13/07/2025
Los zapatos son, sin duda, una de las prendas más fundamentales de nuestro vestuario. Nos protegen, nos permiten caminar y, a menudo, son una expresión de nuestro estilo. Sin embargo, en ocasiones, estos objetos tan cotidianos trascienden su función práctica para convertirse en protagonistas de anécdotas sorprendentes, supersticiones curiosas o incluso incidentes históricos de gran relevancia. Este artículo explorará dos de esos momentos en los que el humilde zapato pasó de ser un simple calzado a un elemento central en relatos que van desde lo enigmático y cultural hasta lo puramente político y diplomático.

Prepárate para adentrarte en un mundo donde el zapato no solo cubre el pie, sino que también desvela tradiciones olvidadas y gestos que marcaron la geopolítica mundial. Veremos cómo un zapato pudo estar ligado a la búsqueda del amor en una antigua costumbre, y cómo el mismo tipo de objeto se convirtió en un símbolo de protesta en el escenario internacional más importante del siglo XX.
- El Zapato como Herramienta de Superstición: Un Enigma de Sevilla
- El Famoso "Incidente del Zapato" de Nikita Jrushchov: Un Gesto Diplomático Inolvidable
- Contrastes en el Uso del Zapato como Símbolo
- Preguntas Frecuentes sobre Zapatos y su Papel en la Historia
- Conclusión: El Zapato como Testigo y Protagonista
El Zapato como Herramienta de Superstición: Un Enigma de Sevilla
La historia, a menudo, nos revela costumbres y creencias que hoy nos parecen totalmente extrañas o inexplicables. Una de estas curiosidades, que roza lo insólito, ocurrió en Sevilla, donde por alguna razón, durante un tiempo fue costumbre que las mujeres que deseaban encontrar pareja le golpearan la cara con un zapato. Esta particular superstición, cuyo origen exacto se ha perdido en el tiempo, provocó un considerable deterioro en la parte afectada, presumiblemente de una figura o una estructura, que afortunadamente pudo ser recompuesta en parte con una profunda restauración que se acometió en 2016.
Este peculiar uso del zapato como un instrumento en un ritual para el amor nos invita a reflexionar sobre las innumerables formas en que los objetos cotidianos han sido investidos de significados mágicos o simbólicos a lo largo de la historia. Aunque el texto no especifica exactamente qué 'cara' era golpeada, la mención de una restauración sugiere que se trataba de una parte de un edificio o una escultura, quizás un elemento arquitectónico o una imagen religiosa que se creía que poseía algún tipo de poder o influencia en los asuntos del corazón.
La mención de esta costumbre se entrelaza, de manera un tanto enigmática, con la rica historia de una de las calles más emblemáticas de Sevilla: la calle Pureza. Aunque la superstición del zapato es un detalle singular, el entorno donde pudo haber florecido es un crisol de historia y tradición.
La Calle Pureza: Un Escenario de Historia y Devoción
La cercanía al río Guadalquivir hizo que, desde muy pronto, las actividades relacionadas con la pesca y la navegación tuvieran mucha importancia en la zona de la actual calle Pureza. De hecho, en el extremo más cercano a la actual calle Troya, se localizó un barrio de pescadores que se conoció como el barrio de San Sebastián. Con el descubrimiento de América y la nueva vocación ultramarina de Sevilla, estas actividades se verían aumentadas con el trabajo en la reparación de naves y el transporte de mercancías. Hay varios grabados de los siglos XVI y XVII donde grandes naves aparecen varadas en la zona de la actual calle Betis, mientras son sometidas a reparaciones.
De hecho, en esta misma calle tendría su primera sede la Universidad de Mareantes, que fue creada en 1556 por gremios de mareantes para impartir formación en las labores relacionadas con la navegación. Se trataba así de hacer frente a la creciente demanda de mano de obra en estos ámbitos, producida por la expansión del comercio americano.
La Universidad de Mareantes estaba ubicada en el solar que hoy ocupa la Casa de las Columnas. Sin embargo, el magnífico edificio entre barroco y neoclásico que vemos hoy es un palacio levantado en el siglo XVIII, una vez que la universidad se hubo trasladado al palacio de San Telmo. La calle cuenta con otros inmuebles del XVIII e incluso del XVII, pero la mayoría de ellos son de los siglos XIX y XX. De cualquier forma, incluso en las reformas más recientes, se ha dado en general a los inmuebles un sentido estético bastante uniforme en torno a las viviendas decimonónicas, lo que dota al conjunto de la calle de una cierta armonía muy hermosa.
