27/11/2023
El asma es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, caracterizada por la inflamación y el estrechamiento de las vías aéreas. Para muchos, el manejo eficaz de esta condición depende del uso constante de medicamentos que controlen la inflamación subyacente. Entre las opciones terapéuticas más comunes y efectivas se encuentra la beclometasona, un glucocorticoide inhalado que actúa directamente en los pulmones para reducir la hinchazón y la irritación. Este artículo profundiza en qué es la beclometasona, cómo funciona, y, crucialmente, cuál es la dosis adecuada para garantizar un control óptimo del asma, minimizando los riesgos asociados.

La beclometasona, específicamente el dipropionato de beclometasona, es un pilar en el tratamiento de mantenimiento del asma, especialmente en aquellos con asma de intensidad moderada a grave. Su administración en forma de aerosol permite que el medicamento llegue directamente a las vías respiratorias, donde ejerce su potente efecto antiinflamatorio con una mínima absorción sistémica. Comprender su acción, dosificación y las precauciones necesarias es fundamental para cualquier paciente que la utilice, o para quienes buscan información detallada sobre este vital medicamento.
- Comprendiendo la Beclometasona: Más Allá de la Dosis
- La Dosis Justa: Guía Detallada para Adultos y Niños
- Dominando la Técnica: Consejos para una Inhalación Efectiva
- Precauciones y Consideraciones Especiales al Usar Beclometasona
- Posibles Efectos Secundarios y Cómo Manejarlos
- Interacciones y Otros Aspectos Importantes
- Preguntas Frecuentes sobre la Beclometasona en Aerosol
- ¿Es la beclometasona un medicamento de rescate para el asma?
- ¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto la beclometasona?
- ¿Por qué debo enjuagarme la boca después de usar el inhalador?
- ¿Pueden los niños usar beclometasona?
- ¿Qué debo hacer si olvido una dosis de beclometasona?
- ¿Qué sucede si dejo de usar la beclometasona de repente?
- ¿Es posible una sobredosis de beclometasona inhalada?
Comprendiendo la Beclometasona: Más Allá de la Dosis
La beclometasona es un glucocorticoide con una destacada actividad antiinflamatoria local. A diferencia de otros corticoides, su actividad mineralocorticoide es prácticamente inexistente, lo que reduce el riesgo de efectos secundarios relacionados con el balance de líquidos y electrolitos. Su mecanismo de acción en el asma es complejo pero efectivo. Actúa reduciendo la inflamación y la infiltración de células clave en el proceso inflamatorio como los eosinófilos, linfocitos T, mastocitos y basófilos en el epitelio y la submucosa bronquial. Esta acción directa contribuye a disminuir la hiperreactividad bronquial, que es uno de los sellos distintivos del asma.
A nivel molecular, los glucocorticoides como la beclometasona interactúan con receptores específicos en el citoplasma de las células. Esta interacción desencadena una cascada de eventos que inducen o inhiben la transcripción génica de diversas proteínas involucradas en la inflamación. Por ejemplo, la beclometasona induce la producción de lipocortina 1, una proteína que inhibe la fosfolipasa A2, frenando así la cascada del ácido araquidónico y la síntesis de leucotrienos y prostaglandinas, que son potentes mediadores proinflamatorios. Además, inhibe la síntesis de citoquinas, óxido nítrico sintetasa, enzimas COX y moléculas de adhesión, todos ellos participantes activos en la respuesta inflamatoria.
El resultado de estas acciones es un poderoso efecto antiinflamatorio, que se traduce en una reducción del edema (al disminuir la producción de óxido nítrico), y efectos antiquimiotácticos que reducen el número de eosinófilos y mastocitos en las vías respiratorias. Aunque no detiene directamente la desgranulación de los mastocitos en las reacciones alérgicas, al disminuir su número en los pulmones, reduce la cantidad final de mediadores inflamatorios liberados. En resumen, los corticoides son el tratamiento más potente y eficaz disponible para el asma, tanto en la fase aguda como en la retardada, y la beclometasona inhalada se posiciona como una opción de primera línea con potencia similar a la budesónida.
