09/03/2025
El eco de un taconeo, el susurro de una melodía ancestral, la fuerza de una comunidad. Al escuchar a Susana Baca, es inevitable sentir la profunda conexión con la rica herencia afroperuana que ella ha difundido a lo largo de cinco décadas. Más allá de la belleza de su voz, su arte es un puente hacia las historias no contadas, las luchas silenciadas y la inquebrantable resistencia de un pueblo. En el corazón de esta expresión cultural vibrante y conmovedora se encuentra el zapateo de los negros, una danza que es mucho más que un simple movimiento; es un lenguaje, un testimonio y un canto a la vida.

- ¿Qué Significa el Zapateo de los Negros? Una Expresión de Unión y Dolor
- Las Raíces Profundas: Historia y Contexto del Zapateo
- El Legado Vivo: La Familia Musical de Susana Baca
- Susana Baca: Voz, Investigadora y Guardiana de la Tradición
- Preguntas Frecuentes sobre el Zapateo Afroperuano
- ¿Cuál es el significado profundo del zapateo de los negros?
- ¿Con qué instrumentos se suele acompañar el zapateo?
- ¿Dónde se encuentran las raíces históricas de esta expresión?
- ¿Qué figuras destacadas han contribuido a preservar el zapateo y la música afroperuana?
- ¿Cómo se transmite esta tradición a las nuevas generaciones?
¿Qué Significa el Zapateo de los Negros? Una Expresión de Unión y Dolor
El zapateo de los negros, tal como lo evoca Susana Baca en el contexto de los cantos afroperuanos, es una manifestación artística cargada de profundo sentimiento. No se trata meramente de una técnica de percusión con los pies, sino de la culminación de un proceso histórico y social. Es el reflejo de la unión forjada entre negros e indios, quienes compartieron la dureza de la vida en las haciendas, sufriendo y viviendo lo que les tocó vivir. Esta danza, a menudo acompañada por el violín o el arpa en ciertos lugares, se convierte en un símbolo de la camaradería y la solidaridad que nacieron de la adversidad compartida.
Imaginemos los campos de caña de azúcar o algodón, donde la labor extenuante era el pan de cada día. En ese escenario de opresión, surgieron cantos y ritmos que permitían a las personas expresar su dolor, su esperanza y su humanidad. El zapateo, con su energía y su conexión directa con la tierra, se erigió como una forma de liberar tensiones, de comunicarse sin palabras y de reafirmar la propia existencia. Es una danza que no busca la perfección técnica por sí misma, sino la autenticidad de la expresión y la resonancia del alma.
Las Raíces Profundas: Historia y Contexto del Zapateo
Para comprender plenamente el zapateo de los negros, es esencial mirar hacia sus orígenes. La historia de los afroperuanos está intrínsecamente ligada a la esclavitud y al trabajo forzado en las vastas plantaciones de la costa peruana. En estos entornos, los africanos y sus descendientes se encontraron con las poblaciones indígenas, dando lugar a un mestizaje cultural único.
Los cantos que acompañan el zapateo son un testimonio de este encuentro y de las vidas entrelazadas. Susana Baca menciona ejemplos como “palomita ingrata pecho de alhelí, todos tus amores dámelos a mí”, un verso que preludia el zapateo. Estos cantos y danzas eran una forma de preservar la identidad cultural en medio de la deshumanización, una manera de mantener viva la memoria de África y de adaptarla a la nueva realidad americana. Las fiestas en los callejones, como las que vivía Susana Baca en Chorrillos, eran el crisol donde estas expresiones se nutrían y se transmitían de generación en generación, un espacio donde negros e indios convivían, cantaban y bailaban juntos, creando nuevas formas de arte que hoy son parte fundamental del patrimonio cultural peruano.
El Legado Vivo: La Familia Musical de Susana Baca
La propia vida de Susana Baca es un reflejo de este legado musical y danzario. Su destino artístico, como ella misma lo describe, parecía inevitable, proveniente de una rama familiar, los De la Colina por parte de su madre, profundamente ligada a la música y las danzas afroperuanas. Nombres como Ronaldo Campos y Caitro Soto, figuras cimeras en la difusión de esta música, son parte de su linaje más antiguo. Posteriormente, Pepe Vásquez y, más recientemente, Óscar e Iván Villanueva, continúan con esta valiosa tradición.
La infancia de Susana estuvo inmersa en este ambiente. Su madre, Carmen de la Colina González, era una bailarina excepcional, capaz de cautivar a todos con su tango en las fiestas del callejón. Su padre, Ernesto Baca Ramírez, un guitarrista muy apreciado en su comunidad, llenaba el hogar de música. Susana recuerda que, incluso antes de caminar, ya se movía al compás de la guitarra de su padre, intentando agarrar un pañuelo para bailar marinera. Estas vivencias en un callejón donde convivían negros e indios, celebrando la vida con comida, canto y baile, fueron el alimento de su infancia y la base de su profunda conexión con la música y la danza afroperuana.