Hay un bello ejemplo de arquitectura manierista, que casi siempre pasa desapercibida entre sus fachadas. Se trata de la llamada casa Quemá, en el número 72. Es un palacio de finales del siglo XVI, reconvertido en la actualidad en corral de viviendas. Pudo ser residencia de algún cargo de la Inquisición, o incluso sede de alguna de las oficinas que dependieran de la sede central, en el castillo de San Jorge. Se ha dicho incluso que allí vivió el propio Torquemada y que de ahí le vendría el apelativo de casa Quemá.
En cualquier caso, su portada es un hermosísimo ejemplo del manierismo en la arquitectura civil sevillana. Está compuesta por un gran vano adintelado, con un marco de sillares almohadillados. En la parte superior, un friso de triglifos y metopas y un frontón curvo partido, con cada una de las partes formando roleos. Sobre él, un ático cubierto con frontón triangular. En el centro, dos ángeles de posturas bellamente manieristas sostienen un ornamentado pero vacío escudo ovalado.

Para terminar, podríamos hacer una referencia al nombre de la vía, Pureza. Aunque existiera desde antes, las primeras menciones al nombre de la calle que aparecen son de principios del siglo XVI, cuando se la llamaba calle Ancha de Santana. Con este nombre permaneció durante siglos, hasta que ya a principios del siglo XIX se la empezó a denominar Larga de Santana. Pasó a denominarse calle Pureza en 1859, en el quinto aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción de María. Sin embargo, Sevilla fue desde mucho antes una firme defensora de la creencia de que la Virgen vino al mundo sin el pecado original con el que venimos los mortales. Así que fue concebida pura, sin mácula, Inmaculada.
En la fachada de la Capilla de los Marineros hay una hermosa referencia a esta advocación de la calle. Es una pequeña escultura en barro de una Inmaculada, que se ubica en la hornacina central sobre la puerta. Es una obra de Antonio Illanes Rodríguez de 1962. Este escultor destacó sobre todo como imaginero y de él podemos admirar obras procesionando en la Semana Santa de numerosos puntos de Andalucía. Por ejemplo, en Sevilla son obras suyas los cristos de las Aguas y de la Lanzada, además de la Virgen de la Paz de la hermandad del Porvenir.
En este caso, Illanes plasmó a una Virgen en edad juvenil, con unas formas redondeadas y simples que consiguen una armonía muy dulce. Como atributos de la Inmaculada, muestra las manos cruzadas suavemente sobre el pecho y a sus pies se ubica una luna creciente, que apenas es visible a pie de calle.
Fue ubicada ahí al culminarse las obras de reforma que permitieron a la hermandad de la Esperanza de Triana volver a su antigua sede, que había tenido que abandonar en 1868. Durante el período intermedio, la hermandad se ubicó en San Jacinto. Al elegir el tema para la hornacina central de su fachada quisieron hacer referencia a una de sus titulares, ya que su título completo es el de Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Sacramento y de la Pura y Limpia Concepción de la Santísima Virgen María, del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, Nuestra Señora de la Esperanza y San Juan Evangelista. Así que la pequeña Inmaculada de Illanes tiene toda la coherencia en la fachada de la capilla, no solo como titular de la hermandad, sino como advocación a la que está dedicada la calle en la que se ubica.
Con el paso de los años, la Capilla de los Marineros se ha configurado como el principal eje de atracción de visitantes de la calle Pureza, debido a que la bellísima imagen de la Esperanza de Triana es una de las principales advocaciones marianas de Sevilla y la que más fieles mueve en su barrio. Acercarse a visitarla en su sede es siempre una oportunidad para disfrutar de la riqueza histórica y artística del emblemático entorno el que se ubica.
El Famoso "Incidente del Zapato" de Nikita Jrushchov: Un Gesto Diplomático Inolvidable
Del misticismo popular pasamos a la alta política, donde un zapato también se convirtió en un inesperado protagonista. El incidente del zapato sucedió durante la Reunión Plenaria número 902 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 13 de octubre de 1960. En este evento, el líder de la Unión Soviética, Nikita Jrushchov, supuestamente golpeó uno de sus zapatos sobre su propio estrado de delegado, creando una de las imágenes más icónicas y controvertidas de la Guerra Fría.