¿Cómo Actúa la Beclometasona en Nuestro Cuerpo? (Farmacocinética)
La forma en que la beclometasona es absorbida, distribuida, metabolizada y eliminada de nuestro cuerpo es crucial para entender su eficacia y seguridad. Cuando se administra por vía inhalada, una parte significativa de la dosis queda retenida en el dispositivo y en la orofaringe, siendo posteriormente deglutida. Sin embargo, la porción farmacológicamente activa es la que se deposita en los pulmones, que ronda de media el 15% de la dosis, variando según el dispositivo de inhalación utilizado (nebulizadores, cartuchos presurizados, cámaras espaciadoras).
Una vez en los pulmones, el dipropionato de beclometasona se absorbe rápidamente. Los efectos de la beclometasona comienzan a manifestarse aproximadamente a las 24 horas de la primera dosis, pero los beneficios máximos y el control total del asma pueden tardar entre 1 y 4 semanas en alcanzarse. Esto subraya la importancia de la constancia en el tratamiento y la paciencia para observar los resultados completos.
En el tejido pulmonar, el dipropionato de beclometasona se transforma rápidamente en monopropionato de beclometasona, que es un metabolito más activo. La fracción deglutida se metaboliza parcialmente en el intestino, y la beclometasona libre sufre un intenso metabolismo hepático a través del sistema CYP3A4, dando lugar a metabolitos inactivos que son eliminados. La mayor parte de la beclometasona y sus metabolitos se eliminan por las heces (35-76% en 96 horas), y una pequeña fracción por la orina. La semivida de eliminación del 17-monopropionato de beclometasona, el metabolito más abundante y activo, es de aproximadamente 2.8 horas.
La Dosis Justa: Guía Detallada para Adultos y Niños
La dosificación de la beclometasona debe ser individualizada para cada paciente, considerando la gravedad de su asma y la respuesta clínica al tratamiento. Es fundamental seguir las indicaciones del médico y no ajustar las dosis por cuenta propia. A continuación, se presenta una guía general de dosificación para el aerosol de 250 mcg/pulsación (200 dosis):
Dosificación en Adultos
- Dosis de Mantenimiento (Aerosoles): La dosis habitual oscila entre 500-1000 mcg por 24 horas, divididos en 2 a 4 dosis. El médico seleccionará la dosis más adecuada, que puede ser:
- 250 mcg cada 12 horas
- 250 mcg cada 6 horas
- 500 mcg cada 12 horas
- Dosis Máxima (Aerosoles): Si fuera necesario, y siempre bajo supervisión médica, la posología podría aumentarse hasta un máximo de 500 mcg cada 6-8 horas, lo que equivale a una dosis máxima de 2000 mcg por 24 horas.
- Polvo para Inhalación (si aplica): Para la presentación en polvo, la dosis inicial es de 200-400 mcg cada 12 horas. Se puede aumentar hasta un máximo de 1600 mcg por 24 horas, divididos en 2-4 dosis, para luego reducirla una vez que el asma se haya estabilizado.
Dosificación en Niños
Es importante destacar que los aerosoles de 250 mcg de beclometasona no son adecuados para niños pequeños. La dosificación para niños debe ser cuidadosamente ajustada por un especialista.
- Aerosoles (General): La dosis recomendada es de 50-100 mcg cada 6-12 horas. La dosis máxima no debe exceder de 10 inhalaciones diarias de 50 mcg en niños menores de 12 años.
- Polvo para Inhalación (si aplica):
- Niños mayores de 12 años: Recibirán la misma dosis que los adultos.
- Niños de 6-12 años: La dosis es de 200 mcg cada 12 horas. En casos graves, la dosis podría aumentarse hasta un máximo de 800 mcg por 24 horas, divididos en 2-4 dosis, y reducirse posteriormente cuando el asma se haya estabilizado.
Consideraciones al Cambiar de Dispositivo o Terapia:
- Al cambiar de un dispositivo de inhalación a otro, puede ser necesario un reajuste de la dosis para asegurar la eficacia.
- En pacientes con excesiva secreción bronquial, podría ser necesario administrar un corticoide oral simultáneamente durante la primera semana de tratamiento.
- Transferencia de Terapia Sistémica a Inhalada: Si un paciente está siendo tratado con corticoides orales y va a pasar a terapia inhalada, este proceso debe hacerse cuando la situación del paciente sea estable. Durante unos 10 días, se administrará una dosis elevada de beclometasona inhalada en combinación con el corticoide oral. Posteriormente, la dosis del corticoide oral se reducirá gradualmente, generalmente una reducción mensual equivalente a 2.5 mg de prednisona, o semanalmente según indicación médica.