Susana Baca: Voz, Investigadora y Guardiana de la Tradición
La carrera de Susana Baca no solo se ha caracterizado por su incomparable voz, sino también por su incansable labor de investigación y rescate de la música afroperuana. Motivada por el deseo de encontrar y comprender las proyecciones de las comunidades afro en diversas regiones del Perú, emprendió junto a su esposo un viaje por las costas peruanas, que culminó en la publicación del libro “Del fuego y del agua”. Veinte años después, este compromiso la llevó a un nuevo recorrido de Tacna hasta Tumbes, entrevistando a personas, recopilando música, pensamiento y poesía, material que dio forma a “El amargo camino de la caña dulce”, un título que evoca la historia de la esclavitud ligada al cultivo de la caña.
Su encuentro con Chabuca Granda, a quien llama su “madre musical”, fue otro pilar fundamental en su trayectoria. Chabuca, con su gran intuición, dio una importancia capital a la música de origen afro, componiendo sobre estos ritmos y creando nuevas formas, siempre con un profundo respeto y colaborando con músicos esenciales como Vicente Vásquez y Félix Casaverde. Susana, que ya cantaba poemas de Neruda y Vallejo, fue impulsada por Chabuca a interpretar los poemas de César Calvo, dando origen a la icónica “María Landó”. Esta canción, un poema que las disqueras peruanas consideraban sin interés, se convirtió en el himno de las mujeres fuertes que construyen el país y le abrió las puertas del mundo, demostrando el poder de la poesía y la música afroperuana.
La fundación del Instituto Negrocontinuo en los años noventa, y su continuación como centro cultural en Cañete, es la materialización del compromiso de Susana Baca con las nuevas generaciones. Este espacio busca que los jóvenes recuperen su identidad, ofreciéndoles formación musical y conferencias para apreciar la música. Es un lugar donde comparten su herencia, la renuevan y la mantienen viva, asegurando que el zapateo y todas las expresiones afroperuanas sigan latiendo con fuerza.
Preguntas Frecuentes sobre el Zapateo Afroperuano
¿Cuál es el significado profundo del zapateo de los negros?
El zapateo de los negros es una expresión de profundo sentimiento y resistencia. Representa la unión y la solidaridad entre las comunidades afroperuanas y las poblaciones indígenas, quienes compartieron el sufrimiento y las experiencias en las haciendas coloniales. Es un testimonio de la capacidad de transformar el dolor en arte y de mantener viva la propia identidad cultural.
¿Con qué instrumentos se suele acompañar el zapateo?
Según la información proporcionada por Susana Baca, el zapateo de los negros se acompaña tradicionalmente con violín o arpa en algunos lugares. Estos instrumentos complementan el ritmo percusivo de los pies, creando una armonía que resalta tanto la melodía como la fuerza del baile.
¿Dónde se encuentran las raíces históricas de esta expresión?
Las raíces del zapateo se encuentran en la época de la esclavitud en el Perú, específicamente en las haciendas de caña de azúcar y algodón en la costa. Allí, los africanos y sus descendientes, junto a las poblaciones indígenas, crearon y desarrollaron estas expresiones como una forma de comunicación, desahogo y celebración de su herencia cultural en medio de la opresión.
¿Qué figuras destacadas han contribuido a preservar el zapateo y la música afroperuana?
Además de la propia Susana Baca, quien ha dedicado su vida a la investigación y difusión, figuras como Ronaldo Campos, Caitro Soto y Pepe Vásquez son pilares fundamentales en la preservación del zapateo y la música afroperuana. También, la influencia de Chabuca Granda fue crucial al reconocer y promover estos ritmos y a sus intérpretes.
¿Cómo se transmite esta tradición a las nuevas generaciones?
La transmisión del zapateo y la música afroperuana a las nuevas generaciones se realiza a través de la práctica familiar en celebraciones y fiestas, así como mediante instituciones culturales. Un ejemplo claro es el centro cultural fundado por Susana Baca, que es la continuación del Instituto Negrocontinuo, donde los jóvenes reciben formación y comparten su herencia musical.
El zapateo de los negros es, en esencia, un latido. Un latido que resuena desde las profundidades de la historia, que evoca la unión de comunidades, la capacidad de sobreponerse a la adversidad y la inquebrantable voluntad de celebrar la vida. A través de voces como la de Susana Baca y el trabajo de instituciones dedicadas, este ritmo ancestral sigue vibrando, recordándonos la riqueza y la diversidad de la cultura peruana, un tesoro que merece ser conocido, valorado y bailado por todos.
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