El contexto de este suceso fue la intervención de Lorenzo Sumulong, líder de la delegación filipina, quien había hecho una alocución crítica hacia la política exterior soviética en la tensa atmósfera de la Guerra Fría. Sumulong, en referencia a la propuesta soviética sobre la independencia de países colonizados, declaró: "Mi delegación, la filipina, le da gran importancia a este ítem intitulado 'Declaración sobre el otorgamiento de independencia a países colonizados', que ahora está siendo debatida. Hemos sido un país colonizado. Hemos pasado por todas las pruebas y tribulaciones de ser un pueblo colonizado. Nos llevó siglos y siglos luchar, combatir, y ganar nuestra lucha por el reconocimiento a nuestra independencia y, por lo tanto, solo sería consistente con nuestra historia, nuestra experiencia y nuestras aspiraciones como pueblo, que votamos a favor de llevar el ítem referido al máximo nivel posible de la Asamblea General. Mientras que esta no es la ocasión [apropiada] de debatir la sustancia del ítem en cuestión, me gustaría dejar registro de la visión de mi delegación sobre la importancia, así como el alcance de las metas y objetivos de este ítem. Creemos que esto es necesario en vista de las declaraciones realizadas por el premier de la Unión Soviética al comienzo de esta reunión. Es de nuestra visión que la declaración propuesta por la Unión Soviética debería cubrir el inalienable derecho a la independencia no solo de las gentes y territorios que aún subyacen bajo el dominio de las potencias coloniales occidentales, sino también de las de Europa Oriental, que han sido privadas del libre ejercicio de sus derechos civiles y políticos, y que han sido tragadas, por así decirlo, por la URSS".
La respuesta de Jrushchov fue inmediata y teatral. Subió al estrado y, de una manera dramática, hizo a un lado a Lorenzo Sumulong con un movimiento de su brazo derecho, aunque sin contacto físico. Luego, exigió que el presidente de la Asamblea, Frederick Henry Boland, llamase al orden al "adulador del imperialismo estadounidense" de Sumulong. Boland, en un intento por calmar la situación, sugirió al delegado filipino que "evitase divagar en argumentos que pudiesen provocar animosas intervenciones de otros [terceros]".
Fue entonces cuando la escena alcanzó su punto álgido. El premier soviético golpeó sus puños contra la mesa y, según algunas fuentes, tomó uno de sus zapatos y lo golpeó con él. El delegado filipino fue interrumpido nuevamente, esta vez por el viceministro de Relaciones Exteriores de la comunista Rumanía, quien provocó e insultó al presidente de la Asamblea a tal punto que el señor Boland, visiblemente sonrojado, acabó por desconectar el micrófono del rumano. La caótica escena finalmente terminó cuando Boland, para tratar de poner algo de orden, golpeó su propio martillo (el cual incluso se rompió), cancelando de esa manera la sesión.
Versiones y Contradicciones del Incidente
Es importante señalar que existen diferentes versiones sobre cómo ocurrió exactamente el "incidente del zapato". Algunas fuentes informaron que los eventos fueron un poco diferentes. Jrushchov primero habría golpeado su zapato y luego acudido al estrado a protestar. La nieta de Nikita, Nina Jrushchova (o Khrushcheva), escribió en octubre del año 2000 que, después de varios años de embarazoso silencio, su familia le explicó qué había sucedido en realidad. Según ella, el líder soviético estaba usando zapatos nuevos y muy apretados, por los que se los habría sacado disimuladamente mientras se acomodaba en su asiento. Luego, después de haber golpeado su propio estrado con su puño izquierdo durante su furibunda respuesta al delegado filipino, su reloj de pulsera se le cayó. Por lo que, entonces, al agacharse para buscarlo, vio sus zapatos. Ante esa visión de cuero resplandeciente, no habría podido resistir la tentación de usar uno de ellos como una eventual "arma disuasiva".

Curiosamente, en esa misma conferencia, Jrushchov había "fanfarroneado" que los "misiles [nucleares] intercontinentales salían de las fábricas soviéticas como salchichas de una máquina de hacer embutidos", un comentario que también contribuyó a su imagen de líder carismático y, a menudo, impredecible.
El propio Jrushchov en sus memorias incluso menciona otro incidente con un zapato. Dice que en una ocasión estaba vertiendo fuertes expresiones en contra del régimen (1939-1975) del dictador español Francisco Franco. En esa ocasión un representante de España pidió su derecho de réplica y —poco después del discurso de este último— los delegados de los países socialistas empezaron a hacer bastante ruido como forma de protesta, en solidaridad con el líder soviético. Jrushchov escribió que "Recordando informes que había leído sobre las sesiones de la Duma rusa, decidí agregar un poco más de calor. [Así que] me saqué un zapato y lo golpeé sobre el escritorio, para que la protesta fuese aún mayor". Sin embargo, la reedición en inglés de las memorias de quien fuese premier de la ex Unión Soviética dice que esta anécdota no es verídica.