Suspensión del Tratamiento: El tratamiento a largo plazo con beclometasona nunca debe suspenderse de forma brusca. Una interrupción repentina podría llevar a una supresión adrenal, una condición grave donde las glándulas suprarrenales no producen suficientes hormonas, causando malestar general, náuseas, vómitos, dolor muscular, cansancio, fiebre, hipotensión e hipoglucemia, y en casos severos, riesgo de muerte. La suspensión debe ser paulatina y bajo supervisión médica.
Dominando la Técnica: Consejos para una Inhalación Efectiva
La eficacia de la beclometasona inhalada depende en gran medida de una técnica de inhalación correcta. Una administración adecuada asegura que el medicamento llegue a los pulmones y no se quede en la boca o la garganta. Aquí te presentamos las normas para una correcta administración:
- Momento de la Administración: Generalmente, se recomienda inhalar la beclometasona antes de las comidas. Inmediatamente después de la inhalación, es crucial enjuagarse la boca con abundante agua o cepillarse los dientes. Esto reduce significativamente el riesgo de efectos secundarios locales como la ronquera y la candidiasis orofaríngea (una infección por hongos en la boca y la garganta).
- Uso con Broncodilatadores: Si utilizas un broncodilatador de acción rápida (como el salbutamol) junto con la beclometasona, se recomienda administrar primero el broncodilatador. Esto ayuda a abrir las vías respiratorias, facilitando un mejor acceso del corticoide al árbol bronquial y maximizando su efecto.
- Preparación del Aerosol de Dosis Presurizadas:
- Asegúrate de que el aerosol esté a temperatura ambiente.
- Antes de cada uso, agita el aerosol varias veces.
- Si es la primera vez que lo utilizas, o si han pasado más de tres días desde la última vez, realiza dos pulsaciones previas al aire para asegurar su correcto funcionamiento y la salida de una dosis adecuada.
- Proceso de Inhalación:
- Sostén el inhalador entre el índice y el pulgar, manteniéndolo en posición vertical con la boquilla en la parte inferior.
- Expulsa el aire de tus pulmones normalmente, pero sin forzar.
- Introduce la boquilla del inhalador en tu boca, apretando firmemente los labios alrededor de ella para evitar fugas de aire.
- Comienza a inspirar lentamente por la boca. Inmediatamente después de iniciar la inspiración, presiona el pulsador con el dedo índice, mientras sigues inspirando de forma constante y profunda. La clave es una inspiración lenta y sostenida para que el medicamento llegue a los pulmones.
- Una vez finalizada la administración, retira el inhalador de tu boca y mantén la respiración durante al menos 10 segundos (o tanto como te sea cómodo).
- Finalmente, enjuaga tu boca con agua o cepíllate los dientes.
- Múltiples Dosis: Si necesitas una segunda administración, espera aproximadamente un minuto entre cada dosis.
- Uso con Cámara de Inhalación: El inhalador puede y, en muchos casos, debe ser utilizado con una cámara de inhalación adecuada. Las cámaras espaciadoras son especialmente útiles para niños o personas con dificultad para coordinar la pulsación con la inspiración, ya que facilitan que el medicamento llegue correctamente a los pulmones y reducen la deposición en la orofaringe.
- Para Personas Mayores o Debilitadas: Si encuentras dificultad para pulsar la válvula con un solo dedo, se recomienda sostener el inhalador con ambas manos, utilizando ambos índices y pulgares para mayor estabilidad y fuerza.
Precauciones y Consideraciones Especiales al Usar Beclometasona
Aunque la beclometasona ejerce sus efectos principalmente a nivel pulmonar, es crucial tener en cuenta que, especialmente en tratamientos prolongados y a dosis elevadas, no se puede descartar la posibilidad de efectos sistémicos. Por ello, se deben extremar las precauciones en los siguientes casos:
- Insuficiencia Hepática: La beclometasona se elimina principalmente por metabolismo hepático. En casos de insuficiencia hepática severa, podría aumentar su biodisponibilidad y disminuir su eliminación. Aunque no siempre es necesario ajustar la dosis, se recomienda vigilar la función adrenal.
