Saya Antigua: El Resurgir de un Legado Afro-Boliviano

27/08/2023

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La Saya, más que una simple expresión artística, es un vibrante testimonio de la resiliencia y la rica herencia cultural afro-boliviana. Este estilo de música y danza, profundamente arraigado en la historia de Bolivia, representa una asombrosa hibridez de elementos africanos, aymaras y españoles. Sus ritmos de tambores y guanchas, junto con las coplas entre solista y coro, evocan sus raíces africanas, mientras que la vestimenta de las mujeres refleja la tradición aymara y el canto se ejecuta en castellano. Sin embargo, detrás de su colorido y energía actual, se esconde una historia de olvido y, afortunadamente, un poderoso resurgimiento. Este artículo explora el porqué la Saya antigua estuvo a punto de desaparecer y cómo la comunidad afro-boliviana, con determinación y orgullo, logró rescatarla y transformarla en un movimiento cultural de profunda significación.

Índice de Contenido

Orígenes y Estructura de la Saya Antigua: Un Legado Ancestral

Para comprender la magnitud de su casi desaparición, es fundamental adentrarse en los orígenes y la estructura de la Saya en sus formas más tempranas. Esta danza, nacida de la dolorosa realidad del tráfico de esclavos africanos hacia el Nuevo Mundo, se convirtió en un refugio y una forma de mitigar el sufrimiento de las duras jornadas de explotación en las minas y haciendas. Aquellos que lograban escapar del altiplano boliviano, con sus gélidas temperaturas y extenuantes labores, se refugiaban en las zonas cálidas de Los Yungas, en el departamento de La Paz, llevando consigo el instinto musical que corre por sus venas.

Antiguamente, la Saya se caracterizaba por una estricta jerarquización en su ejecución. Dos filas de bailarines eran meticulosamente guiadas por los mayores del pueblo. El Capitán de baile, imponente y respetado, utilizaba un chicote para mantener el orden y abrir paso a los danzarines. Los dos Caporales, con pequeños cascabeles ajustados a sus pantorrillas, marcaban el ritmo siguiendo al tambor mayor. Otros personajes, como el Mayor de Plaza, el Alcalde y el Rey, eran figuras usuales que contribuían a la estructura de la danza.

La Saya era interpretada con tamboriles, cajas, guanchas, timbales y requintos, acompañados de novedosos cantos que alternaban entre un solista y un coro que respondía con un estribillo. La coreografía se realizaba en hileras de a uno, con movimientos uniformes y cadenciosos de cintura. Los danzarines vestían blusas sencillas de colores y pantalones, generalmente blancos, sujetos con una faja en la cintura, y bailaban descalzos. Los primeros conjuntos de Saya que se dieron a conocer surgieron en los pueblos de Los Yungas, como el Centro Tradicional Folklórico “Negritos del Pagador” fundado en 1956.

Es crucial destacar la figura del Caporal en la Saya tradicional, un personaje cargado de simbolismo y tragedia. Este Caporal era el hijo del patrón de la hacienda, engendrado con la primogénita de un esclavo. A esta mujer se le prohibía tener relaciones con hombres de su propia raza, y al llegar a la edad de procrear, lo hacía para el patrón. El Caporal, desde su infancia, era preparado por su padre para controlar y someter a la tropa de esclavos, sirviendo como capataz y evitando cualquier intento de sublevación. Vestido con pantalones, blusas con volados, chaqueta, botas, un sombrero grande y portando un enorme látigo, este personaje era el cruel verdugo de sus propios hermanos de raza, una representación de la opresión y el control dentro de la comunidad esclava.

Inicialmente, la Saya se ejecutaba “sólo en fiestas patronales con previa autorización del patrón”. Sin embargo, tras la Reforma Agraria, su práctica se extendió a todos los acontecimientos sociales, marcando un período de mayor libertad para su expresión. A pesar de esta apertura, la fuerte jerarquización y los personajes tradicionales del baile predominantes hasta los años 1960 comenzaron a desvanecerse.

El Silencio de los Tambores: ¿Por Qué la Saya Antigua Dejó de Ejecutarse?

La Saya antigua, con su rica historia y profundo significado, enfrentó un período oscuro que la llevó al borde de la extinción. La principal razón de su declive fue la ridiculizaciones y la estigmatización que la comunidad afro-boliviana sufrió a través de otras danzas folklóricas. Según Templeman, la Saya “antigua” dejó de ser ejecutada en parte por las representaciones caricaturescas y denigrantes de los negros en bailes como el Tundiqui o los Negritos.