Contrastes en el Uso del Zapato como Símbolo
| Aspecto | Superstición de Sevilla | Incidente de Jrushchov |
|---|---|---|
| Propósito del Zapato | Ritual para encontrar pareja | Protesta política, desaprobación |
| Contexto | Costumbre popular, ámbito local y tradicional | Diplomacia internacional, escenario de la Guerra Fría |
| Objeto Afectado | Rostro (presumiblemente de una estatua o edificación) | Podio del delegado en la ONU |
| Naturaleza del Acto | Superstición, creencia cultural | Gesto de enfado, táctica de intimidación |
| Legado/Impacto | Deterioro físico, restauración en 2016 | Momento icónico de la Guerra Fría, anécdota histórica |
| Veracidad | Tradición local (no detallada) | Confirmado con diversas versiones (algunas disputadas) |
Preguntas Frecuentes sobre Zapatos y su Papel en la Historia
¿Por qué se golpeaban la cara con un zapato en Sevilla?
Según una antigua y peculiar superstición, las mujeres que deseaban encontrar pareja golpeaban la cara de una figura o parte de una edificación con un zapato. Se cree que era un ritual para atraer el amor, aunque los detalles específicos y la deidad o figura asociada no se especifican en la información disponible. Este acto causó un considerable deterioro en la parte afectada, que requirió una restauración en 2016.
¿Qué fue el incidente del zapato de Jrushchov?
El incidente del zapato fue un evento que ocurrió el 13 de octubre de 1960 durante una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El líder soviético Nikita Jrushchov, enardecido por un discurso crítico del delegado filipino Lorenzo Sumulong, supuestamente se quitó uno de sus zapatos y lo golpeó contra su podio en señal de protesta y furia, creando un momento de caos diplomático.
¿Existen diferentes versiones del incidente de Jrushchov?
Sí, existen varias versiones. La más conocida es la del golpe con el zapato. Sin embargo, la nieta de Jrushchov, Nina Jrushchova, explicó que su abuelo tenía zapatos nuevos y apretados, se los quitó, y que al agacharse para recoger un reloj que se le había caído, vio el zapato y lo usó impulsivamente. También se menciona que Jrushchov primero golpeó con el puño y luego, al ver el zapato, decidió usarlo.
¿Es común que los zapatos tengan un papel en eventos históricos?
Aunque no es un fenómeno frecuente, los casos del zapato en la superstición sevillana y el incidente de Jrushchov demuestran cómo objetos cotidianos pueden adquirir un significado profundo en contextos culturales o políticos. Son ejemplos fascinantes de cómo algo tan simple como un zapato puede convertirse en un símbolo de protesta, tradición o incluso en un objeto de anécdota histórica.
¿Se restauró la parte dañada por la superstición del zapato en Sevilla?
Sí, la información indica que la parte de la cara que fue golpeada repetidamente con un zapato, debido a la superstición para encontrar pareja, pudo ser recompuesta en parte con una profunda restauración que se acometió en el año 2016.
Conclusión: El Zapato como Testigo y Protagonista
Lejos de ser meros accesorios para nuestros pies, los zapatos han demostrado, en ocasiones, su capacidad para trascender su función principal y adentrarse en el terreno de lo simbólico, lo ritual y lo históricamente significativo. Desde una curiosa superstición andaluza que buscaba el amor a través de un golpe con el zapato, dejando una huella física en una misteriosa "cara" restaurada en 2016, hasta el resonante y polémico incidente de Nikita Jrushchov en la Asamblea General de la ONU, donde un zapato se convirtió en un arma de protesta y un emblema de la diplomática de la Guerra Fría, estos relatos nos recuerdan que la historia está llena de detalles inesperados.
Estos episodios, aunque dispares en su contexto y significado, comparten la particularidad de elevar un objeto tan común a un nivel de protagonista. Nos invitan a mirar con otros ojos los objetos que nos rodean, reconociendo que incluso el más humilde de ellos puede ser portador de historias fascinantes, de tradiciones arraigadas o de momentos que marcaron un antes y un después en el devenir de la humanidad. El zapato, en definitiva, no solo nos lleva de un lugar a otro, sino que también nos transporta a los rincones más insólitos de la historia y la cultura.
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