- Infecciones: Los corticoides son inmunosupresores, lo que podría reducir la eficacia de los tratamientos para infecciones o incluso favorecer la reactivación de cuadros como tuberculosis, infecciones bacterianas, virales (varicela, sarampión) o micosis sistémicas. Es común la aparición de infecciones fúngicas (Candida albicans) en la boca o faringe; estas se pueden prevenir con las medidas de higiene bucal mencionadas y suelen responder a tratamientos antifúngicos tópicos.
- Glaucoma y Cataratas: Los glucocorticoides pueden aumentar la presión intraocular y predisponer a la aparición de cataratas. Se recomienda un control periódico de la presión intraocular y extremar las precauciones en pacientes con estas condiciones.
- Hipertensión Arterial: Aunque los efectos de la beclometasona inhalada sobre la presión arterial no suelen ser significativos, los corticoides tienen cierta actividad mineralocorticoide. Se recomienda controlar la presión en pacientes hipertensos.
- Úlcera Péptica: La relación entre corticoides y úlceras pépticas ha sido descrita. En tratamientos prolongados, podría considerarse un protector gástrico.
- Diabetes: Los corticoides pueden causar hiperglucemia e intolerancia a la glucosa. Es fundamental controlar los niveles de glucosa periódicamente en pacientes diabéticos.
- Osteoporosis: Los corticoides pueden aumentar la eliminación de calcio y, en tratamientos prolongados, llevar a una pérdida de masa ósea. En mujeres postmenopáusicas, puede ser necesario un control más frecuente de la densidad mineral ósea.
- Hipotiroidismo: Los corticoides pueden disminuir los niveles de hormonas tiroideas, empeorando cuadros hipotiroideos.
- Empeoramiento del Asma: Si el paciente experimenta un empeoramiento, como una mayor necesidad de broncodilatadores de acción corta, se debe reevaluar la necesidad de aumentar la dosis de corticoides inhalados o considerar corticoides orales. La beclometasona no es para tratar crisis asmáticas agudas; para eso se usan broncodilatadores de acción rápida.
- Crecimiento en Niños: Los niños tratados con corticoides durante periodos prolongados, incluso por vía inhalada, pueden experimentar un retraso en el crecimiento. Se recomienda controlar regularmente la altura de los niños y ajustar la dosis a la más baja posible que controle los síntomas del asma.
- Supresión Adrenal: El tratamiento con corticoides puede inhibir el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal. Esta supresión adrenal es más común con corticoides sistémicos o dosis altas de inhalados durante mucho tiempo. La recuperación es lenta. Es vital no suspender el tratamiento bruscamente, y en situaciones de estrés (cirugías, infecciones graves), puede ser necesario un suplemento de corticoides orales.
- Broncoespasmo Paradójico: Aunque raro, se han descrito casos de broncoespasmo paradójico tras la inhalación de beclometasona, caracterizado por sibilancias. Si esto ocurre, se debe usar un broncodilatador de acción rápida y consultar al médico inmediatamente, quien podría considerar suspender la beclometasona.
Posibles Efectos Secundarios y Cómo Manejarlos
La beclometasona inhalada generalmente tiene un perfil de seguridad favorable, con la mayoría de las reacciones adversas limitadas a fenómenos de irritación local. Sin embargo, como cualquier medicamento, puede tener efectos secundarios, incluyendo algunos sistémicos, especialmente con dosis altas o uso prolongado. Es importante conocerlos:
- Reacciones Respiratorias (Muy Comunes y Frecuentes):
- Candidiasis Orofaríngea (>10%): Infección por hongos en la boca o garganta. Se previene enjuagándose la boca o cepillándose los dientes después de cada uso y/o utilizando una cámara de inhalación. Responde a tratamientos antifúngicos tópicos.
- Irritación de Garganta, Faringitis, Rinitis, Sinusitis (1-10%): Molestias leves en la garganta o nariz.
- Ronquera (1-10%): Reversible. Desaparece al interrumpir el tratamiento, reducir la dosis o descansar la voz.
- Tos (1-10%): También puede ocurrir.
- Broncoespasmo Paradójico: Aparición súbita de sibilancias o dificultad para respirar inmediatamente después de la inhalación. Requiere el uso de un broncodilatador de acción rápida y atención médica inmediata.
