estructurales. Las excavaciones y entibaciones deben ser revisadas por personal competente antes de reanudar trabajos tras un período prolongado de paralización.
  • Uso de Maquinaria: Prohibir el paso de vehículos o peatones cerca de las maniobras de carga y descarga con retroexcavadora. La maquinaria pesada debe contar con luces, alarma de retroceso y bocina, y ser guiada por un paletero que supervise la seguridad de la operación.

Conclusión

En síntesis, los entibados para zanjas no son simplemente un gasto adicional en un proyecto de construcción; son una inversión fundamental en seguridad, eficiencia y responsabilidad. Comprender sus tipos, la ciencia detrás de las presiones del terreno y, sobre todo, implementar rigurosas medidas de seguridad, es clave para garantizar que cada excavación sea un paso seguro hacia el éxito. La elección del sistema adecuado y una ejecución meticulosa son el pilar de un entorno de trabajo protegido y de la preservación de las infraestructuras adyacentes. Así, la ingeniería moderna nos equipa con las herramientas para dominar los desafíos del subsuelo, garantizando la integridad de la obra y, lo más importante, la vida de quienes la construyen.

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