Estas danzas, que a menudo presentaban a los afro-bolivianos de manera burlesca, generaron un profundo sentimiento de vergüenza dentro de la propia comunidad. El estigma asociado a su herencia cultural y las representaciones distorsionadas hicieron que muchos afro-bolivianos se avergonzaran de sus propias tradiciones musicales y optaran por suspender todas las representaciones de la Saya. Fue un acto de autoprotección cultural, doloroso pero necesario en un contexto de discriminación.

La situación se hizo aún más patente en la década de 1970. Léons documenta que, en Chicaloma, la Saya apenas era interpretada por los jóvenes, quienes “la consideran ‘una estupidez’ del pasado, lamentando su desaparición solamente algunos de los ancianos sobrevivientes”. Esta percepción de la Saya como algo anticuado o incluso vergonzoso por parte de las nuevas generaciones, sumada a la presión social y las representaciones negativas, contribuyó significativamente a su abandono. Parecía que una tradición ancestral estaba destinada a perderse en el tiempo, relegada al recuerdo melancólico de unos pocos ancianos.

Un Renacer Inesperado: La Saya como Movimiento Cultural

A pesar de este sombrío panorama, el abandono total de la Saya se reveló como algo poco probable. Paradójicamente, el espíritu de la Saya nunca se extinguió del todo. Un indicio de su latencia fue la inspiración que tomó la popular danza de los Caporales. Los creadores de los Caporales se inspiraron justamente en una presentación de un grupo afro proveniente de Tocaña, demostrando que, aunque marginada, la esencia rítmica y estética de la Saya seguía viva y capaz de influir en nuevas expresiones.

Sin embargo, el verdadero punto de inflexión para la Saya llegó a partir de los años 1980, cuando dejó de ser simplemente una danza de un pueblo minoritario asentado en Los Yungas para transformarse en un poderoso Movimiento Cultural Saya Afro Boliviano. Este movimiento fue un catalizador para elevar enormemente la confianza en sí mismos de los afro-bolivianos, pasando de la vergüenza al orgullo y la reivindicación de su identidad.

La chispa de este renacimiento se encendió en 1982. Alumnos del Tercero Intermedio del Colegio Guerrilleros Lanza en Coroico, impulsados por la inquietud de rescatar sus raíces, decidieron investigar sobre la Saya para una presentación en la fiesta del 20 de Octubre. Consultando a parientes y a la gente mayor de edad residente en Tocaña, estos jóvenes se esforzaron por averiguar cómo era la música, la vestimenta y la danza de la Saya antigua. El resultado de sus investigaciones fue un éxito rotundo, tan grande que la presentación se repitió al año siguiente con un número aún mayor de participantes afro-bolivianos. Este evento marcó el inicio de lo que hoy conocemos como el Movimiento Cultural Saya Afro Boliviano, un testimonio vivo de la capacidad de una comunidad para reclamar su historia y su cultura.

Saya, Tundiqui y Caporales: Matices de la Danza Afro-Boliviana

La evolución de la Saya no puede entenderse sin considerar su relación con otras danzas afro-bolivianas. Si bien la Saya es una expresión auténtica de la comunidad, otras danzas como el Tundiqui o los Negritos, aunque también con raíces afro, fueron percibidas como representaciones que contribuían a la ridiculización y la vergüenza de la población negra, lo que llevó al abandono de la Saya antigua. Por otro lado, la danza de los Caporales, si bien es una expresión moderna y muy popular, se inspiró directamente en el personaje del Caporal de la Saya tradicional, pero con una evolución estética y coreográfica que la llevó a ser una danza distinta y de gran proyección urbana y folclórica.