- Reacciones Alérgicas/Dermatológicas (Raras): Pueden incluir erupciones cutáneas, urticaria, picor o enrojecimiento. En casos muy excepcionales, angioedema (hinchazón de la cara y garganta) o espasmo bronquial grave.
- Efectos Sistémicos (Puntuales <0.001%): Estos son raros y suelen estar asociados con dosis muy elevadas, uso prolongado, o en individuos particularmente sensibles. Pueden incluir:
- Supresión Adrenal y Retraso del Crecimiento en Niños: Por la inhibición del eje hormonal.
- Síndrome de Cushing o Enfermedad de Addison: Trastornos graves relacionados con la producción de cortisol.
- Digestivas: Náuseas, vómitos, indigestión, sequedad de boca, diarrea, dolor abdominal, pérdida de apetito, alteraciones del gusto, aumento de peso.
- Neurológicas/Psicológicas: Dolor de cabeza, insomnio, nerviosismo, agitación, depresión, alteraciones de la conducta, hiperactividad.
- Osteomusculares: Dolor muscular o articular, dolor de espalda, fragilidad ósea, osteoporosis y tendencia a fracturas.
- Oftalmológicas: Aumento de la presión ocular, cataratas, conjuntivitis.
- Auditivas: Otitis media o externa.
- Hematológicas: Hematomas, sangrado nasal, púrpura.
- Generales: Síntomas gripales, fiebre, debilidad.
Es fundamental comunicar a su médico cualquier síntoma nuevo o que le preocupe durante el tratamiento con beclometasona.

Interacciones y Otros Aspectos Importantes
Al igual que con cualquier medicamento, la beclometasona puede interactuar con otras sustancias. Es vital informar a su médico sobre todos los medicamentos, suplementos y hierbas que esté tomando.
- Inhibidores del CYP3A4: Fármacos como el ketoconazol, itraconazol (antifúngicos), ciertos macrólidos (antibióticos) o ritonavir (antirretroviral) pueden aumentar los niveles plasmáticos de beclometasona al ralentizar su metabolismo. Esta interacción podría potenciar sus efectos, aunque no parece significativa en tratamientos cortos.
- Fármacos Hipokalemiantes: El uso concomitante con agonistas beta-adrenérgicos, diuréticos que no ahorran potasio o teofilina puede aumentar el riesgo de pérdida de potasio, lo que a su vez incrementa el riesgo de problemas cardíacos. Se recomienda controlar los niveles de potasio periódicamente en estos casos.
Beclometasona en Embarazo y Lactancia
- Embarazo (Categoría C de la FDA): Los estudios en animales han mostrado algunos efectos teratógenos, pero no hay estudios adecuados y bien controlados en humanos. Sin embargo, la beclometasona inhalada se ha usado en mujeres embarazadas asmáticas durante años sin aparentes efectos perjudiciales. Dada la baja concentración sistémica obtenida por vía inhalada, no se esperan problemas fetales importantes. Se recomienda su uso solo si los beneficios superan los riesgos y no hay alternativas más seguras. Si se ha usado durante mucho tiempo, se debe vigilar al recién nacido por posible hipoadrenalismo.
- Lactancia: Se desconoce si la beclometasona se excreta en la leche materna. Aunque los niveles sistémicos son bajos tras la inhalación, los corticoides sistémicos sí se excretan y pueden afectar al lactante. Se recomienda suspender la lactancia o evitar el uso del fármaco.
Uso en Niños y Ancianos
- Niños: La seguridad y eficacia en niños menores de seis años no han sido completamente evaluadas. Los aerosoles de 250 mcg no son adecuados para niños. Es fundamental controlar estrictamente el crecimiento y desarrollo en niños con tratamientos prolongados.
- Ancianos: Aunque no se prevén problemas que limiten su utilidad, se recomienda precaución en ancianos, ya que pueden tener condiciones preexistentes (diabetes, insuficiencia hepática, glaucoma, cataratas, osteoporosis) que podrían empeorar con los corticoides.
Sobredosis y Dopaje
- Sobredosis: La experiencia es limitada. Dosis muy altas durante periodos prolongados pueden llevar a hipercorticismo (síndrome de Cushing, con cara de luna llena y edema) o, paradójicamente, a supresión adrenal. El tratamiento implica monitorear el cortisol y, si es necesario, corregir desequilibrios hormonales y electrolíticos.
- Dopaje: La beclometasona administrada por vía oral, rectal, intravenosa o intramuscular está prohibida en competición y requiere una Autorización de Uso Terapéutico (AUT). Otras vías, incluida la inhalatoria, requieren una AUT abreviada. Es considerada una sustancia específica, lo que podría implicar una reducción de la sanción si se demuestra que no hubo intención de mejorar el rendimiento deportivo.
Preguntas Frecuentes sobre la Beclometasona en Aerosol
Aquí respondemos algunas de las dudas más comunes sobre el uso de la beclometasona inhalada:
¿Es la beclometasona un medicamento de rescate para el asma?
No, la beclometasona es un medicamento de control o mantenimiento. Está diseñada para prevenir los síntomas del asma a largo plazo al reducir la inflamación de las vías respiratorias. No debe usarse para aliviar una crisis asmática aguda. Para las crisis, se utilizan broncodilatadores de acción rápida.
¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto la beclometasona?
Los efectos de la beclometasona pueden comenzar a notarse a las 24 horas de iniciar el tratamiento. Sin embargo, los beneficios máximos y el control completo de los síntomas del asma pueden tardar entre 1 y 4 semanas en alcanzarse. Es crucial ser constante con la medicación y no desanimarse si no se observa una mejora inmediata.
¿Por qué debo enjuagarme la boca después de usar el inhalador?
Enjuagarse la boca con agua (y escupirla) o cepillarse los dientes inmediatamente después de cada uso de la beclometasona ayuda a eliminar cualquier residuo del medicamento que pueda quedar en la boca y la garganta. Esto reduce significativamente el riesgo de desarrollar candidiasis orofaríngea (una infección por hongos) y ronquera, que son efectos secundarios comunes de los corticoides inhalados.
¿Pueden los niños usar beclometasona?
Sí, la beclometasona se utiliza en niños con asma, pero la dosificación debe ser cuidadosamente ajustada por un médico especialista. Los aerosoles de 250 mcg no son adecuados para niños pequeños. En niños, es especialmente importante monitorear su crecimiento, ya que el uso prolongado de corticoides inhalados, aunque en menor medida que los orales, puede influir en su estatura final.
¿Qué debo hacer si olvido una dosis de beclometasona?
Si olvida una dosis, tómela tan pronto como lo recuerde, a menos que ya sea casi la hora de la siguiente dosis. En ese caso, omita la dosis olvidada y continúe con su horario regular. Nunca tome una dosis doble para compensar la olvidada. Es fundamental no suspender el tratamiento bruscamente, incluso si olvida dosis, ya que esto podría llevar a problemas de supresión adrenal.
¿Qué sucede si dejo de usar la beclometasona de repente?
Interrumpir bruscamente el tratamiento con beclometasona, especialmente si se ha usado a dosis altas o durante un período prolongado, puede provocar una supresión adrenal. Esto significa que las glándulas suprarrenales no producirán suficientes hormonas naturales. Los síntomas pueden incluir malestar general, cansancio, náuseas, vómitos, dolores musculares, fiebre y en casos graves, una crisis adrenal. Siempre debe reducirse la dosis gradualmente bajo supervisión médica.
¿Es posible una sobredosis de beclometasona inhalada?
Una sobredosis aguda de beclometasona inhalada no suele ser grave debido a las bajas concentraciones sistémicas que se alcanzan. Sin embargo, el uso de dosis muy elevadas durante periodos prolongados puede llevar a un cuadro de hipercorticismo (síndrome de Cushing) o a la supresión de la función adrenal. En estos casos, el tratamiento consiste en monitorear los niveles de cortisol y ajustar la dosis bajo supervisión médica.
En conclusión, la beclometasona es un medicamento esencial para el control del asma, pero su uso requiere un conocimiento profundo de su dosificación, técnica de administración y posibles efectos. Siguiendo las indicaciones de su profesional de la salud y manteniendo una comunicación abierta sobre cualquier síntoma o inquietud, podrá maximizar los beneficios de este tratamiento y mejorar significativamente su calidad de vida.
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