Para comprender mejor las dinámicas culturales que rodearon la Saya, es útil observar cómo se interrelaciona con otras expresiones afro-bolivianas y cómo evolucionó su percepción:

AspectoSaya AntiguaTundiqui / NegritosDanza de los Caporales (Inspiración)
Origen y EstiloFusión africana, aymara, española. Música y danza de celebración comunitaria, con estructura jerárquica y el personaje del Caporal.Danzas folklóricas con elementos afro-bolivianos, pero que, según fuentes históricas, tendían a la ridiculización de la población negra.Danza moderna y urbana inspirada en el personaje del Caporal de la Saya, caracterizada por movimientos enérgicos y vestimenta colorida.
Percepción en los 60-70sFuertemente jerarquizada, luego vista como "estupidez" por jóvenes, generaba vergüenza debido a la estigmatización y caricaturización.Contribuían a la estigmatización y vergüenza de la comunidad afro-boliviana, impulsando el abandono de sus propias expresiones como la Saya.No existía en su forma actual; su génesis es posterior y se desarrolló a partir de la influencia de la Saya.
Impacto en la Comunidad Afro-BolivianaSu suspensión generó una pérdida de una parte fundamental de su tradición y autoexpresión cultural.Profundizaron el sentimiento de vergüenza y el abandono de sus propias expresiones auténticas, marcando un período de auto-censura cultural.Su creación, aunque comercial y de amplia difusión, paradójicamente mantuvo viva la esencia del Caporal y, con el tiempo, contribuyó a reavivar el interés por las raíces de la Saya.
Transformación Post-80sResurgimiento como movimiento cultural, elevando la confianza e identidad afro-boliviana, convirtiéndose en un símbolo de orgullo y reivindicación.Su legado negativo fue un catalizador para la reivindicación y el rescate de la Saya, impulsando a la comunidad a revalorizar su cultura.Se consolidó como una danza folklórica popular a nivel nacional e internacional, a menudo sin la carga histórica del personaje original del Caporal de la Saya, pero como una manifestación cultural vibrante.

El Legado de la Saya: Resistencia y Orgullo

Hoy, la Saya es mucho más que una danza; es un poderoso símbolo de resistencia cultural y un pilar de la identidad afro-boliviana. Su viaje desde el olvido hasta convertirse en un movimiento cultural es un testimonio de la fuerza de una comunidad que se negó a dejar que su historia y sus tradiciones fueran borradas por el prejuicio. La Saya, con sus tambores resonantes y sus cantos ancestrales, continúa narrando la historia de un pueblo que, a pesar de las adversidades, ha sabido mantener viva su esencia y elevar su voz con orgullo.

Preguntas Frecuentes sobre la Saya Antigua y su Resurgimiento

¿Qué es la Saya antigua y cuál es su origen?

La Saya antigua es un estilo de música y danza afro-boliviana que surge de la fusión de elementos africanos, aymaras y españoles. Se caracteriza por sus ritmos de tambores, guanchas y cantos de solista y coro, con una estructura jerárquica y personajes como el Capitán de baile y el Caporal, que era el capataz de los esclavos.

¿Por qué la Saya antigua dejó de ser ejecutada?

Dejó de ejecutarse principalmente debido a las ridiculizaciones y representaciones denigrantes de los afro-bolivianos en otras danzas como el Tundiqui o los Negritos. Esto generó un sentimiento de vergüenza en la comunidad, lo que llevó a la suspensión de sus representaciones. Además, en la década de 1970, muchos jóvenes la consideraban "una estupidez" del pasado.

¿Cómo se rescató la tradición de la Saya?

La tradición de la Saya fue rescatada a partir de los años 1980, cuando alumnos del Colegio Guerrilleros Lanza en Coroico, en 1982, investigaron y presentaron la danza, consultando a ancianos de Tocaña. El éxito de esta iniciativa dio origen al Movimiento Cultural Saya Afro Boliviano, que elevó la confianza y el orgullo de la comunidad.

¿Cuál es la relación entre la Saya y la danza de los Caporales?

La danza de los Caporales se inspiró directamente en el personaje del Caporal de la Saya tradicional y en las presentaciones de grupos afro-bolivianos de Tocaña. Aunque los Caporales se desarrollaron como una danza urbana y más comercial, su origen está ligado a la Saya.

¿Qué papel juega el Caporal en la Saya tradicional?

En la Saya tradicional, el Caporal era un personaje clave que representaba al capataz de los esclavos. Era el hijo del patrón de la hacienda y de una esclava, y su rol era controlar y someter a la tropa de esclavos con un látigo, simbolizando la opresión y el poder del amo.

¿Qué es el Movimiento Cultural Saya Afro Boliviano?

Es un movimiento social y cultural que surgió en los años 1980 con el objetivo de reivindicar y revalorizar la Saya y la cultura afro-boliviana. Se formó a partir del éxito de las presentaciones de jóvenes estudiantes que investigaron y rescataron la Saya, transformándola en un símbolo de identidad y orgullo para la comunidad.

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